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Kim Jong-il busca en China apoyo para su sucesión

El dictador de Corea del Norte hace la segunda visita en tres meses a su aliado

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El dictador norcoreano, Kim Jong-il, realizó hoy una inusual visita a China, la segunda de este año. Fuentes oficiales en Seúl citadas por los medios surcoreanos confirmaron que Kim viajó el miércoles por la noche en su tren privado hasta la ciudad china de Jilin, en la provincia nororiental de Heilongjiang, para visitar la escuela en la que estudió su padre, el fundador de Corea del Norte, Kim Il-sung, hace más de 80 años.

Algunos informes afirmaron que el dictador iba acompañado de su hijo menor, Kim Jong-eun, educado en Suiza, y al que los expertos señalan como su más probable sucesor.

En pocas semanas, un congreso del PTC renovará la cúpula dirigente norcoreana

La visita de Kim a China tiene lugar a escasas semanas de que empiece un inusual congreso del Partido de los Trabajadores de Corea del Norte (PTC), el primero en las últimas tres décadas, en el que se decidirá la sucesión de la cúpula dirigente del país.

Pekín es el principal aliado político y comercial de Corea del Norte, y su primer proveedor de ayuda humanitaria. Según los analistas, China puede ejercer una gran influencia para garantizar la estabilidad en el proceso de sucesión del régimen norcoreano.

Dado que su anterior visita a China fue hace sólo tres meses, este viaje ha sido una sorpresa para los observadores surcoreanos, que especulan con una posible consulta de Kim a su aliado sobre su sucesión, más peticiones de ayuda económica o la posibilidad de reanudación de las negociaciones sobre desarme nuclear.

Los expertos creen que el hijo menor de Kim, Jong-eun, sucederá a su padre

Ahora, al igual que entonces, su viaje tiene lugar en medio de la tensión causada por el hundimiento en marzo del buque surcoreano Cheonan, que Seúl atribuye a un torpedo de Corea del Norte. Pyongyang no ha admitido estar detrás del ataque.

Pekín no ha condenado a Corea del Norte por el ataque al Cheonan y se ha limitado a pedir contención. Uno de los objetivos del Gobierno chino es utilizar su influencia sobre el Norte para lograr su regreso a las negociaciones para su desnuclearización, que Pyongyang abandonó hace un año, en respuesta a las sanciones de la ONU por sus provocaciones militares.

Corea del Sur y Estados Unidos finalizaron hoy diez días de maniobras militares anuales conjuntas de carácter defensivo, que Pyongyang considera un ensayo de una invasión y una guerra nuclear contra su país.