Publicado: 22.01.2014 12:00 |Actualizado: 22.01.2014 12:00

El mexicano condenado a muerte en EEUU: "Siempre vamos a ser las víctimas de nuestra pobreza y color"

Cientos de protestas en México y EEUU piden que se cancele la ejecución de Edgar Tamayo prevista para esta tarde en Texas. Human Rights Watch lo calificó de "aberración" y "acto de barbarie". Su padre n

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Una Corte Federal de Texas (EE.UU.) rechazó hoy conceder un aplazamiento de la ejecución del mexicano Edgar Tamayo, mientras que la Junta de Perdones del estado negó la solicitud de "clemencia" interpuesta por sus abogados. La defensa presentará ahora un nuevo requerimiento que tendrá que ser analizado por la Corte de Apelaciones del Quinto Circuito, en Nueva Orleans, a falta ya de menos de 24 horas para la ejecución por inyección letal, prevista para este miércoles. "Todo continúa en curso, la ejecución continúa programada para las 18:00 horas", declaró el portavoz del Departamento de Justicia Criminal, Jason Clark.

El mexicano fue condenado por el asesinato de un policía en Houston en 1994Edgar Tamayo envió un mensaje a sus familiares y amigos y criticó las gestiones del Gobierno de México a su favor en una carta dirigida a un activista. "El mensaje que quiero darles es, que si me ejecutan, por favor les diga a todos mis paisanos, mi México entero, que me disculpen por haberles fallado y llegado encajonado (en un ataúd)". "Ojalá que lo mío sirva de ejemplo para otras personas (...) siempre vamos a ser las víctimas de nuestra pobreza y de nuestro propio color", apuntó Tamayo.  En la misiva, Tamayo se declaró profundamente decepcionado de las gestiones realizadas por el consulado mexicano para que el gobernador de Texas, Rick Perry, conmute su ejecución. "Lo más importante es no perder la esperanza y no cejar en los esfuerzos para lograr que esta situación se revierta, aún en el último minuto". 

El mexicano, originario del estado de Morelos (centro de México), fue condenado por el asesinato en 1994 de un policía en Houston. Héctor Tamayo, padre Edgar, declaró que su hijo morirá injustamente si es ejecutado en Texas (EEUU) porque no mató a ningún policía estadounidense. 

"Es injusto lo que quieren hacerle sabiendo bien que él no fue el culpable, no fue el que mató al policía. Él nunca dijo que mató y además no fue auxiliado por el consulado ni todas esas personas que deben estar cuando cometen algún delito", declaró a la emisora Radio Fórmula.

 

"Ahora nuestras esperanzas se cifran en que las cortes de apelaciones a las que recurriremos en las primeras horas del miércoles insten al gobernador de Texas, Rick Perry, y al procurador Greg Abbott a cumplir su promesa y que Tamayo reciba, por primera vez, una revisión adecuada del perjuicio ocasionado al serle negado su derecho consular", dijo la abogada defensora, Sandra Babcock.

Babcock expuso que en 2008, tanto Perry como el fiscal de Texas ofrecieron a la Corte Suprema de Justicia que de fallar a favor de la ejecución del mexicano José Ernesto Medellín, ellos apoyarían la revisión de los casos de otros mexicanos incluidos en el 'Fallo Avena'.

"Es una verdadera pena que al gobernador Perry y al fiscal Abbott les parezca tan sencillo faltar a su palabra", manifestó la abogada.

La también abogada de Tamayo, Maurie Levin, indicó que a pesar del revés, tanto judicial como administrativo, no consideran la lucha perdida y continuarán con el proceso de apelaciones al veredicto de la Corte Federal del Distrito Oeste de Texas cuyo juez, Lee Yankel, negó conceder una suspensión temporal de la ejecución. "Nosotros continuaremos buscando opciones para apelar y reivindicar los derechos del Sr. Tamayo para que se le conceda una revisión a los perjuicios ocasionados en su caso por la violación a su derecho a la notificación consular", aseveró Levin. La abogada aseguró que la notificación consular es un derecho de todo extranjero detenido, en este caso en territorio estadounidense, contemplado en la Convención de Viena de la que EE.UU. es firmante.

Adicionalmente, en 2004, la Corte Internacional de Justicia de la ONU emitió el "Fallo Avena", tras un litigio entre México y Estados Unidos, en el cual ordenó a este último país revisar los casos de 51 mexicanos juzgados con pena de muerte, entre ellos el de Tamayo.

La organización humanitaria Human Rights Watch (HRW) tachó hoy de "aberración" y "acto de barbarie" la inminente ejecución de Tamayo, y consideró que EE.UU. debe exigir a todos sus estados que cumplan sus obligaciones jurídicas respecto al acceso consular. Numerosas organizaciones humanitarias y religiosas e instituciones internacionales han reclamado la suspensión o la conmutación de la pena de muerte de Tamayo, que sufre una "discapacidad mental leve".

Human Rights Watch lo calificó de "aberración" y "acto de barbarie"De hecho, el Gobierno federal de EE.UU. también pidió este martes de nuevo a las autoridades de Texas aplazar la ejecución de Tamayo porque puede "minar" sus esfuerzos por ayudar a estadounidenses detenidos en el extranjero. El portavoz del Departamento de Justicia Criminal, por su parte, dio a conocer que el protocolo de ejecución sigue su curso y que ya Tamayo recibió hoy la visita de sus familiares y amigos en la Unidad Polunsky ubicada en Livingston. Aunque sean los últimos momentos de su vida, la comunicación con su familia se realizó a través de un cristal que separa al reo de sus visitantes y la conversación se mantuvo a través de un auricular.

La misma fuente consular reveló que el reo decidió no contar con testigos de ejecución por su parte y se espera que acudan familiares del policía Guy Gaddis, al que se le acusa de haber asesinado. El expediente indica que el mexicano disparó contra el oficial desde la parte trasera de una patrulla, en la que era trasladado esposado a la cárcel, tras ser detenido por asalto.

Actualmente, hay 13 mexicanos sentenciados a pena de muerte en Texas y Tamayo sería el tercero en ser ejecutado después de emitido el "Fallo Avena" y el primero en ese estado en 2014.