Publicado: 20.08.2015 10:11 |Actualizado: 20.08.2015 10:11

La Justicia de Chile procesará a los asesinos de Carmelo Soria 

El auto de procesamiento señala los delitos de homicidio a varios exagentes de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA). La hija de la víctima, consideró que el procesamiento "llega demasiado tarde, como en tantos otros crímenes de la dictadura".

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Carmelo Soria.

Carmelo Soria.

SANTIAGO DE CHILE.- La Corte Suprema de Chile ha fallado este miércoles a favor de procesar a los asesinos del diplomático español Carmelo Soria, que fue secuestrado, torturado y asesinado el 14 de julio de 1976, durante la dictadura de Augusto Pinochet.

Tanto la acusación popular, representada en la Fundación española Presidente Allende, como la viuda del diplomático español, Laura González Vera, en calidad de acusación particular, han mostrado su satisfacción por el pronunciamiento del máximo tribunal chileno, que revocaba una decisión del pasado 2 de julio del juez instructor de Santiago de Chile en la que se archivaba el caso aludiendo al decreto de autoamnistía de 1977.



En concreto, el auto de procesamiento señala los delitos de homicidio y de asociación ilícita de varios exagentes de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), los desaparecidos servicios secretos del régimen de Pinochet.

El procedimiento para investigar la muerte de Carmelo Soria se inició en 1996 en la Audiencia Nacional de acuerdo a los principios de la jurisdicción universal.

Carmelo Soria, sospechoso de pertenecer al Partido Comunista, fue interceptado cuando transitaba en su automóvil el 14 de julio de 1976 por agentes disfrazados de carabineros y llevado a una mansión del lujoso sector santiaguino de Lo Curro, en la que vivían Michael Townley y Mariana Callejas.

En esa casa, Soria fue torturado y, como nunca entregó información, le aplicaron gas sarín. Luego, según Ríos San Martín, lo "destestuzaron" haciendo palanca contra un escaño por medio de la torsión de la cerviz.

El cadáver de Soria fue introducido en su propio automóvil y lanzado a un canal de riego, después que los agentes le vaciaron encima una botella de licor, para hacer creer en un accidente provocado por la ingesta de alcohol.

Carmen Soria, hija de la víctima, consideró que el procesamiento de los presuntos autores, que ha buscado durante décadas, "llega demasiado tarde, como en tantos otros crímenes de la dictadura".

No obstante, según dijo a radio Cooperativa, pedirán que sea sacado del caso el juez Lamberto Cisterna, que a su juicio ha sido un obstáculo para que se haga justicia en el crimen.