Publicado: 24.10.2016 21:20 |Actualizado: 25.10.2016 07:39

El Estado Islámico crea frentes alternativos para defender Mosul

La estrategia del Estado Islámico es crear frentes distintos al de Mosul y llevar a cabo acciones puntuales, pero es Washington quien tiene en sus manos la decisión de cuando conquistar la ciudad. Una posibilidad es que Mosul caiga antes del 8 de noviembre para que Hillary Clinton recoja el fruto en las urnas.

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Un combatiente kurdo cerca del frente contra el Estado Islámico en la ciudad iraquí  de Mosul. REUTERS/Ahmed Jadallah

Un combatiente kurdo cerca del frente contra el Estado Islámico en la ciudad iraquí de Mosul. REUTERS/Ahmed Jadallah

JERUSALÉN – La estrategia del Estado Islámico para defender Mosul consta de dos pilares: crear distintos frentes alejados de Mosul que distraigan el avance de las tropas iraquíes y kurdas, y llevar a cabo operaciones puntuales de contrataque, coches bomba y campos de minas. Es lo que los yihadistas han estado haciendo desde que hace una semana comenzó la operación para ‘liberar’ la mayor ciudad en poder de la organización desde 2014. El primer ataque para distraer el avance aliado fue contra la ciudad de Kirkuk, en manos de los kurdos, mientras que el segundo tuvo lugar el domingo en la localidad de Ratba, donde los yihadistas ocuparon por sorpresa varios barrios e hicieron explotar cinco coches bomba.

Situada en una posición estratégica de la provincia de Al Anbar, Ratba fue ‘liberada’ por las tropas iraquíes hace solo un mes y medio. Se encuentra cerca de la frontera de Irak con Arabia Saudí, Siria y Jordania, y el ataque del Estado Islámico muestra que los yihadistas están ansiosos por extender el conflicto al mayor número posible de frentes. Mientras tanto, en Kirkuk, donde hace cuatro días tuvo lugar una operación similar a la de Ratba, todavía se registran combates en algunos barrios, lo que indica que los yihadistas cuentan con un número de efectivos significativo aunque, naturalmente, sea muy inferior al de sus enemigos.



Un general árabe que observa desde la distancia lo que está sucediendo sobre el terreno, ha dicho que el Estado Islámico pretende dispersar al ejército iraquí creando tantos frentes como sea posible con el fin de impedir el avance sobre Mosul. En este sentido, en algunos medios iraquíes se señala que un error claro del ejército ha consistido en activar a todos sus hombres entorno a Mosul olvidando otras zonas, una equivocación de la que ha tomado buena nota el Estado Islámico. En opinión de algunos medios iraquíes, hubiera sido mucho mejor una movilización más general que hubiera incluido los frentes que están lejos de Mosul.

Tanto oficiales iraquíes como kurdos lamentan el escaso apoyo aéreo que han recibido de la coalición internacional que lidera Estados Unidos.

Tanto oficiales iraquíes como kurdos lamentan el escaso apoyo aéreo que han recibido de la coalición internacional que lidera Estados Unidos. Algunos incluso señalan que estas carencias no son nuevas y existen desde hace varios años, reflejando que Washington nunca ha tenido la intención inequívoca de acabar con el Estado Islámico. No es posible saber si Estados Unidos y sus aliados van a seguir por esta misma línea, es decir limitando la intervención de la aviación. Iraquíes y kurdos están en ese respecto a la merced de Washington y de momento sus quejas no han sido atendidas por los americanos, así que no es posible saber si la guerra adoptará a corto plazo otro cariz en función de los cazas aliados.

Vehículos de las tropas internacionales durante las operaciones en Naweran, cerca de Mosul. / REUTERS

Vehículos de las tropas internacionales durante las operaciones en Naweran, cerca de Mosul. / REUTERS


Pero otros analistas subrayan que la Casa Blanca sí que desea una victoria rápida sobre los yihadistas antes del 8 de noviembre, de manera que Hillary Clinton recoja el fruto en las urnas que se abrirán ese día. No obstante, la misma Casa Blanca está preocupada con la posguerra en la medida en que teme que en cuanto acabe la batalla de Mosul se inicie un enfrentamiento directo entre Bagdad y la región kurda del norte de Irak.

En cualquier caso, los inesperados ataques de los yihadistas lejos de Mosul están retrasando el avance de las tropas aliadas y ahora mismo es una incógnita saber durante cuánto tiempo el Estado Islámico será capaz de mantener esta estrategia habida cuenta de que el número de yihadistas es muy inferior al de sus enemigos. El frente que el Estado Islámico ha abierto donde arranca la cadena montañosa de Majul puede tener consecuencias a corto plazo para las tropas de la coalición ya que en esas montañas el Estado Islámico cuenta con bases desde donde envía coches bomba a la carretera entre Salah al Din y Diyala. 

Está claro que el Estado Islámico busca prolongar el conflicto en el tiempo y en la geografía tanto como sea posible. Los líderes yihadistas se han apuntado a una guerra de desgaste que en principio podrán seguir llevando adelante incluso cuando caiga Mosul puesto que no hay duda de que el yihadismo en Irak no desaparecerá con la caída de esa ciudad.

Soldados iraquies en las afueras de Qayyara. / REUTERS

Soldados iraquies en las afueras de Qayyara. / REUTERS

Es el presidente Obama quien va a decidir lo que hacer y cuándo hacerlo

En medios políticos árabes se indica que el calendario de lo que vaya a ocurrir en Irak está en manos de Washington, y que es el presidente Obama quien va a decidir lo que hacer y cuándo hacerlo. En estos medios se dice que el objetivo de Estados Unidos en reforzar su presencia militar en esa región del mundo, de manera que va a obrar en función de este interés.

Es muy posible que la ‘liberación’ de Mosul sea un primer paso en una nueva dirección de la presencia americana en esa región, un paso que luego será continuado en el mismo sentido si las urnas dan la victoria a Hillary Clinton dentro de dos semanas.