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Los jueces de Milán procuran que Berlusconi no eluda el 'caso Mills'

Los abogados de Il Cavaliere' intentan que el soborno al juez británico termine por prescribir

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Los magistrados de Milán que juzgan a Silvio Berlusconi por comprar con 600.000 dólares al abogado británico David Mills, para que declarase a su favor en dos juicios a finales de los noventa, dieron ayer un golpe de timón para evitar que prescriba el delito prescindiendo, a petición del fiscal Fabio de Pasquale, de los testimonios de diez personas y acelerar el proceso para llegar a una sentencia definitiva.

La mayor parte de esos testigos habían sido llamados a declarar por la defensa del primer ministro italiano con el único objetivo de alargar el juicio, pero el tribunal de Milán estaba encontrando muy complicado obtener sus declaraciones, ya que se encuentran en el extranjero. Así, ya sólo quedarían por declarar el propio Mills, cuya audiencia está fijada para el 24 de octubre, e Il Cavaliere, que lo hará como imputado cuatro días más tarde.

Mills aceptó dinero del primer ministro italiano a cambio de declarar a su favor

La decisión es muy importante para el caso Mills, ya que el delito de corrupción en acto judicial del que está acusado Berlusconi prescribe en febrero, y con la larga lista de testigos citados por la defensa era imposible que el Tribunal hubiera tenido tiempo suficiente para dictar sentencia.

Il Cavaliere, que siempre calificó el proceso como 'una pérdida de tiempo' porque estaba 'muerto', tiene ahora todas las de perder. Mills fue condenado en 2008 a cuatro años de cárcel precisamente por haber aceptado el dinero que Berlusconi le entregó a través de un complejo sistema de transferencias entre cuentas opacas de empresas. El abogado británico sólo se libró de cumplir la pena porque el Supremo, en una sentencia de 2010, le absolvió porque el delito había prescrito.

'Está claro que la presencia de la defensa es prácticamente inútil en este proceso', criticó el abogado del premier, Niccolò Ghedini, cuando conoció la noticia. Berlusconi debería haber viajado ayer a Nueva York para participar en la asamblea anual de las Naciones Unidas, pero sus problemas judiciales le impiden estar en una reunión clave para el futuro de Libia y la futura declaración de un Estado palestino.

Los jueces tratan de acelerar el proceso para llegar a una sentencia definitiva

'Berlusconi no está en un evento tan importante porque evidentemente para él es más vergonzante el tribunal de la ONU que el de Milán', dijo irónicamente el líder del Partido Democrático, Pierluigi Bersani, en referencia a cómo se habrá tomado el resto de líderes mundiales el caso Escort, el círculo de prostitución y tráfico de influencias creado en torno al premier por el empresario Gianpaolo Tarantini.

La Fiscalía de Bari, que lleva el caso, anunció ayer la apertura de una investigación complementaria por los contratos públicos a los que tuvo acceso Tarantini gracias a su relación con Berlusconi. Además, la Fiscalía de Nápoles, que investiga a su vez a Tarantini por un supuesto caso de extorsión al primer ministro, podría presentar en breve una solicitud al Parlamento para obtener por la fuerza su declaración, ya que Il Cavaliere se negó a ser interrogado. Extremo que el fiscal jefe Giandomenico Lepore preferiría evitar, pues conlleva que una patrulla de Carabinieri se presente en casa de Berlusconi para llevarle a Nápoles.