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Los islamistas defienden a Mursi en la calle tras una semana de protestas

Miles de personas se manifiestan en El Cairo bajo el lema "Legitimidad y 'sharia'"

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Las calles de El Cairo han vuelto a llenarse con miles de manifestantes. Pero esta vez de signo contrario a los que lo han hecho durante los últimos días. Este sábado han sido los islamistas los que ha convocado movilizaciones bajo le lema 'Legitimidad y 'sharia'' para respaldar al presidente Mohamed Mursi.

Con esta nueva demostración de fuerza, los Hermanos Musulmanes, la sociedad que aupó al actual presidente al poder, responden a las movilizaciones que durante la última semana volvieron a llenar a la Plaza Tahrir y en las que, como al incio de las revueltas hace dos años, la Policía se enfrentó a los manifestantes. El motivo de las protestas son los decretos aprobados por Mursi a través de los cuales se dota de mayor poder y lo blinda contra las decisiones judiciales. 

'Quienes están en Tahrir van contra el Islam. Quieren lo peor para el Islam', se ha lamentado uno de los manifestantes, miembro de los Hermanos Musulmanes, en una crítica a las organizaciones liberales, laicistas y socialistas acampadas en la emblemática plaza desde hace más de una semana. 'Del este al oeste, Egipto seguirá siendo un estado musulmán les guste o no a los laicistas', han coreado los miles de islamistas congregados en el campus de la Universidad de El Cairo. En la marcha se han podido ver numerosas banderas de Egipto, verdes -color utilizado como símbolo del Islam político-, e incluso banderas negras con el lema 'No hay más dios que Alá'.

'La gente de Tahrir tiene un problema con las barbas, nosotros somos los auténticos revolucionarios'

'Esta sí es una manifestación de un millón de hombres, no como la de la plaza Tahrir. La gente de Tahrir tiene un problema con las barbas, nosotros somos los auténticos revolucionarios', ha proclamado otro de los asistentes, Alí Hafez, miembro del Movimiento para el Retorno de la Sharia.

'Aquí nadie fuma hachís, ni recibe paga, como quienes están en Tahrir', ha añadido otro participante, Mahmud Salé, un hombre de 58 años miembro de los Hermanos Musulmanes. 'Es un presidente electo, no se puede salir ahora a la calle y llamarle dictador. Si fuera un dictador no habría permitido que los presentadores de la televisión le hayan insultado', ha argumentado.

Esta marcha es la respuesta de los Hermanos Musulmanes a manifestaciones como la del viernes, convocada por los grupos contrarios a Mursi en protesta por el polémico decreto presidencial del 22 de noviembre que tiene la función, según el propio Mursi, de asentar temporalmente su autoridad hasta la adopción definitiva de la nueva Constitución. La amalgama de fuerzas de oposición (liberales, socialistas, cristianos) consideran que se trata de una iniciativa para consolidar un gobierno islamista totalitario.

La nueva Constitución tampoco está exenta de críticas: si bien somete algunos de los mandatos del presidente a la aprobación parlamentaria -Parlamento que todavía no existe, ya que las elecciones parlamentarias dependen de la ratificación constitucional-, la Carta Magna no defiende explícitamente los derechos de la Mujer y exige respeto a 'la religión, la tradición y los valores familiares'.

Mientras, todavía se mantiene la acampada de los opositores a Mursi en Tahrir. Los islamistas se han propuesto superar el número de manifestantes que ayer tomaron parte en una multitudinaria concentración convocada por los grupos laicos y revolucionarios. Ayer, la Asamblea Constituyente, dominada por los islamistas, dio luz verde al borrador de la nueva Carta Magna. Mañana el Tribunal Constitucional tiene previsto pronunciarse sobre la validez de la Asamblea Constituyente, pese a que cuenta con inmunidad tras el decreto de Mursi, que ha ocasionado una huelga indefinida de los jueces que lo repudian. Fuentes judiciales no descartaron, en declaraciones a Efe, que la corte pueda declararse mañana incompetente para dirimir el asunto.