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Los Kirchner ponen a las empresas españolas en su punto de mira

El Gobierno reúne a un grupo de empresarios para comprar acciones de Aerolíneas Argentinas

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No es suficiente con la crisis abierta con el campo, los incendios descontrolados, el enfrentamiento con los medios de comunicación, la dimisión del ministro de Economía y el retorno al primer plano del ex presidente Néstor Kirchner. El Gobierno argentino ha abierto un nuevo frente. Esta vez, con el Gobierno español, por el interés de argentinizar la empresa Aerolíneas Argentinas (AA), en manos del Grupo Marsans.

El Estado argentino tiene un 5% de la aerolínea y quiere hacer uso de la opción de compra para aumentar su participación al 20%. El encargado de ejecutar la operación es el secretario de Transporte, Ricardo Jaime, quien ha tentado a empresarios cercanos a la Casa Rosada para que entren en la adquisición.

No se trata de simples operaciones comerciales. Los Kirchner apuestan duro y sus presiones han tenido consecuencias. En las últimas semanas, Rafael Estrella, embajador español en Argentina, se reunió con Ricardo Jaime y le transmitió su queja por el 'hostigamiento injusto' al que están siendo sometidos los capitales españoles, según informó el diario Clarín. El embajador planteó ante los despachos oficiales del Gobierno las 'presiones' argentinas para adquirir el 15% de AA.

La prensa argentina tiene los nombres de los empresarios cercanos a los Kirchner:Jorge Brito (del Banco Macro), Eduardo Eurnekián (de la empresa que controla el aeropuerto internacional de Ezeiza), Juan Carlos López Mena (Buquebus, dueña de las líneas marítimas entre Argentina y Uruguay) y los rectores del Grupo Cirigliano (que controla el transporte de trenes de Buenos Aires). Desde su privatización en 1991, cuando fue adquirida por Iberia, AA inició un camino en franco declive. La calidad de su servicio mermó, su deuda se multiplicó y el número de aeronaves se redujo.

Falta inversión

Ariel Basteiro, diputado socialista y ex representante del Estado argentino en el directorio de AA, señaló a Público que la 'argentinización' de la compañía es 'un viejo anhelo de los trabajadores' para recuperar 'el prestigio' de la aerolínea.

'Hace falta invertir en una nueva flota y saldar la creciente deuda, algo que ni Iberia ni Marsans acometieron', dijo.

Basteiro desconfía de los empresarios que rodean a Kirchner en esta operación: 'No hay una burguesía nacional capac de asegurar el rol inversor. Sólo Marsans tiene capacidad para comprar nuevos aviones. Sería mejor que se queden y que el Estado argentino sea el que se sume al capital español'.

En este escenario llegó el sábado a Buenos Aires el ministro de Asuntos Exteriores español, Miguel Ángel Moratinos, quien intenta no propagar la tensión más allá del ámbito privado. 'No vengo a presionar a las autoridades argentinas sobre negociaciones del futuro de Aerolíneas Argentinas', dijo a Efe.