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Italia se paraliza por los drásticos ajustes de Berlusconi

El paro ha tenido especial incidencia en los transportes públicos, en los ferrocarriles y aeropuertos

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Italia se encuentra prácticamente paralizada este martes por la huelga convocada por  la Confederación General Italiana del Trabajo (CGIL), el principal sindicato del país transalpino, en protesta contra las medidas de austeridad que el Gobierno de Silvio Berlusconi tiene previsto llevar a cabo.

Con el apoyo de los partidos de la oposición, Partido Demócrata (PD) e Italia de los Valores (IDV), aunque sin el de otros sindicatos más moderados, las manifestaciones han tenido lugar en más de cien ciudades y han sido secundadas por miles de personas.

En Roma, donde se ha desarrollado la principal marcha, la secretaria general de CGIL, Susanna Camusso ha advertido de que el país está 'al borde del precipicio' y 'hay que dar un paso atrás'. Sus compañeros portaban pancartas con lemas como 'Tiremos el muro de la crisis' y 'Finanzas irresponsables, política desaparecida'.

Los manifestantes, a los que se han unido integrantes de todos los sectores, entre ellos los taxistas, han protestado sobre todo por el artículo 8 del plan de austeridad, que permite modificar el artículo del Estatuto de los Trabajadores que garantiza la tutela en los despidos. 'Cuando las reglas y la leyes se hacen injustas la resistencia es un deber', se leía en las pancartas de los manifestantes, al son de música de tambores intercalada con intervenciones de sindicalistas y sobre todo de jóvenes bajo la bandera 'jóvenes no más dispuestos a todo'.

'Cuando las reglas y la leyes se hacen injustas la resistencia es un deber',

En Milán, se han lanzado huevos a la entidad financiera más importante de Italia, Unicredit, y también contra la Banca Popolare de Novara. En Florencia unas 10.000 personas se han echado a la calle y el gigante automovilístico de Turín, Fiat, ha informado de que la adhesión en sus establecimientos ha llegado al 25%.

El paro ha tenido especial incidencia en los transportes públicos, así como en los ferrocarriles y aeropuertos. El cónsul de España en Italia, Eduardo de La iglesia, ha reconocido que muchas personas han llamado desde España interesándose por sus parientes y por la hora de la salida de los vuelos, que, según las compañías aéreas, se producirá al término de la huelga, sobre las 17.00 hora local (15.00 GMT), tras ocho horas de paros.

Por el momento, los paros han provocado la cancelación de 68 vuelos entre aeropuertos españoles e italianos a primeras horas de la mañana.
Según AENA, este martes hay programados 271 vuelos entre España e Italia que podrían sufrir alteraciones. Los aeropuertos de Roma, Fiumicino y Ciampino, están colapsados.

La protesta, convocada contra el plan de austeridad de 45.500 millones presentado por el Gobierno italiano, coincide con el inicio del debate de las medidas de ajuste en el Senado, donde el Ejecutivo pretende superar con rapidez la votación para someter el paquete de ajuste a su aprobación. Si se produce la previsible aprobación, el paquete de medidas se trasladará al Congreso, que emitiría su votación el 20 de septiembre.

Las manifestaciones han tenido lugar en más de cien ciudades y han sido secundadas por miles de personas 

Varias de las medidas más criticadas por los sindicatos han sido eliminadas del texto sometido a votación, aunque estas rectificaciones no han conseguido calmar a la opinión pública, que considera que el grueso del ajuste se vuelve a cargar sobre los ciudadanos corrientes.

Los socios europeos de Italia, por su parte, han observado con creciente preocupación las vacilaciones del Gobierno de Berlusconi a la hora de sacar adelante los ajustes. Incluso la canciller alemana, Angela Merkel, ha advertido que 'la situación en Italia es extremadamente frágil'.

Asimismo, la presión de los mercados sobre la deuda italiana se ha incrementado notablemente desde la semana pasada, a pesar de la intervención del BCE en los mercados de deuda y el sobreprecio exigido a los bonos italianos a diez años superaba los 360 puntos básicos respecto a la deuda alemana.