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Kosovo pasa su primera prueba electoral tras la independencia

Los comicios parlamentarios de ayer transcurren sin incidentes, aunque los serbokosovares del norte boicotean las urnas. El PDK del primer ministro Thaçi gana con el 31%, según los sondeos

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Kosovo ha superado otra prueba en su espinoso camino hacia un estado independiente plenamente integrado en la comunidad internacional. La república balcánica celebró este domingo las primeras elecciones parlamentarias desde que se separó de Serbia el 17 de febrero de 2008.

El partido Democrático (PDK) del actual primer ministro Hashim Thaçi es el ganador de las elecciones con el 31%, según el único sondeo a pie de urna del Centro para Estudios Humanísticos Gani Bobi. La Liga Democrática (LDK) es segundo con el 25%. Si se confirman estos resultados, Thaçi tendrá que buscar socios para formar Gobierno.

Pero la noticia más importante de cara al exterior fue el hecho de que la jornada transcurrió con normalidad en un país con un largo historial de violencia étnica. El llamamiento de Belgrado y la Iglesia Ortodoxa a boicotear los comicios sólo tuvo un seguimiento masivo en la zona norte de Kosovo, de mayoría serbia, mientras muchos serbokosovares en los enclaves en el resto del país acudieron a votar.

El contrapunto fue el descenso de la participación de los kosovares, cuyas principales preocupaciones son la alta corrupción y la crisis económica que se manifiesta en una tasa de paro del 45%.

'Es importante que las elecciones tengan lugar sin irregularidades para que Kosovo mejore su reputación internacional', declaró el enviado especial de la Unión Europea para Kosovo, Pieter Feith.

El propio Thaçi resumió la importancia de las elecciones después de depositar su papeleta en la capital Pristina: 'Hoy Kosovo vota por un futuro europeo, por un Kosovo europeo, por la liberalización de visados, por ser miembro de la OTAN y por integrarnos en la Unión Europea y la ONU'. Aunque 72 estados han reconocido a Kosovo como país independiente, entre ellos EEUU y la mayor parte de los miembros de la UE, la mayoría, incluyendo España, apoya la postura de Serbia, que nunca ha reconocido la escisión de su histórica provincia del sur.

La integración de la minoría serbia —algo más del 5% de los dos millones de habitantes de Kosovo—es un factor clave para que la joven república pueda acercarse a la UE. En el norte alrededor de Mitrovica, la ciudad dividida étnicamente por el río Ibar, no se abrieron colegios electorales. La Comisión Electoral mandó autobuses con urnas móviles y bajo fuerte protección policial a la zona, pero aún así muy poca gente se acercó a votar, informa Reuters. En esta parte del país también se produjeron algunos incidentes violentos. El miércoles fue asesinado un funcionario electoral de origen bosnio en Mitrovica.

Sin embargo, en los enclaves serbios del resto del país, como Gracanica, la participación fue considerable. Ocho partidos serbokosovares presentaron listas. Belgrado recriminó la actitud de la minoría del sur. 'Lamentablemente, los representantes de los serbokosovares que presentaron sus candidaturas en estas elecciones no vieron, o no quisieron ver, que las elecciones van a ahondar las diferencias' entre los serbios de la región, declaró al diario Dnevnik el secretario de Estado serbio para Kosovo, Oliver Jovanovic.

A Jovanovic no le falta razón al constatar una creciente división entre los serbokosovares de Mitrovica, donde la influencia del Gobierno de Pristina es prácticamente nula, y los enclaves en el resto del país. Las autoridades kosovares, presionadas por la UE, han dedicado muchos esfuerzos en los últimos años para lograr la integración de esta parte de la minoría serbia que vive repartida entre varios pueblos, con un cierto grado de autonomía y bajo protección de la OTAN.

Las elecciones anticipadas de ayer fueron provocadas por la ruptura del pacto de Gobierno entre las dos principales fuerzas políticas, el PDK de Thaçi y la LDK, liderada por el alcalde de la capital, Isa Mustafa. El PDK tiene sus raíces en la población rural y muchos de sus dirigentes, como Thaçi, son ex guerrilleros del UÇK que luchaba de forma violenta contra las tropas serbias de Slobodan

Milosevic. La LDK fue fundada por el fallecido Ibrahim Rugova, un político e intelectual que se convirtió en el primer presidente de Kosovo antes de la autoproclamada independencia. La LDK sigue teniendo más apoyo entre las clases urbanas.

Este año, Kosovo ha logrado unos importantes triunfos en su camino hacia el pleno reconocimiento. En julio, la Corte Internacional de Justicia falló que la autoproclamación de independencia en 2008 no violó la legislación internacional, postura defendida por Serbia con el apoyo de países como España.

Población. Censo anticuado

Aunque el último censo data del año 1981, se calcula que Kosovo tiene unos dos millones de habitantes, de los cuales 120.000 son serbios.

Guerra. La campaña de Milosevic

En la antigua Yugoslavia, los albanokosovares gozaron de un gran nivel de autonomía, sobre todo en materia de Educación. Con la llegada al poder de Slobodan Milosevic se revocó la autonomía en 1989 y comenzó la discriminación a los albanokosovares. A finales de los años noventa, el Ejército de Liberación de Kosovo (UÇK) luchó contra las tropas yugoslavas, que respondieron con una campaña de expulsión masiva de la poblaciónalbanokosovar. Más de la mitad tuvo que abandonar la provincia.

OTAN y ONU. Tutelaje internacional

En la primavera de 1999, la OTAN bombardeó objetivosserbios en Kosovo y en Belgrado, causando la muerte de varios civiles. Tras la derrota del ejércitoyugoslavo, Kosovo quedó bajo administración de la ONU y la protección de las fuerzas de la OTAN (KFOR).

Secesión. Reconocimiento parcial

El 17 de febrero de 2008, el Gobierno kosovar declaró la independencia. El país ha sido reconocido por EEUU y la mayoría de los miembros de la UE, salvo España, Grecia, Eslovaquia, Chipre y Rumanía. Tampoco lo reconocen China, Rusia ni la mayoría de los países de Latinoamérica. La zona norte de Kosovo es de mayoría serbia. Esta comunidad se niega a aceptar la secesión.