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Argentina Macri logra un triunfo contundente en las elecciones legislativas de Argentina

El oficialismo consagra su victoria en trece de los 24 distritos del país, incluida la provincia más importante, Buenos Aires, que dejó en un segundo lugar a la senadora electa y expresidenta Cristina Fernández de Kirchner.

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El presidente argentino, Mauricio Macri, saluda en el búnker del partido Cambiemos, en Buenos Aires (Argentina). EFE/David Fernández

El presidente de Argentina, Mauricio Macri, ha reforzado de manera inédita su capital político tras las elecciones parlamentarias que se celebraron este domingo en todo el territorio. El respaldo ha sido contundente en las cinco jurisdicciones más relevantes, y ha superado el número de votos que obtuvo en las elecciones primarias hace apenas dos meses.

Con el 40 % de los sufragios a nivel nacional, el jefe de Estado ha reafirmado como principal fuerza del país a la alianza con la que llegó al Gobierno, Cambiemos. Arrasa en la capital argentina con más de la mitad de los votos y gana cómodo en las principales provincias de la nación: Buenos Aires, Córdoba, Mendoza y Santa Fe.

La coalición oficialista pierde terreno en dos de las diez jurisdicciones que había conquistado en las elecciones primarias del 13 de agosto, pero extiende su influencia sobre otras cinco. En total, trece de los 24 distritos del país revalidan la gestión del Gobierno. De de los casi 33 millones de argentinos que fueron a votar, 10 lo hicieron por Cambiemos.

Aunque también ha sumado votos con respecto a las elecciones primarias, el desempeño de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, senadora electa en la provincia de Buenos Aires, se ha deslucido ante la victoria por cuatro puntos de diferencia que sacó su rival, el oficialista Esteban Bullrich.

Macri ha conseguido la que probablemente sea una de sus mayores satisfacciones: revertir los 20.000 votos de ventaja con los que la exmandataria aventajó en las elecciones primarias al candidato del Gobierno y asegurarse dos de los tres senadores que ponía en juego este distrito, en el que vive el 38 % del padrón electoral.

“No alcanzó para superar a nuestros adversarios”, reconoció Fernández de Kirchner ante sus simpatizantes tras conocer los resultados. “Pero el resto de la fuerzas opositoras no han podido resistir el avance del oficialismo y nosotros hemos crecido”, afirmó.

Tras gobernar durante dos períodos consecutivos entre 2007 y 2015, la expresidenta aspira a que su nuevo frente, Unidad Ciudadana, aglutine un peronismo disgregado que ahora ha quedado aún más debilitado tras esta jornada electoral.

Dominio sobre el peronismo

En el norte del país, Macri ha conseguido perforar el dominio histórico del peronismo en las provincias de Salta y Chaco, además de asegurarse las jurisdicciones de Corrientes y Jujuy.

Su alianza gobernante también ha triunfado en otros distritos con gobernadores peronistas, como Entre Ríos (este), La Rioja (oeste), y Santa Cruz (sur), cuna del kirchnerismo desde que en 1991 fuera elegido como mandatario provincial el expresidente fallecido Néstor Kirchner (2003-2007).

Cambiemos se abre paso en otras dos provincias en manos opositoras: Santa Fe (centro), la tercera provincia del país gobernada por el socialismo, y Neuquén, al suroeste, cuya administración local controla el conservador Movimiento Popular Neuquino desde que se fundó hace 56 años.

Pese a estos resultados, el oficialismo no tendrá mayoría en ninguna de las dos Cámaras del Congreso, porque estas elecciones sólo renuevan 24 de los 72 asientos del Senado y 127 de las 257 bancas de Diputados.

Cuando asuman en diciembre los nuevos legisladores, Cambiemos seguirá siendo primera la primera minoría en la Cámara Baja con 21 diputados más, mientras que en la Alta acorta distancias con el peronismo al aumentar de 17 a 26 su número de bancas.

Mención aparte merece el histórico resultado del Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT), la cuarta fuerza más votada a nivel nacional con el 6,7 por ciento de los sufragios, más de 1,6 millones de votos que superan los conseguidos por dos peronistas que se veían presidenciables: el diputado Sergio Massa, líder de la tercera fuerza en Diputados, y el exministro Florencio Randazzo.

Perspectivas de Macri

Tras dos años de gestión, y a punto de alcanzar la mitad de la legislatura, Macri se convertirá muy probablemente en el primer presidente no peronista en completar su mandato en diciembre de 2019.

Sin avances sólidos en materia económica, aunque con una pequeña recuperación en relación a 2016, el Gobierno parece haber convencido a buena parte del electorado de que el país arrastraba con la gestión anterior un desorden que era necesario encauzar.

En una sociedad muy polarizada, el oficialismo ha vuelto a seducir a un sector que aborrece a la expresidenta, y a otro segmento de la población que tiene la expectativa de que Argentina necesita reordenar la economía con varios ajustes antes de comenzar a crecer.

Pero el apoyo en estas elecciones dejan a Macri posicionado para un horizonte más ambicioso: el de su reelección por cuatro años más a partir de 2019, una idea que hasta el momento había sido esbozada muy tímidamente y que ahora cobrará vigor ante un escenario en el que no están previstas nuevas convocatorias electorales.