Publicado: 14.03.2014 11:01 |Actualizado: 14.03.2014 11:01

Maduro y la oposición se acusan de no querer abrir el diálogo

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El Gobierno venezolano y la derecha volvieron a cruzar acusaciones en torno al llamado oficial a un diálogo para encontrar una salida a la crisis abierta por las protestas iniciadas hace un mes y que ya se ha cobrado un total de 28 vidas, entre las que hay chavistas y opositores, muchos de ellos muertos en circunstancias aún sin esclarecer. Maduro instaló en febrero la Conferencia de Paz como una ventana de diálogo ante las protestas, pero la convocatoria no contó con la asistencia de la MUD y fue rechazada también por los estudiantes.

La opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) se encuentra divivida en dos sectores: el que lidera Henrique Capriles y que es proclive al diálogo, con una estrategia de acumulación de fuerzas con vistas a futuras citas electorales, y el que lideran Leopoldo López y María Corina Machado, que son el ala de la derecha más radical e intransigente y que apuesta por tumbar al Gobierno de Maduro por cualquier vía. Estos últimos son los que están liderando mayormente las protestas e instigando los actos de violencia para propiciar la ingobernabilidad del país.

Así, en un comunicado, la MUD se he vuelto a negar a negocioar y ha puesto cinco condiciones para sentarse en la mesa con el Gobierno: "Un diálogo verdadero, con una agenda clara, en igualdad de condiciones y con transmisión en vivo por los medios de comunicación con presencia de un tercero de buena fe, nacional o internacional, que garantice, facilite o medie". En segundo lugar, ha pedido "libertad para todos los presos políticos (incluidos Iván Simonovis y Leopoldo López), el regreso de los exiliados y la anulación de los juicios de criminalización de la disidencia". También ha exigido "una investigación independiente que culmine en detención, enjuiciamiento y castigo de quienes perpetraron crímenes, quienes los ordenaron y quienes con su inacción los hicieron posibles" y por "el desarme y desmovilización verificable de los grupos paramilitares y parapoliciales denominados colectivos".

Maduro acusa a la MUD de haberse dejado "secuestrar" por una "minoría fascista"

Por su parte, el presidente, Nicolás Maduro, dijo que no aceptaba condiciones para dialogar con la oposición, que hoy insistió con una agenda de cinco puntos que considera necesarios para poder sentarse a la mesa de negociaciones con el Gobierno. Con tono encendido, Maduro acusó a la MUD de haberse dejado "secuestrar" por una "minoría fascista". "Sin condiciones, no le acepto condiciones a nadie", sostuvo el mandatario en declaraciones a la televisión estatal. Poco después, señaló en un acto público que la MUD "no quiere dialogar, se niega a sentarse a hablar de la paz en el país". "Yo llamo a los votantes de la oposición (...), el pueblo opositor quiere paz, está cansado de tanta conflictividad inútil", agregó.

A un mes del estallido de las protestas luego de que una marcha inicialmente pacífica en Caracas terminara con incidentes y tres muertos, la fiscal general, Luisa Ortega, informó hoy de que el número de víctimas mortales llega a 28 y el de heridos a 365. "Han sido manifestaciones violentas porque además hemos incautado 25 armas de fuego a quienes han sido aprehendidos durante las manifestaciones", señaló, afirmando que además se han decomisado artefactos explosivos, como cócteles molotov, y hasta explosivo C-4.

Mientras, el este de Caracas vivió una jornada más de enfrentamientos en la Plaza Altamira que se saldaron con la detención de alrededor de 20 personas tras un intercambio de bombas molotov y gases lacrimógenos entre la policía y los manifestantes, aunque los incidentes no alcanzaron el nivel de días previos. Caracas, y especialmente los municipios gobernados por la oposición, ha sido epicentro de la ola de protestas contra Maduro y la Justicia exigió a dos de sus alcaldes que tomen medidas para despejar las vías, cortadas en muchos casos por barricadas montadas por grupos opositores.

El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) ha ordenado este jueves a varios alcaldes opositores, entre ellos los representantes de los municipios de Baruta, Gerardo Blyde, y de El Hatillo, David Smolansky, la retirada de barricadas, una medida que consideran "injusta". Así se ha manifestado el secretario ejecutivo de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), Ramón Guillermo Aveledo, que denuncia que "el TSJ no debe ser brazo judicial de un partido", en referencia a la citada sentencia, según ha informado el diario venezolano El Nacional.

Los alcaldes opositores desoyen a la Justicia y se niegan a actuar para quitar las barricadas en sus ciudades

Por su parte, el alcalde de Baruta, Gerardo Blyde, ha explicado este jueves que se le acusa de colaborar con el cierre de calles, la no recolección de basura, no impedir el daño al patrimonio municipal y no disolver las barricadas. De la misma forma, el alcalde de Baruta ha asegurado que han quitado aquellas que no tienen manifestantes. "Cuando una barricada no está sola, excede las competencias de los alcaldes. En ese caso, es control de orden público", ha aseverado.

Mientras, el  ala más derechista de la oposición convocó a una nueva marcha el próximo domingo en todo el país en demanda de que cese la "injerencia cubana" en los poderes públicos y las Fuerzas Armadas de Venezuela. "Este domingo vamos a una concentración a nivel nacional en contra de la injerencia cubana y por la dignidad de Venezuela (...) saldremos a la calle repudiando la represión brutal del día de ayer en toda Venezuela", declaró la diputada opositora María Corina Machado en una rueda de prensa.

Maduro, instó al pueblo este jueves a continuar "consolidando la derrota del golpe de Estado continuado" puesto en marcha por la derecha venezolana. Desde el urbanismo Santa Cruz, en Guatire, estado Miranda, donde hizo entrega de apartamentos de la Gran Misión Vivienda Venezuela (GMVV) para beneficiar a 760 familias, Maduro señaló que la manera de neutralizar a los grupos violentos es el trabajo. En este sentido, manifestó: "Mientras ellos causan destrozos, nuestra consigna debe ser trabajo y más trabajo, estudio y más estudio, paz y más paz".