Público
Público

Un maratón para "legitimar" la ocupación israelí

Israel celebra una competición, en la que participan 20.000 corredores, que atraviesa la Jerusalén palestina

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

Por tercer año Israel ha organizado en Jerusalén un maratón que atraviesa la parte palestina de la ciudad, ocupada desde 1967 y que la comunidad internacional no reconoce como territorio israelí.

El trazado de los 42 kilómetros de la carrera, en la que han participado alrededor de 20.000 personas, incluye varios tramos en Jerusalén Este, donde los palestinos quieren establecer la capital de su estado y que Israel se anexionó en 1980 con una ley que ningún país reconoce.

Las autoridades y principales instituciones deportivas palestinas hicieron un llamamiento durante toda la semana a boicotear la competición al entender que ésta 'legitima' la ocupación de la parte oriental de la ciudad.

El Consejo para la Juventud y los Deportes de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), junto con el Comité Olímpico Palestino y la Federación de Atletismo Palestina, pidieron a todos los participantes y patrocinadores no participar para 'no convertirse en cómplices para tapar los graves abusos de derechos humanos de Israel en su ocupación del Estado de Palestina'.

'Este maratón pretende aislar a Jerusalén del resto de Palestina', denuncia la OLP 

'Este maratón es parte de otras políticas israelíes y prácticas en Jerusalén que tienen como objetivo ejercer control israelí sobre la ciudad ocupada y aislarla del resto de Palestina', aseguran los organismos en un comunicado. Para la OLP, 'patrocinar o participar en el maratón implica reconocer y participar activamente en la anexión ilegal de Israel y sus políticas racistas en Jerusalén'. Palestina pidió a New Balance y a la hotelera Crown Plaza que retirasen su patrocinio, algo que ninguna de las dos marcas ha hecho.

El maratón se ha celebrado poco después de que se conozca un informe de los jefes de misiones diplomáticas europeas presentado recientemente a Bruselas en el que denuncian la 'anexión ilegal israelí' de Jerusalén Este. El texto pone el foco sobre una una ocupación militar que cada año que pasa es más irreversible y que atenta contra la solución de los dos Estados aprobada por la ONU.

Los cónsules advierten de que la paz entre israelíes y palestinos 'no será posible' si no se resuelve satisfactoriamente la ocupación de Jerusalén. 'Israel está socavando sistemáticamente la presencia palestina a través de planes zonales restrictivos, demoliciones y expulsiones, acceso discriminatorio a lugares sagrados, una política de educación desigual, el difícil acceso a la sanidad, una provisión de recursos inadecuada, el cierre continuado de instituciones palestinas y un sistema de permisos de residencia restrictivo', dice el informe.

Israel podría paralizar los asentamientos por cortesía diplomática ante la visita de Obama

La denuncia de los jefes de misión europeos se encuentra en manos de expertos y políticos que están analizando el contenido del texto, lo que no garantiza que la UE vaya a tomar alguna medida para frenar los conflictos derivados de la ocupación y de la expansión colonial de Israel. 'La construcción de asentamientos sigue siendo la principal amenaza para la solución de los dos Estados. Es sistemática, deliberada y provocadora', señalan los diplomáticos.

El Gobierno israelí no ha ofrecido ninguna reacción al informe aunque, según el diario Maariv, el primer ministro, Benjamin Netanyahu, habría dado orden a los ministerios de Defensa y Vivienda para que no aprueben nuevas construcciones ni concursos públicos para los asentamientos hasta después de la visita a Israel de Barack Obama, prevista para el día 20.  

Según el rotativo, las instrucciones se han dado de forma informal, en conversaciones telefónicas con Netanyahu, que ha dejado claro que no se trata de una 'congelación de los asentamientos', sino de una mera suspensión de los anuncios por cortesía diplomática. El viaje de Obama será la primera que haga como presidente de EEUU a Israel y Palestina, que no visitó durante su primer mandato.