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Londres y Escocia se enfrentan por la fecha del referéndum

El Gobierno de Cameron niega a Edimburgo la competencia para decidir cuándo será la consulta

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El Secretario de Estado para Escocia, Michael Moore, ha presentado en el Parlamento de Westminster el Documento Consultivo para el referéndum sobre la independencia de Escocia. Así se inicia el proceso de consulta a los partidos políticos y a todos los sectores sociales que tengan algo que decir sobre las relaciones entre Londres y Edimburgo, sede del Gobierno autonómico. El inicio de la consulta apunta a que esta será tortuosa y beligerante.

Según Michael Moore, 'la decisión sobre la independencia es la más importante que tomaremos como país'. El primer ministro, David Cameron, ha encomendado a su secretario de Estado, liberal y escocés, la ardua tarea de convocar el referéndum en las condiciones que les beneficien a ellos (pregunta en disyuntiva 'sí' o 'no' y tan pronto como sea posible).

Lo mismo está tramando el Gobierno autónomo del Partido Nacional Escocés (SNP, en inglés). Para los nacionalistas, el enunciado de la pregunta debe incluir un tercera pregunta a favor de otorgar más poder autonómico (la opción que apoya la mayoría de escoceses) y la fecha sería otoño de 2014 para hacerlo sin prisas y ajeno a los fastos patrióticos de los Juegos Olímpicos, la conmemoración de los 60 años de reinado de Isabel II o los Juegos de la Commonwealth .

El duelo ha empezado con la amenaza de Londres de llevar el referéndum a los tribunales si el SNP (con 69 de los 129 escaños en el Parlamento autonómico) lo convoca sin la autorización de Londres. Para el Ejecutivo británico, el Gobierno autónomo escocés no tiene poderes para convocar una consulta vinculante porque no tiene transferidas las competencias constitucionales. Por lo tanto, el referéndum no sería legal.

En Edimburgo aducen que sí tienen poderes al menos mandato democrático para decidir su futuro. Salmond pidió 'respeto a la democracia escocesa', y rechazó la incertidumbre económica aducida por Londres para justificar la inmediatez del referéndum.