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Israel se venga de la entrada palestina en la Unesco ampliando sus colonias

Netanyahu suspende la entrega a la Autoridad Nacional Palestina de los impuestos que recauda en su nombre

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Israel no está dispuesta a permitir que los palestinos se hagan un hueco en la comunidad de naciones sin pagar por ello un alto precio. El primer ministro Binyamín Netanyahu anunció anoche la primera represalia por la admisión de Palestina como miembro de la ONU. Netanyahu, tras reunirse con su Gabinete, ordenó 'acelerar la construcción de apartamentos en Jerusalén, el bloque de Etzion y en Malé Adumin', unas 2.000 viviendas que se levantarán en colonias judías en territorio palestino ocupado que, a su entender, 'quedará como parte de Israel en cualquier acuerdo futuro'.

Otro castigo, que filtraron a los medios fuentes gubernamentales, es la suspensión de la transferencia de aranceles que Israel recauda en nombre de los palestinos (según un protocolo acordado en Oslo). Unos fondos que supone un tercio del presupuesto anual de la ANP (Autoridad Nacional Palestina).

Otras medidas que se valoran son dificultar el trabajo del personal de la Unesco en Israel y retirar los carnets que permiten a los altos cargos de la ANP cruzar con agilidad puestos militares israelíes, evitando las colas que suelen durar horas para los palestinos. Netanyahu ha advertido, además, que las medidas, aprobadas en una reunión con el Gabinete reducido de ministros, son sólo 'los primeros pasos'.

El Gobierno autoriza la construcción de 2.000 casas en los territorios ocupados

Para el jefe del Gobierno israelí, los palestinos no pueden ejercer su papel de nación hasta que no acuerden con él sus fronteras, su población, el uso de sus recursos naturales, las limitaciones de sus Fuerzas de Seguridad y el grado de presencia civil y militar israelí en el futuro Estado palestino.

El titular de Exteriores, Avigdor Lieberman, considera que Israel debe, directamente, cortar toda su relación con la ANP.

El portavoz de la presidencia palestina, Nabil Abu Rudeina, calificó de 'inhumana' la respuesta israelí y aseguró que 'acelera la destrucción del proceso de paz', mientras que un portavoz de la OLP (Organización para la Liberación de Palestina), Xavier Abu Eid, acusó a Israel de 'piratería'.

El jefe negociador palestino, Saeb Erekat, señaló que Israel tiene que entender que no puede por un lado estar amenazando y por otro pidiendo negociaciones de paz. 'Este mes se han cumplido veinte años de la Conferencia de Madrid: Israel quiere mantener negociaciones que duren para siempre', protestó Erekat.

La OLP no se deja intimidar y pide el ingreso de Palestina en 16 organismos 

No parece que la dureza de la respuesta israelí vaya a alterar la estrategia palestina de buscar el reconocimiento internacional a la vista de los nulos resultados del proceso de paz. El enviado palestino en la ONU en Ginebra, Ibrahim Jraishi, confirmó que la OLP (Organización para la Liberación de Palestina) está preparando las solicitudes de aceptación en otras agencias multilaterales.

Según el diario israelí Haaretz, pedirán próximamente el ingreso en 16 organismos, entre los que estarían la Organización Mundial de la Salud, la Unión Internacional de Telecomunicaciones, la Organización Internacional del Trabajo y la Agencia Internacional de la Energía Atómica.

Y mientras tiene lugar el rifirrafe político, la situación se sigue deteriorando en el terreno. El repunte de violencia iniciado el sábado en Gaza continúa, aunque con menor intensidad. Las milicias palestinas volvieron a lanzar cohetes, que no causaron víctimas. El Gobierno israelí autorizó a las Fuerzas de Defensa a hacer todo lo necesario para acabar con la amenaza de los cohetes, incluida una intervención terrestre en la Franja si tuviese lugar un lanzamiento masivo de proyectiles.

La detención de Hasan Yusef, uno de los más destacados líderes de Hamás en Cisjordania, que acababa de salir de la cárcel hacía dos meses, aumentó el malestar de los palestinos, al igual que el cierre por el Shin Bet (servicio de inteligencia interior) de tres centros en Jerusalén Este que considera cercanos a Hamás y la detención en la ciudad de siete sospechosos de tirar cócteles molotov, tres de ellos menores.