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israel Harow, el escudero que traicionó a Netanyahu

La clase política israelí sigue muy de cerca los últimos escándalos descubiertos por la policia. En uno de ellos está implicado Ari Harow, quien según todos los indicios ha declarado contra el primer ministro Benjamín Netanyahu. Los analistas se preguntan si las declaraciones de Harow bastarán para acabar con la vida política del primer ministro.

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El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu. / EFE

Durante varios años Ari Harow ha sido la persona más próxima a Benjamín Netanyahu. “Conoce hasta los más pequeños detalles de su vida. Sabía cómo se gobernaba la oficina del primer ministro y cómo se gobernaba su casa privada”, ha dicho una fuente próxima al primer ministro de Israel. Sin embargo, ahora Ari Harow va a declarar contra él.

El pasado viernes la policía consiguió doblegar a Harow después de largos meses de intentarlo en vano. Le ofreció no ir a la cárcel. A cambio de su declaración, solo tendrá que hacer unos meses de servicio comunitario y pagar 170.000 euros de multa. El tribunal pasará por alto los cargos de fraude, soborno y abuso de confianza. 

El perfil de Ari Harow, nacido en 1973 en Los Ángeles, es el clásico perfil de la gente que enamora a Bibi. Un personaje que ha experimentado la cultura israelí y la cultura occidental, más concretamente la americana, y que ha elegido el sionismo, escogiendo Israel por delante de las seducciones occidentales. 

El mismo viernes por la noche, los padres de Harow declaraban compungidos a los medios israelíes que su hijo no es un traidor y que siempre ha sido un sionista íntegro. Los padres no ocultaban su sorpresa ante la noticia de que Harow se había convertido en testigo del Estado contra Bibi. En el entorno del primer ministro ya se le llama Judas Iscariote, el apóstol que traicionó a Jesús. 

Ari Harow ha experimentado la cultura israelí y la americana pero ha elegido el sionismo.

La familia Harow emigró en 1985 a Israel, cuando el niño tenía doce años. En realidad, la emigración no fue a Israel sino a los territorios ocupados palestinos, concretamente al asentamiento judío de Karnei Shomron, en el norte de Cisjordania. La elección de un asentamiento no es una elección fortuita sino que responde a unas expectativas, y los Harow no son los primeros americanos que se establecen en una colonia. 

Se ha señalado que Harow da el perfil exacto de las personas que busca Netanyahu para que le arropen: se ha criado entre Estados Unidos e Israel, tiene un inglés nativo, ha recibido una buena educación americana y es un judío ortodoxo y moderno. En el entorno de Bibi hay muchas personas que dan la misma silueta. 

Otro punto a favor de Harow es que realizó el servicio militar en la Brigada Golani, una unidad de combate de élite. Además, Harow ha estado vinculado al Likud desde su primera juventud y ha dirigido a los Amigos Americanos del Likud en Estados Unidos, donde parte de su trabajo consistía en facilitar el acceso de poderosos hombres de negocios judíos a Benjamín Netanyahu. 

Por si esto fuera poco, Harow ha trabajado para Honest Reporting, un grupo propagandístico afiliado a una organización religiosa judía que hace el seguimiento de las noticias sobre Israel que aparecen en los medios de comunicación occidentales. Existen varios grupos de este tipo que luego presionan decididamente a los directores o los propietarios de los medios para que den una imagen favorable del Estado judío. 

Harow ha trabajado en varias ocasiones para Bibi, pero entre 2010 y 2014 creó dos empresas consultoras privadas, Strategic Capital y 3 Global, que terminaron por ser su ruina. En 2014 cuando volvió a trabajar para el primer ministro como director de personal, vendió las dos empresas en una venta ficticia que la policía israelí no tardó en descubrir. 

El pasado mes de febrero, después de una prolongada investigación, la policía recomendó el procesamiento de Harow por soborno, fraude, abuso de confianza y lavado de dinero, puesto que según la policía, Harow seguía controlando las dos consultoras que solo teóricamente había vendido. 

Durante varios meses, desde febrero, la policía ha tratado de convencerlo para que declarara contra Bibi pero Harow se resistió hasta el viernes último, cuando finalmente cedió. Harow se mostró dispuesto a declarar a la policía las cosas que vio en Bibi desde la atalaya privilegiada que era su cargo de jefe de personal. 

Harow se mostró dispuesto a declarar las cosas que vio en Netanyahu desde su privilegiado cargo de jefe de personal

Por un lado está el llamado ‘Caso 1000’. En este caso la policía está investigando los regalos lujosos que Netanyahu recibió de ricos amigos de Israel y del extranjero. Algunos de estos amigos de Bibi eran clientes de las empresas consultoras de Harow, por lo que se supone que éste estaba al tanto de lo que ocurría detrás de las bambalinas. 

Luego está el ‘Caso 2000’. Aquí la policía investiga las relaciones entre Netanyahu y el propietario del diario Yediot Ahronot, Arnon Mozes. Se da la circunstancia de que algunas de las conversaciones privadas que estos dos mantuvieron fueron grabadas por Harow. Hace unos meses la policía descubrió las grabaciones en el domicilio de Harow, en la ciudad de Modiín, que parcialmente está dentro de los territorios ocupados. 

En el ‘Caso 2000’, las conversaciones con Mozes indican que Netanyahu estaba dispuesto a presionar a su amigo Seldon Adelson, un magnate del juego de Estados Unidos, para que dejara de publicar un suplemento especial en el diario gratuito Israel Hayom el fin de semana para no perjudicar a Mozes. A cambio, Mozes daría a Netanyahu un tratamiento preferente en el Yediot Ahronot. 

Así está la situación en estos momentos. Algunos analistas dan a Netanyahu por muerto políticamente, pero otros responden que no hay que cantar victoria tan rápidamente. Un analista ha recordado que el anterior primer ministro, Ehud Olmert, estuvo implicado en doce casos de corrupción y no le ocurrió nada. No fue hasta el caso número trece cuando Olmert se vio obligado a dimitir. La pregunta que está en el aire es si las declaraciones de Harow obligarán a Bibi a dimitir.