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Trump La ley sanitaria de Trump encalla tras el rechazo de cuatro senadores republicanos

Es el segundo fracaso del presidente en su intento de reemplazar el 'Obamacare'. Trump ya ha pedido que se presente un nuevo proyecto al Senado. 

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El presidente Donald Trump se prueba un sombrero de vaquero Stetson, mientras participa en la presentación de productos 'Made in America' en la Casa Blanca. | ANDREW HARRER (EFE)

La nueva propuesta de ley sanitaria impulsada por el Gobierno de Estados Unidos se ha quedado sin posibilidades aparentes de ser aprobada en el Senado después de que otros dos senadores republicanos anunciaran su oposición al texto, con lo que dejaron en minoría a la bancada conservadora.

Los senadores que anunciaron el lunes por la tarde su oposición a la propuesta son Mike Lee y Jerry Moran, que se unieron así a Susan Collins y Rand Paul como los cuatro republicanos que han dado la espalda al texto con el que el Gobierno de Donald Trump pretendía desmantelar y reemplazar el Obamacare, la reforma sanitaria de Barack Obama.

Además de los cuatro republicanos opuestos, hay una decena que habían mostrado dudas sobre la nueva propuesta, como Ron Johnson.

Los anuncios de Lee y Moran llegan después de que el liderazgo republicano en el Senado decidiera posponer su votación, prevista para esta semana, debido a la ausencia del senador John McCain, quien se recupera de una cirugía en el ojo.

Con la oposición de los cuatro republicanos y los 48 senadores demócratas unidos en bloque en contra la derogación de Obamacare, los votos favorables a la nueva propuesta quedarían por debajo de los 50 necesarios para aprobarla.

Se trata de la segunda propuesta que los republicanos llevaban a la Cámara Alta, después de que la oposición de sus senadores más conservadores y más moderados forzase retirar la primera versión en junio. Donald Trump ya ha pedido que se presente un nuevo proyecto. 

Al igual que la anterior, la ley contemplaba fuertes recortes a las ayudas para el programa de acceso sanitario a los más pobres, conocido como Medicaid, algo que rechazan los senadores republicanos más centristas.

La nueva versión proporcionaba aproximadamente 70.000 millones de dólares en fondos adicionales que los estados podrían usar para ayudar a reducir las primas de los seguros médicos, mantener bajos los costos y hacer que el cuidado de la salud sea más asequible.

También se incluía una enmienda que permitía a las aseguradoras ofrecer planes que no cumplan con todas las regulaciones de Obamacare, incluida la obligación relativa a las enfermedades preexistentes.

El líder demócrata en el Senado, Charles Schumer, dijo que el "segundo fracaso" de los republicanos en aprobar su propio texto demuestra que "el núcleo de la propuesta es inviable" y les invitó a trabajar juntos en una ley duradera que reduzca las primas y mejore el sistema.

Según los estudios de la Oficina de Presupuesto no partidista del Congreso (CBO, en inglés), entre 22 y 24 millones de personas perderían su cobertura de salud en los próximos diez años con las propuestas conservadoras.