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La lucha de Ariadna en favor de los palestinos

El grupo de la española Jové denuncia los abusos israelíes

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Ariadna Jové tiene dos materias pendientes para terminar la carrera de Geología, pero ahora mismo eso no lepreocupa especialmente. Desde agosto de 2009 está metida en cuerpo y alma en los territorios palestinos, actuando en el marco del Movimiento Internacional de Solidaridad (ISM), sin duda la ONG que más disgusta a Israel.

En una ocasión, durante un interrogatorio, los servicios secretos israelíes para el interior, el Shin Bet, le mostraron su abultado dossier, que contiene numerosas fotografías y documentos que los agentes han recogido desde que Ariadna, de 25 años, participa en las actividades del ISM.

El pasado lunes, el Tribunal Supremo de Israel desautorizó su deportación inmediata, aunque los magistrados tendrán que decidir pronto qué hacen con ella: si le permiten regresar a Ramala, en Cisjordania, donde fue detenida, o si la obligan a tomar un avión con destino a España.

"Israel hace una agresiva campaña contra la resistencia popular" dice Jové

"La primera vez que vine a Palestina fue en septiembre de 2008. Ni siquiera sabía que existía el ISM. Enseguida conocí a algunos activistas en Cisjordania, me gustó lo que hacían y pronto me involucré con ellos", recuerda Ariadna.

Fundado en el 2001, el ISM no es una ONG ordinaria. Aparte de repudiar frontalmente la violencia, sus miembros no inician ninguna actividad propia, sino que apoyan las que emprende la población local. En la actualidad, hay una decena de miembros internacionales del ISM en Cisjordania, aunque en verano su número puede llegar a la treintena. Todos se costean sus gastos sin recibir donaciones de ningún Estado, aunque sí que perciben un pequeño apoyo económico de delegaciones del ISM en Europa, principalmente de Suecia, que únicamente recogen donaciones de particulares, y no de asociaciones o gobiernos.

"El ISM es un movimiento pacífico que realiza acciones directas contra la ocupación, apoyando y acompañando a todos los movimientos de resistencia pacífica que surgen entre los palestinos, trabajando estrechamente en colaboración con los comités de resistencia locales", explica la joven catalana.

La fianza de 600 euros que le fijó el Supremo a Jové la ha depositado un grupo de israelíes miembros de la organización pacifista Anarquistas Contra el Muro, aunque la Casa Palestina de Barcelona se ha ofrecido para costearla.

"Siempre llevamos una cámara para filmar cómo actúan los soldados"

El juicio a Jové y a su compañera Bridgette Chappel obligará al Supremo a dictaminar si el ejército y la policía israelíes actúan legítimamente cuando operan en los territorios palestinos y, en concreto, en el Área A de Cisjordania, donde Jové fue arrestada y que los Acuerdos de Paz de Oslo pusieron bajo control de la Autoridad Nacional Palestina (ANP).

Ariadna no piensa abandonar la lucha por ahora. Su intención es volver a Ramala cuanto antes, si el Supremo se lo permite, y seguir colaborando con el ISM indefinidamente, "al menos mientras me lo permitan mis ahorros", precisa. Cuando se le acabe el dinero, volverá a Barcelona y buscará un empleo.

"Israel lleva a cabo una campaña muy agresiva contra la resistencia popular", explica Ariadna. "Durante los últimos meses he estado en Niilin, un pueblo que ha sufrido mucho por la represión de las manifestaciones. En las últimas tres semanas, Israel ha arrestado, o secuestrado, a 23 jóvenes de Niilin. Desde que comenzaron las manifestaciones, en mayo de 2008, los soldados han arrestado a 113 jóvenes".

"Siempre llevamos con nosotros una cámara" 

Con el visado de Israel expirado, Ariadna se mueve por Cisjordania con el máximo cuidado, evitando los controles militares. "Creo que si los israelíes se meten más con nosotros que con otras ONG es porque hacemos bien nuestro trabajo. Estamos siempre al pie del cañón, presentes en las manifestaciones, y eso no les gusta. Los soldados no tienen derecho a disparar munición real pero lo hacen. En Niilin ya han muerto cinco personas".

"Siempre llevamos con nosotros una cámara para filmar las actuaciones de los soldados y de los colonos. Cuando los soldados entran por la noche en los pueblos, nos encuentran en las calles, grabando cómo entran en las casas, cómo destrozan el mobiliario, cómo roban el aceite de oliva o cómo se llevan a los jóvenes en pijama. Es un contacto directo y a veces somos los únicos testigos que ven y escuchan todo eso".