Publicado: 12.02.2014 21:15 |Actualizado: 12.02.2014 21:15

Letta no cede a las presiones de Renzi y se niega a dimitir

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El primer ministro italiano, Enrico Letta, ha descartado su dimisión tras presentar el nuevo programa de gobierno de la coalición que lidera y asegurar que el Ejecutivo deberá durar hasta haber cumplido con las reformas prometidas, y ha conminado a quien quiera su puesto, en una clara alusión al líder de su partido, Matteo Renzi, a que lo diga abiertamente. Letta ha atajado los rumores que apuntan a un relevo en su Gobierno al presentar su pacto Impegno Italia (Compromiso Italia) con el que pretende salvar su Ejecutivo, asediado por el resto de las fuerzas políticas, incluida su propia formación, el Partido Democrático (PD).

Letta, que ha subrayado que es "un hombre del Partido Democrático" pero también "un hombre de las instituciones", ha pedido a su formación, cuya ejecutiva se reúne mañana para discutir la propuesta de gobierno planteada por el primer ministro, "claridad" porque "creo que también la piden los italianos".

Respecto a los rumores circulados en las últimas horas que apuntaban a su posible salida del cargo, el primer ministro ha dejado claro que las dimisiones no se producen "por maniobras de palacio". "Cada uno debe decir lo que quiere hacer, sobre todo si hay alguien que quiere venir a mi puesto, debe decir si esto es lo que quiere hacer", ha subrayado.

Letta se ha pronunciado así durante una rueda de prensa para presentar su propuesta de pacto de coalición, Compromiso Italia. Se trata, ha explicado, de una serie de "ideas" que espera que los partidos que le apoyan acojan de buen grado para "el nuevo gobierno que debemos formar". "Esta es mi propuesta y un intento de que la discusión sobre el Gobierno se centre en las cuestiones y no en los personalismos" entre otras cosas porque, ha afirmado, ni él lo quiere "ni tampoco creo que Matteo Renzi lo quiera".

El premier no ha querido dar detalles sobre su encuentro de esta mañana en el Palacio Chigi con el alcalde de Florencia, más allá de afirmar que ha sido un encuentro "franco" en el que han intercambiado "puntos de vista". Tampoco Renzi ha querido hablar al respecto y se ha limitado a señalar a través de su Twitter que "leo tantas reconstrucciones sobre el Gobierno. Lo que tengo que decir, lo diré mañana a las 15:00 horas en la dirección (del partido) a cara descubierta".

Por otra parte, ha rechazado dar un plazo a este gobierno. Según Letta, ésta debe ser "la legislatura en la que salgamos de las dos grandes emergencias del país, la económica y la ligada a la ley electoral que no funcionaba, al bicameralismo que tampoco funcionaba y a la reforma del Título V de la Constitución", que rige las relaciones entre el Estado y las regiones. "La duración está vinculada a completar estas reformas", ha insistido. El primer ministro ha lamentado que se hable tanto de los "plazos" y ha resaltado los "avances" realizados por el Gobierno en el plano económico, como la abolición de la financiación pública de los partidos, y ha subrayado que el país está creciendo, la prima de riesgo ha caído y el déficit está controlado.

Letta ha recordado la "situación dramática" en la que llegó al cargo el pasado mes de abril, después de que las elecciones no arrojaran un ganador claro y el presidente de la República, Giorgio Napolitano, aceptara un segundo mandato para facilitar la creación de un "gobierno de servicio al país" y que "no ha nacido del voto del pueblo sino en el Parlamento".

En todos estos meses, ha insistido, ha actuado movido por ese "espíritu de servicio al país" y no por "perspectivas personales". Así, ha asegurado que el "titular" de sus diez meses al frente del país podría ser "cada día como si fuera el último" porque han sido "muchos" los que han tratado de sacarle del cargo. "Yo sigo trabajando tranquilo", ha afirmado, y ha empleado el hastag "#sonoserenoanzizen" (estoy tranquilo, más bien 'zen'), para ilustrar cómo se siente.

Tranquilo y con la seriedad que le caracteriza, el primer ministro de Italia mantuvo que "mañana será otro día más" y que prefiere esperar a ver lo que su propio partido le depara. El PD se ha perfilado como otro territorio a conquistar por Letta, pues aumentan las voces críticas en su seno que reclaman la llegada de Renzi al palacio Chigi, sede del Gobierno. Este martes, Letta, licenciado en Ciencias Políticas, de 47 años, conocido por su carácter afable y sereno,  tendrá que afrontar una asamblea del PD con Renzi al frente, que decidirá si continúa apoyando su legislatura o si, por el contrario, le retira la confianza para precipitar su caída.

Lo que parece más improbable es que se celebren unas nuevas elecciones generales en Italia, aseguran los analistas, dada la cercanía de la presidencia de Italia de la UE en el segundo semestre del año. En las últimas semanas, Renzi viene preparando el terreno de juego con el diseño de una nueva ley electoral, que ha consensuado con Silvio Berlusconi, para favorecer el bipartidismo y facilitar la gobernabilidad de un país acostumbrado a constantes campañas y comicios electorales.

Otro de los protagonistas de este nuevo escenario de crisis de Gobierno es el Jefe del Estado, Giorgio Napolitano, de 88 años, el creador de este Ejecutivo que se tambalea, que no quiere ni oír hablar de unas elecciones generales y que echó balones fuera al asegurar que "la pelota está ahora en el PD". El 25 de abril de 2013, tras dos meses de incertidumbre por la incapacidad de Pier Luigi Bersani (PD) de constituir un Gobierno tras las elecciones de febrero, Napolitano solicitara a Letta la formación del Ejecutivo.

El resultado fue un Ejecutivo de coalición, que aúna a las principales fuerzas centristas de ambos espectros políticos, y que últimamente ha sido tildado de inoperante después de diez meses en el poder. La pugna esta en el seno PD hasta el punto de que Renzi está imponiendo reformas al Gobierno de su correligionario, gracias a la influencia que goza en Italia, siempre omnipresente por su locuacidad y su carácter mediático.