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La mano derecha de Murdoch es detenida por las escuchas

Con el arresto de Rebekah Brooks se estrecha el cerco contra el magnate de la prensa  

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La Policía se acerca al núcleo duro de News Corporation. La detención de Rebekah Brooks, no por menos previsible, sorprendió ayer a la clase política que se preparaba para asistir al gran espectáculo de la comparecencia de Rupert Murdoch, su hijo James y Rebekah Brooks el próximo martes en una comisión parlamentaria.

Brooks es la décima persona detenida por el escándalo de las escuchas en el News of the World. Todavía permanece prestando declaración en las dependencias policiales. Es con mucho el personaje más prominente de toda esta saga, sin incluir obviamente a los que se apellidan Murdoch.

Fue directora del News of the World entre 2000 y 2003, después de The Sun y más tarde consejera delegada de News International con responsabilidad sobre todos los diarios del grupo.  Durante su época al frente del NOTW, sus periodistas escuchaban de forma indiscriminada los mensajes en los buzones de voz de los móviles de miles de personas. Al saberse que también lo hicieron en el de Milly Dowler, una niña desaparecida que acabó asesinada, el caso adquirió dimensiones extraordinarias.

Murdoch defendió a la exdirectora del ‘News of the World’ hasta el final

Brooks parecía marcada desde que Murdoch ordenó el cierre del NOTW. La periodista siempre ha negado que tuviera conocimiento de los delitos cometidos. Sin embargo, su credibilidad se desmoronó cuando The Guardian publicó las últimas revelaciones hace dos semanas.

En julio de 2009, Brooks atacó al periódico por informar que News International, con el visto bueno de James Murdoch, había pagado sustanciosas indemnizaciones a algunos de los afectados. 'The Guardian ha engañado de forma clara y deliberada a la opinión pública británica', dijo Brooks en esas fechas.

La noticia es un mazazo para David Cameron, amigo personal de Brooks

Murdoch defendió a Brooks hasta el final a sabiendas de que su caída dejaría expuesto a su hijo James. El pasado viernes -el día en que Murdoch se disculpó personalmente ante los familiares de Milly Dowler-, la dimisión de Brooks fue aceptada.  El siguiente en la lista sólo puede ser James Murdoch. Una fuente policial confirmó al Sunday Telegraph que está siendo investigado por su presunta participación en el encubrimiento.

Deberá informar a la Policía de por qué unos emails de 2006 muy reveladores sobre el alcance del caso no fueron entregados a las Fuerzas de Seguridad hasta enero de este mismo año.  'News International parece haber encubierto el escándalo. Esto podría suponer un delito de conspiración para obstruir a la justicia', dijo la fuente de Scotland Yard.

Una empresa de relaciones públicas contratada por Brooks  para que hable en su nombre informó que la periodista no se esperaba la detención. Según esta versión, la Policía le había dicho que de momento no iba a reclamar su declaración y de repente le avisó el viernes de que tenía que presentarse el domingo en una comisaría.

Si es procesada tendría la excusa para no declarar ante los diputados

La noticia supone todo un mazazo para el primer ministro, el conservador David Cameron, amigo personal de Brooks, como también lo es de Andy Coulson, que también fue arrestado. Brooks y su marido forman parte del círculo de amigos de los Cameron. La detención pone en peligro la presencia de Brooks mañana en la comisión parlamentaria de Cultura y Comunicaciones. Su presidente admitió que no estaba seguro de si podría llevarse a cabo.

Los diputados eran ya conscientes de que Brooks tendrá ahora la opción de eludir las preguntas más comprometidas. Siempre puede alegar que no debe poner en peligro una investigación policial.  'Espero que esto no suponga una forma de evitar las preguntas de la comisión', dijo el diputado laborista Chris Bryant, que se teme precisamente eso.

El abogado de la familia Dowler fue mucho más explícito: 'Creo que es una coincidencia increíble y da la impresión de que se intenta evitar las preguntas en la comisión. Lo siento, pero esto parece hecho de forma deliberada'.