Publicado: 24.04.2014 17:07 |Actualizado: 24.04.2014 17:07

Israel suspende las negociaciones de paz con Palestina en represalia por el pacto entre Hamás y Fatah

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Israel ha decidido suspender las conversaciones de paz con los palestinos como respuesta al acuerdo de reconciliación sellado ayer entre Al Fatah del presidente Mahmud Abás y el movimiento islamista Hamás.

La decisión fue tomada de forma unánime por los ministros del Gabinete de Seguridad tras seis horas de reunión. En un comunicado se precisa además que Israel impondrá sanciones económicas, sin especificar cuáles, a la Autoridad Nacional Palestina (ANP), que cumple funciones limitadas de Gobierno en la ocupada Cisjordania. En la reunión participaron el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu; el titular de Defensa, Moshé Yaalón, y los líderes de todos los partidos en la coalición parlamentaria que encabeza el Likud, así como asesores diplomáticos y en asuntos de seguridad.

Ya ayer, el Gobierno israelí, como primera medida de represalia tras la reconciliación interpalestina, que incluye la formación de un Gobierno de transición en cinco semanas y elecciones en el plazo de seis meses, canceló el encuentro previsto con los negociadores palestinos. Ambas partes conversaban in extremis la posible prórroga del diálogo iniciado hace nueve meses y que expiraba el próximo 29 de abril.

A falta de la confirmación oficial que ha llegado este jueves, el anuncio ya sonaba a sentencia de muerte. "Dije que Mahmud Abás debía elegir entre la paz con Israel o el acuerdo con Hamás, una organización terrorista asesina que exhorta a la destrucción de Israel", afirmó Netanyahu en un comunicado. En el mismo, argumentó que Hamás está considerado por Estados Unidos y la Unión Europea (UE) como una organización terrorista y que Abás no puede negociar con las dos partes a la vez.

Las dos facciones palestinas estaban enfrentadas desde que el movimiento islamista se alzara en armas contra la autoridad de Abás y tomara por la fuerza la Franja, que los islamistas gobiernan desde entonces. En el último año las dos partes habían dado tímidos pasos para la reconciliación, pero las negociaciones que la ANP celebraba al mismo tiempo con Israel, presionados por EEUU, hacían imposible la firma.

"No se puede hacer la paz con Israel y a la vez con Hamás", avisó también el miércoles el titular de Asuntos Exteriores, el ultra Avigdor Lieberman. Las conversaciones entre israelíes y palestinos entraron en crisis en noviembre pasado y, aunque Washington ha tratado de reanimar el proceso con una prórroga ante la imposibilidad de lograr un acuerdo marco, en el último mes todo apuntaba a que quedaba sentenciado.

A finales de marzo, Israel anunció que cancelaba la liberación de la última tanda de una treintena de presos que cumplían condena por delitos anteriores a 1993 (año de la firma de los Acuerdos de Oslo, que articulan todo el proceso negociador palestino-israelí), además de la construcción de cientos de viviendas en las colonias. A ello siguió la firma por parte de Abás de quince solicitudes para acceder a otros tantos tratados y convenciones internacionales y las consiguientes amenazas israelíes.

En una reunión el martes con periodistas israelíes, el líder palestino insistió en que sigue comprometido con la paz y la solución de dos estados, pero que antes Israel debe comprometerse a delimitar las fronteras en un plazo de tres meses y cesar la construcción en los asentamientos además de liberar a los presos. Netanyahu condenó en los últimos días el renovado acercamiento entre Abás y Hamás y le dijo al dirigente palestino que hacer la paz con Israel implicaba no reconciliarse con el grupo islamista.