Publicado: 06.05.2015 10:30 |Actualizado: 06.05.2015 13:05

Lubitz ensayó cómo estrellar el avión de Germanwings en la ida

La BEA elabora un informe preliminar en el que detalla que el avión no tenía ningún fallo y que el copiloto aprovechó momentos a solas en la cabina para simular el descenso

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Fotografía de archivo de Andreas Lubitz.

Fotografía de archivo de Andreas Lubitz.

BERLÍN.- Andres Lubitz, el copiloto del avión de Germanwings que se estrelló en los Alpes franceses el 24 de marzo, manipuló los controles de la misma aeronave en el vuelo precedente para que descendiera bruscamente hasta los 100 pies, según consta en el informe preliminar elaborado por la Oficina de Investigación y Análisis de Accidentes de Aviación Civil de Francia (BEA).

"En el vuelo precedente al del accidente, y durante el descenso, se registraron varias selecciones de altitud hacia 100 pies mientras el copiloto estuvo solo en la cabina de mando", ha asegurado la BEA, en el capítulo de conclusiones de la investigación preliminar.

Lubitz se quedó solo al mando de la aeronave durante el trayecto de Barcelona a Düsseldorf y accionó la instrumentación para hacer descender bruscamente la aeronave y estrellarla en los Alpes, provocando la muerte de todo el pasaje.



En el informe de la investigación preliminar, la BEA señala que el avión "tenía un certificado de aeronavegabilidad válido" y no había sufrido ningún fallo que "fuera incompatible con el vuelo panificado", así como que la tripulación "poseía las licencias y habilitaciones requeridas para realizar el vuelo".

Tras exponer que Lubitz sufrió "un episodio de depresión" que requirió que tomara medicación y que viera retrasada la renovación de su certificado médico para poder volar entre abril y julio de 2009", aclara que desde ese mes, el copiloto tenía un certificado médico con "restricciones".

Por otra parte, después de analizar los factores del vuelo y del precedente, la BEA concluye que el copiloto "se encontraba solo en la cabina de mando" en el momento del siniestro y que, "de manera intencionada", "modificó las instrucciones del piloto automático para hacer descender la aeronave hasta que impactase con el terreno".

"No abrió la puerta de la cabina de mando durante el descenso, a
pesar de las solicitudes
de acceso realizada a través del teclado numérico, el interfono de cabina y las comunicaciones de radio", ha afirmado.

Fallos sistémicos

La agencia de investigación francesa informa de que estudiará "los fallos sistémicos que podrían haber conducido a este accidente" basándose en dos líneas "principales". Por un lado, analizará la relación actual entre "la confidencialidad médica y la seguridad del vuelo" para explicar "cómo y por qué un piloto puede encontrarse en una cabina de mando con la intención de causar la pérdida de la aeronave y sus ocupantes".

La investigación francesa también estudiará el sistema de protección de la cabina de mando de las aeronaves, analizando las decisiones adoptadas en materia de seguridad tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos. La BEA ha explicado que evaluará "la lógica aplicada a los sistemas de bloqueo de las puertas de cabina de mando y los procedimientos de acceso y salida de la cabina de mando".