Publicado: 02.11.2016 11:35 |Actualizado: 02.11.2016 11:35

El Ejército de Irak rompe la línea de frente en Mosul

Según las autoridades militares iraquíes, la mayoría de los combatientes del Estado Islámico se han retirado de la zona oriental de la ciudad. Antes de irse, habrían asesinado
a 52 jóvenes en un colegio. Los enfrentamientos dejan ya unos 18.000 desplazados. 

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Una bandera iraquí en la parte oriental de Mosul. - REUTERS

Una bandera iraquí en la parte oriental de Mosul. - REUTERS

MADRID.- Las fuerzas especiales de Irak han logrado este miércoles romper la línea de frente en su lucha contra Estado Islámico (EI) en la ciudad de Mosul, según el portavoz del Servicio Antiterrorista, Sabah al Numan. En declaraciones a la cadena de televisión británica BBC, Al Numan ha resaltado que las tropas iraquíes "han liberado un área muy importante que es la puerta principal a Mosul desde el este". Tras asegurar que ha sido una lucha "muy dura", ha resaltado que la zona "fue liberada muy pronto y sin sufrir bajas".

El avance ha tenido lugar apenas un día después de que las fuerzas gubernamentales entraran en los alrededores de la ciudad por primera vez desde junio de 2014, cuando cayó en manos del grupo yihadista. Durante la jornada, las fuerzas especiales lograron hacerse con el control de la sede de la televisión iraquí en Mosul, en la primera conquista que realizan las fuerzas iraquíes dentro de la ciudad desde que se inició la ofensiva hace dos semanas.



"Esto es una buena señal para el pueblo de Mosul porque la batalla para liberar la ciudad ha comenzado con eficacia", dijo el jefe del Servicio Antiterrorista, el general Shaghati.Militares y policías iraquíes, milicianos chiíes y peshmerga han estado avanzando por varios frentes hacia Mosul, con el apoyo de la aviación de combate de la coalición liderada por Estados Unidos. Las fuerzas especiales que avanzan desde el este son las que están logrando mayores avances.

Según un alto mando de seguridad, la mayoría de los combatientes yihadistas se han retirado de la zona oriental de Mosul y han huido hacia los barrios ubicados en la orilla occidental del río Tigris. Mohamed al Bayati, jefe de seguridad de la provincia de Nínive, de la que es capital Mosul, asegura que por la calle no se ven miembros del Estado Islámico, que se esconden dentro de las viviendas, y de los túneles y trincheras que excavaron para protegerse de los bombardeos.

De acuerdo a las cifras de Al Bayati, en los hospitales de Mosul hay al menos 187 cadáveres de miembros del EI caídos en las batallas del barrio de Kukyeli y en las afueras de la ciudad, así como por los bombardeos de las aviaciones de la coalición internacional e iraquí. Otros 272 se encuentran heridos, muchos de ellos en estado grave y con pocas perspectivas de salvar la vida debido a la falta de medios en los centros médicos para curarlos, según el jefe de seguridad.

Por parte de los yihadistas, según los llamados Caballeros de Mosul, los grupos de vecinos armados que resisten al EI en el interior de la ciudad, la organización terrorista ha matado a tiros a 52 jóvenes en un colegio público situado en el este de la localidad. Las víctimas eran antiguos efectivos de las fuerzas de seguridad.

El grupo extremista había pedido a los residentes de los barrios de Al Jadraa, Al Samah, Al Karama y Al Qudis, que acudieran al colegio Meca, situado en el primero de los distritos, con sus pertenencias y documentos de identidad. Los yihadistas amenazaron con atacar las casas de aquellos que no respondieran a la llamada, realizada desde los altavoces de las mezquitas. Cientos de jóvenes se dirigieron por este motivo al colegio, en cuyo patio fue perpetrada la ejecución extrajudicial.

Dejando a un lado los ataques de uno y otro lado, la ofensiva contra Mosul ha dejado ya 18.000 desplazados, según datos de la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA). En un comunicado, el organismo ha detallado que, si bien los movimientos de desplazamiento "son complejos", la mayoría "se está dirigiendo al sur". "Alrededor de dos tercios de los desplazados han huido hacia Qayara, con casi 1.400 personas llegando a Faluya, en la provincia de Anbar", asegura la agencia de la ONU.

"Con el avance de las líneas de frente se descubren nuevas dimensión de necesidad, y la vulnerabilidad de mucha gente, ya sea desplazada o residente, es cada vez más evidente", ha manifestado la OCHA. En este sentido, ha destacado que en las zonas liberadas entre Mosul y Qayara "la prioridad es la comida", indicando que "el pan y el agua es la base de la dieta y los mercados no funcionan". El organismo advierte además de que "se espera que la escala de las necesidades humanitarias sigan creciendo según avanzan las líneas de frente hacia Mosul, especialmente una vez la zona urbana y periurbana sea más accesible". 

Por su parte, la organización no gubernamental Save the Children afirma que cerca de 600.000 niños se encuentran atrapados en la ciudad. La ONG ha reclamado la apertura de rutas seguras para que los 1,5 millones de civiles que continúan en la ciudad puedan abandonarla, en medio del recrudecimiento de los enfrentamientos.