Publicado: 19.12.2015 18:19 |Actualizado: 20.12.2015 08:00

El menor involucrado en la violación en grupo de Nueva Delhi sale en libertad

El caso ha abierto el debate por un endurecimiento de la Ley de Justicia Juvenil de India por la que los menores de 16 a 18 años podrán ser tratados como adultos.

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Estudiantes practican artes marciales durante un evento en Ahmedabad, India, para conmemorar el tercer aniversario de la violación en grupoy asesinato de una mujer en un autobús de Nueva Delhi en diciembre de 2012. REUTERS / Dave Amit

Estudiantes practican artes marciales durante un evento en Ahmedabad, India, para conmemorar el tercer aniversario de la violación en grupoy asesinato de una mujer en un autobús de Nueva Delhi en diciembre de 2012. REUTERS / Dave Amit

NUEVA DELHI (INDIA).- "Teniendo en cuenta que la máxima estancia en un Hogar Especial según la Sección 15 de la Ley [de Justicia Juvenil] es de tres años y que el demandado completará este periodo el 20 de diciembre de 2015, no hay motivo para que continúe su estancia después de esa fecha". Con estas palabras el Tribunal Superior de Delhi anunciaba este viernes la decisión de poner en libertad a uno de los jóvenes involucrados en la violación en grupo y asesinato de la chica de 23 años en un autobús en Nueva Delhi en Diciembre de 2012.

La sentencia ha caído como agua fría para quienes se oponían a su liberación, con los padres de la víctima a la cabeza. "Hemos luchado por la justicia, pero el crimen ha ganado", declaraba la madre de la víctima a medios locales, según los cuales "se derrumbó" minutos después de conocer la noticia.



El joven, que ahora tiene 20 años, fue el único menor involucrado en el crimen por el que fue condenado por un tribunal juvenil a tres años de internamiento, periodo máximo establecido por ley. De los cinco acusados adultos, cuatro fueron condenados a muerte y uno supuestamente se suicidó en su celda.

La violación de Nirbhaya, nombre con el que se conoció públicamente a Jyoti Singh, ha sido un caso muy mediatizado. El suceso abrió un debate sin precedentes en India, permitiendo por primera vez que las violaciones fuesen tema de discusión público. Además, trajo el endurecimiento de las leyes contra estos delitos para adultos, y es el motivo principal por el que el gobierno se ha planteado una fuerte reforma de la Ley de Justicia Juvenil.

Cambiar la ley

En julio de 2014, el Ministerio para el Desarrollo de la Mujer y la Infancia anunció la posibilidad de cambios en la Ley de Justicia Juvenil: en los delitos considerados "de especial gravedad", como violación o asesinato, cometidos por menores entre 16 y 18 años, éstos podrían ser juzgados como adultos.

El borrador de ley fue aprobado por la cámara baja en mayo de 2015, a pesar de las recomendaciones en contra por parte del comité seleccionado que se creó para estudiar los cambios propuestos. Desde entonces sigue pendiente de aprobación por la Cámara Alta.

"El castigo debe ser decidido por el crimen, no por la edad", decía Ranjana Kumari, directora de Center for Social Research (CSR), una de las organizaciones que más está luchando de forma pública para presionar por un cambio de la ley, en un acto que el pasado 16 de diciembre conmemoraba el tercer aniversario del incidente. Es el mismo lema que se puede leer en pancartas en manifestaciones o de la boca de activistas que buscan un endurecimiento de la ley que juzga a menores.

Pero diversas asociaciones que trabajan por los derechos de los niños se han levantado en contra, pues advierten del peligro de que se trate a los menores de edad como si fuesen adultos. "La nueva ley no solucionará problemas, ni hará India más segura, sino que complicará las cosas más: permitir que los menores de edad en conflicto con la ley estén en contacto con adultos criminales lo único que hará es crear aun más crimen", cuenta a Público Anant K. Asthana, abogado especializado en Justicia Juvenil que formó parte de la defensa del menor.

"Cuando un joven comete un crimen de este calibre, no se le puede tratar como a un niño, pues estamos hablando de crímenes de naturaleza adulta".- Ranjana Kumari

"Nosotros también defendemos la Convención de los Derechos del Niño, pero cuando un joven comete un crimen de este calibre, no se le puede tratar como a un niño, pues estamos hablando de crímenes de naturaleza adulta", afirma Ranjana Kumari en conversación telefónica.

Dos años de vigilancia

El Tribunal Superior de Delhi señala también la necesidad de que se haga un seguimiento, durante dos años, para asegurar que el menor ha sido reformado una vez puesto en libertad. Para Anant K. Asthana es clave entender que la sentencia subraya la carencia de planes de rehabilitación para menores en conflicto con la ley, y que insta a la Junta de Justicia Juvenil a crear un plan de rehabilitación y un comité de control, dando hasta marzo de 2016 para escuchar nuevas ideas.

"El gobierno tiene que convencer a los ciudadanos indios de que ha sido reformado, por nuestra seguridad".- Ranjana Kumari

Desde el Gobierno de Delhi ya anunciaron que parte del plan de rehabilitación del joven consistirá en una ayuda de 10.000 rupias (unos 140 euros) y una máquina de coser, para que una vez cumplida su condena, el joven pueda ganarse la vida. Para quienes se oponían a su puesta en libertad, no es suficiente."El gobierno tiene que convencer a los ciudadanos indios de que ha sido reformado, por nuestra seguridad", insiste Ranjana, en la misma línea en que lo hacían los padres de la víctima que aseguraba que el joven es una "amenaza" para la sociedad.

Estas afirmaciones se basan en los informes presentados ante el tribunal en los que se asegura que el joven no ha sido reformado durante su estancia de tres años y que además ha sido "radicalizado por asociación con otros juveniles convictos". Precisamente las mismas razones que llevaron a Subramanian Swamy, el líder político miembro del Bharatiya Janata Party (BJP), a presentar la petición de cancelación de su puesta en libertad.

El abogado, en cambio, señala la politización de los acontecimientos: "Se está usando este caso como una oportunidad para que la opinión pública se muestre en contra de la Ley de Justicia Juvenil", asegura desde la habitación en la que trabaja y afirma que los cambios en la ley no traerán una mayor seguridad para las mujeres y que, a pesar de lo que se dice, no se hacen pensando en las víctimas. Calla un segundo, respira y lanza una pregunta al aire: "Ya tenemos pena capital en India para violadores, ¿eso ha hecho que en estos tres años se hayan reducido las violaciones?".