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Manuel Zelaya regresa a Honduras... por dos horas

El presidente depuesto cruzó la frontera rodeado de cámaras y cientos de seguidores y se dio media vuelta a Nicaragua

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El depuesto presidente hondureño, Manuel Zelaya, regresó ayer a su país un mes después de ser expulsado a punta de pistola en pijama... pero sólo por un par de horas. Zelaya levantó las cadenas que separan ambos países con las manos y pasó por debajo rodeado de cientos de simpatizantes y decenas de medios. Sólo fue un amago.

Zelaya, tal como entró volvió a salir de Hoduras hacia Nicaragua por el paso fronterizo de Las Manos. Cruzó la línea divisoria rodeado de decenas de seguidores, que coreaban 'Urge Mel', una de las consignas de su campaña como candidato a la Presidencia de Honduras en 2005. También le acompañaba la secretaria de Relaciones Exteriores de su administración, Patricia Rodas.

El gobernante ingresó a Honduras pese a la reiterada advertencia del nuevo ministro de Defensa, Adolfo Sevilla, de que si cruzaba la frontera sería capturado. Sevilla subrayó que 'el único problema que tiene (el presidente) es que si pasa la frontera, las autoridades lo capturan de inmediato'.

Agregó que un alto oficial de las Fuerzas Armadas de Honduras cruzó a Nicaragua 'para dialogar' con el depuesto presidente, de quien subrayó que lo mejor que podía hacer era 'no entrar al país ahora', sino después de las elecciones generales, previstas para el 29 de noviembre próximo.

Desde que llegó a Las Manos, en la parte nicaragüense de la frontera, Zelaya no ha parado de hablar por teléfono y con los periodistas que lo acompañan. Antes de cruzar la línea divisoria dijo que venía a abrazarse con su familia y con 'el pueblo hondureño'.

Familiares del depuesto presidente han pernoctado esta noche en la carretera que lleva desde Tegucigalpa a la frontera con Nicaragua, informó a Efe el dirigente campesino Rafael Alegría.

Alegría, quien integra el frente de resistencia popular que exige la restitución de Zelaya en el poder, indicó que la primera dama, Xiomara Castro, y la madre del depuesto gobernante, Hortensia Rosales, forman parte de un grupo de unas 500 personas que pernoctan en la carretera, a unos cinco kilómetros de la ciudad de Danlí.

También va en el grupo Hortensia Zelaya, hija del presidente, añadió Alegría, quien dijo que no pudieron llegar al paso fronterizo de Las Manos, en el departamento oriental de El Paraíso, porque se lo impidieron los retenes de militares y policiales.ç

Dijo que este sábado, a las 06.00 hora local (12.00 GMT), seguirán su viaje hacia la frontera con Nicaragua, y que se 'mantiene firme el ingreso del presidente Zelaya por Las Manos', a pesar de que el nuevo Gobierno que preside Roberto Micheletti anunció que el toque de queda en El Paraíso comienza a las 06.00 horas del sábado.

Agregó que ahora las acciones de la resistencia popular que exige el retorno de Zelaya al país para retomar el poder se orientan a movilizar la mayor cantidad de personas hasta Las Manos para acompañarlo cuando decida regresar.

Zerlaya dijo que regresaba a 'buscar un diálogo con el pueblo y los golpistas'. Zelaya, quien se mantuvo durante dos horas unos metros más allí de la línea fronteriza, dentro de Honduras, dijo que desea entrar en 'comunicación con los militares y la Policía'.

El depuesto mandatario cruzó la frontera rodeado de decenas de seguidores y luego estableció comunicación con un alto oficial de las Fuerzas Armadas de su país, con quien dijo que mantendrá un diálogo, sobre el que no precisó detalles. Indicó que como el oficial le dijo que no podía cruzar la frontera, entonces le respondió que él iría a su encuentro en suelo hondureño.

Zelaya subrayó que quiere 'hablar con el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas' y que en su país 'los políticos se van a las fiestas y ponen a los militares a dar los golpes' de Estado.

El presidente fue derrocado el 28 de junio por los militares, lo que provocó un rechazo generalizado de la comunidad internacional, que no reconoce al nuevo Gobierno que preside Roberto Micheletti, que hasta entonces era el titular del poder legislativo.

Micheletti asumió el poder por designación del Parlamento hondureño, que no admite que en el país hubo un golpe de Estado, sino una 'sustitución constitucional'.