Publicado: 17.12.2013 07:51 |Actualizado: 17.12.2013 07:51

Merkel, de nuevo canciller

Con el respaldo de los socialmócratas y su integración en un gobierno pro-austeridad, la oposición parlamentaria queda reducida a Die Linke (La Izquierda) y los Verdes

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Angela Merkel renueva su poder al frente de Alemania. Con el apoyo de los socialdemócratas, que refuerza su liderazgo no sólo al frente del país germano sino del resto de la Europa de la asuteridad, ha sido  investida este lunes como canciller para una tercera legislatura. 

Casi tres meses después de las elecciones celebradas el 22 de septiembre, 462 diputados de los 621 diputados presentes en el hemiciclo (faltaron diez parlamentarios a la sesión plenaria) respaldaron la candidatura de Merkel, que regirá el destino de la principal potencia europea cuatro años más. La gran coalición suscrita entre la Unión Democristiana (CDU) de Merkel, su ala bávara de la Unión Socialcristiana (CSU) y el Partido Socialdemócrata (SPD) suma 504 escaños. La votación, en urna para preservar el secreto del voto, se saldó con sólo 150 votos en contra y nueve abstenciones.

"Asumo la elección y agradezco la confianza", dijo solemnemente después de que el presidente del Bundestag, Norbert Lammert, hiciera público el escrutinio. El nombramiento fue recibido con prolongados aplausos desde los escaños y la tribuna del público, donde se sentaba hoy la madre de Angela, Herlind Kasner, junto a otros invitados, como el ya exministro de Exteriores, Guido Westerwelle.

Liderará en esta legislatura la tercera gran coalición que se forma en Alemania desde la II Guerra Mundial, tras la que dirigió Kurt Georg Kiessinger en los sesenta y la que encabezó ella misma en su primera legislatura (2005-2009). En este período, la oposición parlamentaria queda reducida a Die Linke (La Izquierda) y los Verdes, que suman 127 escaños.

Tras la votación en el Reichstag, Merkel y los ministros del nuevo gabinete -seis de la CDU, tres de la CSU y seis del SPD- serán nombrados formalmente por el presidente alemán Joachim Gauck.

Merkel: "Ha sido una negociación larga, pero nos ha sentado bien"

"Ha sido una negociación larga, pero nos ha sentado bien", dijo Merkel el lunes antes de estampar su firma en un pacto que incluye algunas concesiones al SPD, como la implantación de un salario mínimo interprofesional y la posibilidad de la doble nacionalidad para los hijos de inmigrantes nacidos en Alemania a partir de 1990.

Fue una escena parecida a la de finales de noviembre, cuando los tres líderes estamparon su firma en el documento de 185 páginas, sólo que ahora el pacto contaba, por fin, con la ratificación de las tres formaciones. La ceremonia tuvo lugar un día después de confirmarse los nombres del equipo de gobierno -cinco carteras para la CDU, además de la cancillería, seis para el SPD y tres para la CSU. Merkel había recibido este mismo lunes el encargo formal del presidente, Joachim Gauck, de formar gobierno.

El nuevo gabinete presenta pocas nuevas incorporaciones en los puestos principales, ya que incluso dos ministros del SPD pertenecieron ya a la primera gran coalición -Gabriel, ahora ministro de Economía y Energía, fue titular de Medio Ambiente, y Frank-Walter Steinmeier repite al frente de Asuntos Exteriores.

La figura dominante, a efectos europeos, seguirá siendo Wolfgang Schäuble, que continúa como titular de Finanzas y que representa la línea de la férrea defensa de la estabilidad presupuestaria. Al dúo Merkel y Schäuble se le identifica con la austeridad y no se cuenta con que se aparte de esa dinámica en el nuevo mandato.

Merkel optó por recuperar el formato de gran coalición con el que gobernó en su primer mandato La canciller está dispuesta a demostrar que no tiene tiempo que perder y este mismo miércoles viajará acompañada de Steinmeier a París, de acuerdo con su costumbre de mostrar la cohesión del eje franco-alemán antes de cualquier cumbre de la UE. A esa primera visita oficial de su tercera legislatura seguirá, el jueves y el viernes, la cumbre de la UE, centrada en la unión bancaria y la articulación del mecanismo europeo de resolución bancaria.

Estos dos asuntos habían quedado algo aparcados a la espera de la formación del nuevo gobierno de Merkel, por mucho que un Schäuble formalmente en funciones siguiera dominando el día a día de las negociaciones. El Consejo Europeo será el reencuentro formal de la canciller con los grandes temas comunitarios que Berlín dejó algo relegados durante la campaña para las generales y a lo largo de las negociaciones, hasta lograr atar el pacto de gobierno.

Atrás quedará una fase de gobierno a medio gas, que empezó con la victoria de Merkel en las generales del 22 de septiembre. Fue una victoria clara, con un 41,5 %, pero que le obligó a buscar un nuevo socio de gobierno, ya que sus aliados dichos naturales, los liberales, quedaron fuera del Bundestag.

Tras una ronda de tanteo con el SPD y los Verdes en paralelo, Merkel optó por recuperar el formato de gran coalición con el que gobernó en su primer mandato (2005/2009), a lo que siguió una compleja negociación de contenidos hasta atar el pacto de gobierno.

La CDU, como la CSU, siguieron el procedimiento habitual de someter el pacto a un mini-congreso, mientras que el SPD optó por consultar a su militancia, tras la experiencia de la anterior gran coalición que precipitó una sangría de electorado.