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Londres se resigna a aceptar que Gadafi permanezca en Libia

Reino Unido se alinea ahora con Francia y no vería con malos ojos una transición sin que el dictador abandone el país

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Reino Unido ha pasado de insinuar que uno de los objetivos de la intervención de la OTAN en Libia podía ser acabar con Muamar Gadafi, a pedir su exilio y, finalmente a aceptar que el dictador permanezca en el país y sean los ciudadanos los que decidan su futuro.

En una rueda de prensa ayer en Londres, el ministro de Exteriores William Hague, dijo tras entrevistarse con su homólogo francés, Alain Juppé, que 'lo que le pase con Gadafi es sólo una pregunta para los libios. Le corresponde al pueblo libio decidir su propio futuro. Aunque pase lo que pase, Gadafi debe dejar el poder'.

Con estas afirmaciones parece imponerse el punto de vista de París, que en las últimas semanas también ha cambiado su posición sobre el tema pasando de apoyar abiertamente al Consejo de Transición Nacional de Bengasi y nombrarlo como único interlocutor, a dialogar directamente con el régimen. 

Hague aseguró que el dictador 'no debe tener nunca más la fuerza para amenazar las vidas de los civiles o desestabilizar el país una vez deje el poder. Obviamente, irse de Libia sería la mejor manera de mostrar que el pueblo no tiene que seguir viviendo con miedo. Pero como he dicho, es sólo una respuesta que le corresponde dar a los libios'.

El pasado 28 de febrero, el primer ministro David Cameron fue muy claro al asegurar que 'Gadafi debe dejar el poder e irse de Libia'. Más tarde, el ministro de Defesa británico, Liam Fox, hizo una interpretación particular de la resolución del consejo General de Naciones Unidas que autorizó la intervención diciendo que matar a Gadafi era 'potencialmente una posibilidad'.

El propio Juppé apoyó la teoría de la permanencia de Gadafi el pasado 20 de julio en París, donde dijo que 'Una de las hipótesis que se contemplan es que viva en Libia pero con una condición, que es que se ponga claramente al margen de la política libia. Es lo que esperamos antes de activar el proceso político del alto el fuego'.

Este nuevo posicionamiento de los dos países que están llevando el mayor peso del conflicto denota la voluntad de cerrar la guerra lo antes posible ante el miedo de que se pueda enquistar.