Publicado: 26.05.2015 21:13 |Actualizado: 27.05.2015 07:00

Israel intensifica sus amenazas y presiones sobre los palestinos para continuar en la FIFA

El destino futbolístico de Israel se juega en Zúrich esta semana, cuando el Congreso de la FIFA debe decidir si suspende a este país, acusado de discriminar a los jugadores palestinos. En las últimas horas Israel ha movido Roma con Santiago para impedir que se celebre la votación. 

Publicidad
Media: 3.91
Votos: 11
Comentarios:
Joseph Blatter, presidente de la FIFA, junto al presidente de la federación israelí de fútbol en su visita la semana pasada a Jerusalén. /REUTERS

Joseph Blatter, presidente de la FIFA, junto al presidente de la federación israelí de fútbol en su visita la semana pasada a Jerusalén. /REUTERS

JERUSALÉN.– Israel está aumentando las amenazas y las presiones, veladas y explícitas, sobre los palestinos para que esta semana la FIFA no vote en Zúrich la suspensión del Estado judío de la máxima organización del fútbol mundial que ha sido denunciado por discriminación y racismo respecto al fútbol palestino.

Fuentes israelíes han indicado que la Federación se ha puesto en contacto con el presidente de la UEFA, el francés Michel Platini, y con la administración de Estados Unidos, “los únicos que pueden pararlo”, para que busquen la manera de impedir que se celebre la votación que debe tener lugar en Suiza el jueves o el viernes.



Estos movimientos, en su mayor parte políticos y no deportivos, culminan con unas semanas en las que Israel ha intensificado todo tipo de amenazas y presiones sobre la Federación palestina y sobre las máximas autoridades políticas palestinas, incluido el presidente Mahmud Abás, sin ningún éxito hasta el momento.

La exclusión de Israel de la FIFA tendría consecuencias imprevisibles. De entrada se suspendería la participación de sus equipos, incluida la selección nacional, en las competiciones internacionales, y es muy posible que las federaciones deportivas de otras disciplinas corrieran la misma suerte.

Uno de los focos del conflicto reside en que hay seis equipos de las colonias judías en Jerusalén y en Cisjordania que juegan en las ligas israelíes sin la preceptiva autorización de la Federación palestina

El conflicto tiene dos apartados principales. Por un lado, la Federación palestina ha denunciado repetidamente el comportamiento de las autoridades israelíes para impedir o dificultar la circulación de jugadores en los territorios ocupados. Y por otro lado, hay seis equipos de las colonias judías en Jerusalén y en Cisjordania que juegan en las ligas israelíes sin la preceptiva autorización de la Federación palestina.

La semana pasada el presidente de la FIFA, Sepp Blatter, viajó expresamente a la zona a petición de las autoridades israelíes para buscar una solución política a un conflicto deportivo, y pese a adoptar una posición muy dura con los palestinos no consiguió su objetivo.

Blatter ha mostrado una enorme preocupación por este asunto e incluso ha intentado manipular su postura diciendo que es necesario que el 75% de las federaciones de todo el mundo voten a favor de la suspensión de Israel, cuando en realidad el artículo 27/6 de los Estatutos de la FIFA señala explícitamente que solo son necesarios el 50% de los votos emitidos.

Varias intentonas de Palestina

En la FIFA hay 209 miembros. Los palestinos cuentan con los votos de todos los países árabes y musulmanes, que son 57, y esperan que numerosos países de África, Asia y América Latina los respalden. También cuentan con la abstención de un gran número de países y piensan que la votación no se les puede escapar, de ahí que Israel esté tratando por todos los medios de que no se celebre la votación.

No es la primera ocasión que los palestinos recurren al Congreso de la FIFA. En 2013 ya lo plantearon en el Congreso de Mauricio, pero Blatter dijo entonces que no era el momento apropiado y que todo se iba a arreglar. Al año siguiente en el Congreso de Sao Paulo, la FIFA designó a un delegado para mediar. Los palestinos retiraron su demanda en señal de buena voluntad pero la situación tampoco se resolvió. “La buena voluntad no puede venir siempre de los mismos”, comenta un alto responsable de la Federación palestina.

El artículo 3 de los Estatutos de la FIFA prevé la expulsión de una Federación que discrimine o practique el racismo. Sin embargo, la Federación palestina no pide la expulsión sino solo la suspensión de Israel hasta que se resuelva el asunto.

"Fuerte presión" sobre Blatter

Según ha podido saber Público, en la reunión que mantuvieron la semana pasada el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y Blatter, el primero “fue muy duro” con el segundo y le exigió que resuelva la situación de la manera que sea. “Blatter ha recibido llamadas muy claras de otras federaciones, como la del Reino Unido y Holanda, así como llamadas de políticos de todo el mundo y del Congreso Judío Mundial, y se encuentra bajo una fuerte presión”, admiten fuentes israelíes.

La FIFA se gobierna por sus propios Estatutos y por la ley suiza que considera que los asentamientos judíos en los territorios ocupados constituyen un crimen de guerra. Y de hecho, el punto más problemático es el de los seis equipos israelíes de las colonias.

En medios israelíes se comenta que la Federación de este país está planteando la discusión en términos políticos, argumentando que los territorios ocupados son “territorios en disputa” de manera que se estaría ante una cuestión política. Pero este mismo planteamiento fue el que defendió Israel sobre los asentamientos judíos ante la Corte Penal Internacional, que, sin embargo, decretó que era un asunto jurídico y no político.

Blatter celebró el miércoles pasado una reunión con Abás en la que trató de politizar el conflicto, pero el presidente palestino se negó a responder a las preguntas políticas de Blatter y en la mayoría de los casos cedió la palabra al presidente de la Federación palestina de fútbol, Yibril Rayub, para que éste respondiera con argumentos estrictamente deportivos.

Reunión secreta entre los presidentes federativos

La desesperación de los israelíes llega al punto de que el sábado el presidente de la Federación, Ofer Eini, viajó a Ramala para reunirse en secreto con su homólogo palestino. Eini se mostró dispuesto a considerar la libre circulación de los jugadores palestinos pero no aceptó suspender a los seis equipos de las colonias que juegan en las ligas israelíes. “No podemos echar a esos seis equipos de nuestra Federación”, recalcó Eini.

Un responsable de la federación palestina: "Blatter se reunió el martes pasado con Netanyahu y esto ya es un indicio de que tanto los israelíes como el presidente de la FIFA quieren politizar el asunto"

“La politización del conflicto la ha iniciado Netanyahu. Blatter se reunió el martes pasado con Netanyahu y esto ya es un indicio de que tanto los israelíes como el presidente de la FIFA quieren politizar el asunto. Hemos tenido que soportar amenazas y presiones políticas de todos los colores que no han cesado en ningún momento”, señala un responsable de la Federación palestina.

Con respecto a los seis equipos judíos que juegan ilegalmente en las ligas israelíes, Eini dice que es imposible expulsarlos. La posición palestina en este punto es que no es necesario que Israel los expulse, bastaría con que los suspendiera la FIFA de manera que Israel no tuviera que adoptar esta medida que sin duda causaría un escándalo en el país.

Para complicar las cosas, después de la votación prevista en Zúrich para el jueves o el viernes se tendrá que elegir al presidente de la FIFA. Blatter aspira a su quinto mandato y su principal rival en estos momentos es el príncipe jordano Ali bin Hussein. El exjugador Luis Figo ha retirado su candidatura denunciando que todo el proceso “está amañado” por Blatter.

En el caso de prosperar la iniciativa, Israel se convertiría en el tercer país expulsado o suspendido por la FIFA, tras Sudáfrica, que fue apartada en 1962, y Yugoslavia, que fue apartada en 1992.

Etiquetas