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Israel carga contra manifestantes palestinos que piden la caída del 'muro de la vergüenza'

En la manifestación participaban medio millar de personas, entre palestinos y activistas extranjeros, junto al primer ministro de la ANP, Salam Fayad

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El primer ministro de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Salam Fayad, participó hoy en la protesta semanal de todos los viernes en la aldea palestina de Bilín, para condenar el muro de separación israelí. En la manifestación participaron alrededor de 500 personas, entre aldeanos palestinos, y activistas israelíes y extranjeros, que en esta ocasión trataron de desmantelar una sección de la verja de separación con una excavadora.

La protesta se produce apenas unos días después de que el Ejército israelí comenzara a desmontar parte del trazado en cumplimiento de una resolución del Tribunal Supremo dictada hace cuatro años. Como suele ser habitual, en la convocatoria de hoy las tropas israelíes dispararon gases lacrimógenos y granadas de estruendo a los manifestantes que se acercaron a la verja, aunque a primera hora de la tarde no se había registrado ningún herido.

Tras seis años de protestas semanales en esa aldea palestina situada al oeste de Ramala convertida en símbolo de la lucha de la resistencia palestina, Israel comenzó a desmantelar esta semana parte de la barrera, aunque el Comité Popular de Bilín considera la medida insuficiente pues aún deja 160 hectáreas de tierras de los vecinos palestinos del lado israelí. 'La manifestaciones van a continuar. Hoy tuvimos una victoria significativa, a pesar de que Israel trate de encubrir sus políticas moviendo ligeramente el trazado', refirió a Efe Jonathan Pollak, portavoz del Comité Popular de Bilín.

Durante las protestas durante estos años murieron dos palestinos y hubo otras muchas personas heridas, entre las que se encuentran periodistas. Israel comenzó en 2002 a levantar la barrera de unos 700 kilómetros, que en un porcentaje importante se adentra en el territorio ocupado de Cisjordania -y que en algunos tramos consiste en un muro de hormigón de hasta ocho metros de altura-, con el objeto de impedir los atentados suicidas contra su población.