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Karadzic dice en La Haya que le deberían premiar por haber buscado la paz

Comienza la defensa del juicio contra el militar serbio, acusado de genocidio, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad

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El exlíder serbio Radovan Karadzic inició su defensa en el proceso abierto por el tribunal de La Haya para la antigua Yugoslavia describiéndose como una persona compasiva que hizo todo por buscar la paz. 'En lugar de acusarme, debería haber sido premiado por todas las cosas buenas que hice. Hice todo lo que estaba en mi mano para evitar la guerra. Conseguí minimizar el sufrimiento de los civiles', dijo ante la Corte, que le acusa de crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad y genocidio.

'Proclamé numerosos altos al fuego y pedía contención al Ejército. Y ordené a los soldados que pararan en muchas ocasiones cuando estaban a punto de la victoria', añadió. Karadzic, a sus 67 años, decidió defenderse por sí mismo de las acusaciones.

Es uno de los tres líderes serbios que han sido llevados a La Haya y está responsabilizado del bombardeo de la capital bosnia durante el asedio a la que estuvo sometida entre 1992 y 1996. Asimismo se le acusa de la masacre de 8.000 musulmanes bosnios en Srebrenica en 1995.

Precisamente sobre esto, Karadzic negó la matanza: 'Nunca había oído hablar de lo ocurrido hasta que llegué aquí', mantuvo en el alegato de su defensa Karadzic, quien añadió que 'no había indicios de que hubiera habido civiles asesinados' en ese enclave de Naciones Unidas, que en 1995 estaba protegido por 'cascos azules' holandeses.

El acusado aseguró que jamás recibió información alguna 'ni de un simple abuso ni de un simple crimen en Srebrenica' aunque sí dijo haber dado 'una orden para actuar' allí. Según él, se trató sólo de una 'operación militar para crear un corredor' que separara las localidades de Srebrenica y Cepa y así poder transportar equipos militares.

'¿Por qué querríamos expulsar a alguien cuando le estamos ofreciendo una policía propia?', preguntó desafiante a los jueces, antes de asegurar que los serbobosnios 'confiaban en una solución'.