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Liberado el primer ministro libio tras ser retenido en Trípoli por un grupo armado

Fue capturado y llevado al Ministerio de Interior por un grupo de hombres armados que le acusaban de poner en peligro la seguridad del Estado. Se da por hecho que el suceso tiene relación con la detención del líder de Al Qaeda en L

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El primer ministro libio, Ali Zeidán, ha sido puesto en libertad después de que anoche un grupo de hombres armados le sacara por la fuerza de un hotel de Trípoli y le llevara hasta el Ministerio del Interior. Según el Gobierno de Libia, los responsables forman parte de un equipo de antiguos rebeldes que trabajan para el departamento de lucha contra el crimen. Uno de los portavoces dijo esta mañana que había sido arrestado por poner en peligro la seguridad del Estado y corrupción.

La mayor parte de los analistas dan por hecho que la detención tiene que ver con la operación que EEUU llevó a cabo el pasado fin de semana en suelo libio para capturar al líder de Al Qaeda Abu Anas al Liby.  En un primer momento se desconocía el paradero de Zeidán, aunque posteriormente quedó claro que había sido trasladado al Ministerio. 'El primer ministro se encuentra en buen estado y será tratado como un ciudadano libio más', dijo el portavoz de los captores.

Después de unas horas de incertidumbre, Zeidán fue liberado. 'El primer ministro ha sido liberado y se encuentra en buen estado de salud', dijo Mohamed Yehia Kaber, un portavoz del Gobierno. Según él, la puesta en libertad  se produjo gracias a un intervención de las fuerzas de seguridad. 'Los secuestradores tienen que asumir la responsabilidad legal, moral y nacional de la seguridad personal del primer ministro y la obligación de liberarlo inmediatamente', dijo el ministro de Justicia, Salah al Margani.

El ministro calificó de 'crimen' y de 'secuestro' lo ocurrido y explico cómo se produjeron los hechos. Según su versión, el primer ministro fue secuestrado a primera hora de la mañana (en el hotel Corintia de Trípoli) por parte de un grupo de hombres armados con armas ligeras y de calibre medio a bordo de 15 vehículos. El cuerpo de seguridad conocido como La lucha contra el crimen, formado por antiguos rebeldes, reivindicó el secuestro.

Dos años después del triunfo del levantamiento popular armado que en 2011 puso fin al régimen de Muamar al Gadafi, el Gobierno libio sigue siendo incapaz de imponer su autoridad, en gran parte por la proliferación de armas y la existencia de milicias semiautónomas formadas por exrebeldes, así como por la debilidad de los aparatos de seguridad.