Publicado: 17.05.2015 21:43 |Actualizado: 17.05.2015 21:43

El Estado Islámico toma la control de Ramadi y asedia una importante base militar iraquí

El ejército sirio expulsa a los yihadistas de la ciudad de Palmira

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Iraquíes sunies abandonan Ramadi antes de la llegada de los milicianos del Estado Islámico. REUTERS/Stringer

Iraquíes sunies abandonan Ramadi antes de la llegada de los milicianos del Estado Islámico. REUTERS/Stringer

BAGDAD/DAMASCO.- El Estado Islámico ha tomado el control de uno de los últimos distritos que aún estaba en manos de las fuerzas del gobierno en la ciudad iraquí de Ramadi el domingo, y comenzaron a asediar una base militar clave en el borde de la ciudad.

Los extremistas se hicieron con la mayor parte de Ramadi el viernes, ondeando su bandera negra en la sede del gobierno local en el centro de la ciudad, pero un contingente de las fuerzas especiales iraquíes les había logrado contener en el barrio de Malaab.

Fuentes de seguridad dijeron que las fuerzas especiales se retiraron el domingo a un área al este de la ciudad después de sufrir numerosas bajas, y los insurgentes se estaban acercando al Comando de Operaciones de Anbar, al oeste.

Si Ramadi cayese, sería la primera gran ciudad en ser conquistada por los insurgentes en Irak desde que las fuerzas de seguridad y grupos paramilitares empezaron a obligarles a retroceder el año pasado, con la ayuda de los bombardeos llevados a cabo por una coalición liderada por Estados Unidos.



En un periodo de 24 horas, la coalición llevó a cabo siete ataques aéreos cerca de Ramadi, de acuerdo a un comunicado. Se trata del mayor número de incursiones en un solo lugar en Irak y Siria en el curso de la crisis.

Los bombardeos fueron dirigidos a destruir unidades tácticas, una fábrica improvisada de explosivos, y otros edificios, dijo la Fuerza Combinada en un comunicado el domingo. Aparte de los siete ataques cerca de Ramadi, la coalición también atacó en ocho ocasiones en Siria, cerca de al Hasakah y Kobani. En el resto de Irak, se realizaron incursiones aéreas contra objetivos cerca de Baji, Faluya, Mosul, Sinjar y Tal Afar.

Ramadi es la capital de Anbar, la provincia más grande de Irak, y una de las pocas que han permanecido bajo el control del gobierno de Bagdad en el enorme terreno desértico que limita con Arabia Saudí, Siria y Jordania. 

Fotografía de archivo de la antigua ciudad de Palmira en Siria, una de las joyas arqueológicas de Oriente Medio. EFE/Youssef Badawi

Fotografía de archivo de la antigua ciudad de Palmira en Siria, una de las joyas arqueológicas de Oriente Medio. EFE/Youssef Badawi

Paralelamente,  las tropas del régimen sirio expulsaron este domingo a los combatientes del Estado Islámico del interior de la ciudad de Palmira, en el centro de Siria y habitada por unas 70.000 personas, cuyas ruinas están incluidas en la lista del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, aunque los combates prosiguen en sus alrededores.

Este avance de las fuerzas sirias ha tenido lugar tras varios días de duros combates y de que los yihadistas lograran penetrar en la urbe y dominar una zona del norte. Los combates estuvieron acompañados por decenas de bombardeos de la aviación militar del régimen contra los milicianos, lo que causó la muerte de decenas de yihadistas.

Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, al menos 295 personas han muerto en Palmira y sus alrededores desde que comenzó hace cuatro días la ofensiva del Estadi Islámico, entre ellas 57 civiles, 123 efectivos de las tropas del régimen y 115 yihadistas. Una fuente militar explicó que las tropas recuperaron el control de la ciudad y agregó que los extremistas huyeron por el desierto.

Además de albergar las ruinas arqueológicas de la capital de la mítica Zenobia, Palmira tiene una importancia estratégica, ya que sirve de enlace entre la provincia siria de Deir al Zur (uno de los bastiones del Estado Islámico) e Irak con los alrededores de Damasco. Ubicada en un oasis, Palmira fue en el pasado uno de los centros culturales más importantes del mundo antiguo y punto de encuentro de las caravanas en la Ruta de la Seda, que atravesaban el árido desierto del centro de Siria.