Publicado: 08.04.2013 03:00 |Actualizado: 17.12.2014 19:19

Juan Carlos, Arias Navarro y la propia hija presionaron a Franco para que firmase su renuncia

El príncipe informó a Washington a través del conde de Motrico, el 23 de octubre, de los detalles de una elaborada maniobra pactada con el marqués de Villaverde, yerno de Franco, para forzar la retirada del dictador, que había sufrido tres infartos en una semana

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La impaciencia del príncipe que quería reinar no acabó con el dictador en el foso del Escorial antes de tiempo. Tampoco forzó al moribundo caudillo a firmar un traspaso de poderes que el primero, en octubre de 1975, pensó que se finiquitaría en cuestión de días. Concretamente entre el 21 y el 28 de ese mes, uno antes del deceso oficial. La salud de Franco se había deteriorado considerablemente tras sufrir varios ataques al corazón. Juan Carlos y el marqués de Villaverde, el yerno de Franco, acordaron que la familia y los ministros más importantes del régimen debían convencerle de que estaba acabado y tenía que renunciar. Además, por si le daba por negarse, el propio Villaverde y otros dos médicos prepararían un certificado de incapacidad que pondría inmediatamente en marcha los engranajes de la transición. Franco decidió -o le decidieron- no morirse en ese momento. Eso sí, EEUU fue testigo de excepción de las presiones ya que el aspirante a monarca se encargó de que así fuera.

Los cables desclasificados de Kissinger compilados por WikiLeaks y a los que Público ha tenido acceso ponen en evidencia que el Borbón ordenó al conde de Motrico, José María de Areilza,  ponerse en contacto el 23 de octubre de 1975 con Wells Stabler, embajador de EEUU en Madrid, para informarle de que, dada la crítica situación de Franco, se había decidido forzar al dictador a traspasarle el poder de inmediato.

Stabler, diplomático hiperactivo desde su llegada a España a principios de 1975, escribe rápidamente al Departamento de Estado que dirigía Henry Kissinger: "El príncipe Juan Carlos acaba de enviarme el siguiente mensaje a través del conde de Motrico [...] Franco ha sufrido otro ataque al corazón [El tercero desde el 16 de octubre]. A las 14.00 horas de esta tarde el yerno de Franco fue a ver al príncipe para informarle del último ataque,  de que su situación médica es ahora irreversible y de que Franco vivirá por muy poco tiempo. Villaverde también le dijo al príncipe que el deseo de la familia ahora es que se induzca a Franco a retirarse y ceder el poder a Juan Carlos como rey de España".  Última hora sobre Franco

En ese texto, clasificado como ‘secreto', Stabler deja constancia cómo Villaverde y el príncipe planificaron juntos de manera muy minuciosa lo que preveían que fuesen las últimas horas de Franco. "A las 20.00 horas se realizará un nuevo examen médico para evaluar la salud de Franco. A continuación, Villaverde y otros dos doctores informarán a Franco de que su condición requiere que renuncie a su cargo como jefe del Estado", reza el cable.El rey prometió a Stabler mantenerle informado en todo momento sobre la salud del dictador

Una vez que el dictador supiera que se iba a morir llegaría el momento de la presión familiar. Su hija, Carmen Franco, se encargaría de "recordarle que tiene todo su apoyo incondicional", pero que "por el bien de todos, debería retirarse". Esto denota un giro radical en el posicionamiento que hasta entonces tenían los más cercanos a Franco con respecto a su estado de salud ya que horas antes Stabler había escrito a Washington informando a Kissinger de que la familia estaba ocultando al dictador cuál era su verdadera situación.

El diplomático cita como confidente en un cable marcado como ‘confidencial' a Alfonso Osorio, antiguo responsable del régimen y fundador de la asociación cristianodemócrata, quien además de confirmar los tres infartos, aseguró a un oficial de la embajada que Franco no sabía nada de lo que le estaba pasando ya que la familia "no le dejaba ver los informes médicos y le habían convencido de que lo que tenía no era más que un ataque de gripe muy fuerte".

El caudillo, según este cable, "respondió airadamente a [Carlos] Arias Navarro [el primer ministro] cuando este le sugirió que debería de ceder de manera temporal el poder" al príncipe, y "dijo que pretendía presidir el Consejo de Ministros del día 24". 

En cualquier caso, el siguiente paso del plan trazado por el yerno del dictador y Juan Carlos, era que Arias Navarro; Alejandro Rodríguez de Valcárcel, el presidente de las Cortes y del Consejo de Regencia; y tres ministros del Ejército -cuya identidad no aparece en el cable-, irían entonces a ver a Franco "y presionarle para que firme un documento de renuncia y traspaso de poderes".El 27 de octubre sería rey

Teniendo en cuenta que no era la primera vez que Franco pasaba por una etapa parecida ya que en el verano de 1974 había tenido que ceder la jefatura de Estado de manera temporal al príncipe, Juan Carlos le preguntó a Villaverde que qué pasaría si se negaba a firmar. La respuesta, según lo que le contó el conde de Motrico a Stabler fue contundente: "Si esto sucediera entonces los doctores emitirían un certificado de incapacidad que permitiría activar las provisiones de la constitución con respecto a la sucesión, involucrando al Gobierno, al Consejo de Regencia y a las Cortes". La CIA supo de primera mano lo que pasaba en España gracias a las confidencias del príncipe

Pero tanto Juan Carlos como Villaverde -e incluso el propio Stabler- pensaban que la cuerda no se tensaría tanto y que Franco acabaría cediendo, por lo que también tenían listo ya el calendario de la sucesión. "Los tres hombres del Consejo de Regencia asumirían inmediatamente la jefatura del Estado. En 24 horas aproximadamente se convocarán las Cortes y se informará de la renuncia de Franco. En unas 48 horas, posiblemente ya el mismo lunes 27 de octubre, Juan Carlos se dirigirá a la nación en un mensaje televisado antes de que se celebre la sesión conjunta del Consejo de Regencia y las Cortes en la que prestará juramento como rey de España".

El príncipe, fiel escudero y favorito de Washington desde que Franco le designara como su sucesor en 1969, prometió a Stabler mantenerle "informado en todo momento" sobre cómo se desarrollarían los acontecimientos esa noche. A primera hora del día siguiente el mensaje transmitido por Motrico ya había llegado hasta la CIA en un resumen informativo de la oficina de Kissinger y bajo el título Franco ronda la puerta de la muerte.

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