Público
Público

Corea del Norte Un alto diplomático norcoreano, sospechoso del asesinato de Kim Jong-nam

Malasia identifica al segundo secretario de la embajada de Corea del Norte en Kuala Lumpur. Pyongyang exige que los tres detenidos por la muerte del hermano de Kim Jong-un sean liberados de inmediato.

Publicidad
Media: 1
Votos: 1
Comentarios:

Rueda de prensa de la Policía de Malasia en la que han identificado a un diplomático norcoreano como sospechoso del asesinato de Kim Jong-nam. - REUTERS

La Policía de Malasia ha identificado al segundo secretario de la Embajada de Corea del Norte en Kuala Lumpur, Hyon Kwang Song, como sospechoso del asesinato de Kim Jong-nam, el hermano del líder de Corea del Norte, Kim Jong-un.

Según el inspector general de la Policía de Malasia, Jalid Abú Bakar, los investigadores han identificado a dos sospechosos del crimen: el segundo secretario de la Embajada norcoreana y Kim Uk Il, trabajador de la aerolínea norcoreana Air Koryo. Abú Bakar ha asegurado que la Policía sospecha que ambos siguen en territorio malasio. 

El inspector general de la Policía de Malasia ha declarado, por su parte, que la embajada de Corea del Norte debe cooperar con los investigadores. "No dudaremos en emitir órdenes de arresto contra los dos si no hay cooperación", ha señalado en una rueda de prensa en el Cuartel General de la Policía. El alto mando policial ha asegurado, por último, que hay otro hombre norcoreano, identificado como Ri Ji U, con el alias de 'James', que está siendo buscado por sus agentes.

Lejos de recoger la petición de las autoridades malasias, la delegación diplomática norcoreana que las tres personas arrestadas por su supuesta relación con el crimen sean liberados de inmediato. Los detenidos son una mujer vietnamita, otra indonesia y un hombre norcoreano y, según ha dicho en un comunicado la legación diplomática, han sido "arrestados de manera irrazonable".

Gobierno encabezado por Kim Jong-nam

Por otro lado, según publica este miércoles el diario surcoreano The Korea Times, el fallecido Kim Jong-nam habría rechazado encabezar un hipotético Gobierno en el exilio en Europa o Estados Unidos. Grupos de exiliados norcoreanos en estas regiones ofrecieron esta posibilidad durante años a Kim, quien se mostraba contrario a la idea al considerar que no contribuiría a terminar con el sistema de sucesión de poder hereditario de Pyongyang con el que se mostraba crítico.

Así lo aseguró a la publicación surcoreana el secretario general de la Asociación Internacional de Corea del Norte para los Derechos Humanos y la Democracia en Londres, el refugiado Kim Joo-il, quien mantuvo contacto regular con el fallecido hasta el pasado junio. Ambos hombres se conocieron en diciembre de 2014 en China, cuando el primogénito de Kim Jong-il acababa de regresar de Pyongyang tras asistir a la ceremonia del tercer aniversario de la muerte de su padre, según el relato del jefe de la asociación londinense.

Footgrafía de archivo de agosto de 1981 de Kim Jong-il con su hijo mayor Kim Jong-nam. - AFP

La última vez que reiteró su petición fue en junio de 2016, y lo hizo a través de un profesor universitario en Singapur, donde Kim Jong-nam se encontraba en ese momento. Kim siempre alegó falta de interés en la política y que liderar tal gobierno sería practicar la misma sucesión hereditaria del poder que existe en el régimen; sin embargo, se mostraba optimista sobre la reforma de Corea del Norte, explicó el refugiado y activista.

Otros grupos de exiliados habrían concebido un Gobierno en el exilio liderado por Kim Jong-nam o por su tío y medio hermano de su padre, Kim Pyong-il, según indicaron diversas fuentes al periódico. Kim Pyong-il, hijo menor del fundador del régimen, Kim Il-sung, vive junto a su segunda esposa fuera de Corea del Norte desde finales de los 70 y ha sido embajador en varios países europeos, entre ellos República Checa.

Kim Jong-nam fue asesinado el 13 de febrero tras ser supuestamente envenenado por dos mujeres en el aeropuerto de Kuala Lumpur, donde iba a tomar un vuelo de regreso a Macao, donde residía en su exilio voluntario. En su día considerado como el mejor posicionado para suceder a su padre al frente del régimen norcoreano, Kim vivía sin prácticamente ninguna exposición pública, a parte de las críticas hacia el régimen y su sistema de sucesión recogidas por un periodista japonés.