Diario Público
Diario Público

El miedo se extiende entre los civiles de Alepo pese a que el Gobierno y los rebeldes llegan a un nuevo acuerdo para evacuar la ciudad

"Mi hermano y mis amigos todavía están dentro de Alepo. ¿Qué pasará con ellos? ¿Van a ser asesinados?", escribía el viernes por la noche a 'Público' el profesor Mohammed Adel que se encuentra ya en las afueras de Alepo.

Publicidad
Media: 1.87
Votos: 15
Comentarios:
Varias personas, algunas enfermas, esperan en el este de Alepo a ser evacuadas. | ABDALRHAM ISMAIL (REUTERS)

Varias personas, algunas enfermas, esperan en el este de Alepo a ser evacuadas. | ABDALRHAM ISMAIL (REUTERS)

GAZIANTEP (Turquía).— Durante la mañana del viernes las milicias leales al régimen de Al Asad dispararon sobre las personas que estaban siendo evacuadas de Alepo a través del corredor de Al Ramusa-Ameriya y retuvieron a más de 800. Eso dio al traste el viernes con la evacuación que había sido previamente acordada entre el Gobierno sirio y los rebeldes.

Sin embargo, este sábado el Gobierno y los rebeldes han anunciado un nuevo acuerdo para completar la evacuación de la zona este de Alepo, antiguos territorios controlados por los rebeldes, a cambio de permitir también la salida de civiles y combatientes de otras cuatro localidades sitiadas.

El comandante rebelde Al Farouk Abu Bakr ha contado que el acuerdo contempla la evacuación de las localidades de Foua y Kefraya, cercadas por los rebeldes, y de Madaya y Zabadani, asediadas por las tropas gubernamentales.

"Hemos acordado reanudar la evacuación de Alepo este en paralelo a la evacuación en Foua y Kefraya y algunos heridos en Zabadini y Madaya", dijo una fuente del Gobierno sirio en declaraciones a la agencia de noticias Reuters.

Pese al acuerdo la situación sigue siendo muy inestable y los civiles siguen teniendo mucho miedo. El viernes fue un día cargado de tensión, incertidumbre y miedo. y también el sábado. El periodista Zouhir Alshimale contó a través de un mensaje de twitter que cuatro personas fallecieron por los disparos de las milicias gubernamentales y que varias más fueron detenidas. También denunció que las milicias leales al Gobierno les habían quitado el dinero y las pertenencias.

La dura prueba de sobrevivir

"Nos han quitado la ropa, los zapatos, todo lo que teníamos. Un combatiente que acompañaba a su mujer embarazada y que opuso resistencia ha sido ejecutado. A la mujer la han llevado a la zona controlada por el régimen", explicó ayer mismo a Público Ebrahim, que por razones de seguridad solo da su nombre de pila.

Ebrahim, que iba a ser evacuado el viernes por la mañana, afirmó que el convoy fue detenido por las milicias en un punto de control que no estaba previsto. Los autobuses se vieron forzados a parar durante un cuarto de hora y fueron rodeados por tanques y por soldados. Los miembros de la Cruz Roja y la Media Luna Roja que los acompañaban fueron apartados del convoy antes de que obligaran a bajar a los civiles, detalla Ebrahim.

Por la noche, tras regresar a Alepo después de que la evacuación fuera suspendida, Zouhir Alshimale relató en un mensaje de voz a este diario que la situación es muy tensa y que la gente espera con mucho miedo y mucho frío en la calle: "La situación es terrible, es increíble lo que nos pasa, ha muerto gente y hemos oído disparos, no podemos salir".

En otro mensaje en twitter, Alshimale añadió que para poder llevar a cabo la evacuación sería necesaria la presencia de los observadores internacionales de Naciones Unidas. El miedo se ha extendido entre la población civil tras las ejecuciones y las detenciones de la madrugada del viernes. 

"Las familias esperan congeladas en la calle, no tienen ningún lugar adonde ir", cuenta un residente en Alepo

"Personas heridas en la mañana del viernes fallecieron más tarde por la falta de personal médico dentro de Alepo", afirmó el mismo viernes la noche Mohamad Alhmda, miembro del Consejo de Alepo que reside en Gaziantep. La situación de los civiles que quedan dentro empeora con las horas y el frío. "Las familias esperan congeladas en la calle, no tienen ningún lugar adonde ir", explicó Mohamad tras hablar con amigos que se encuentran atrapados dentro.

La gente ha regresado al este de Alepo sin saber cuándo se reanudarán las evacuaciones. Mientras tanto, dentro de Alepo se escucharon durante algunas horas los disparos de los combates, según contaban los mensajes enviados por los civiles de dentro de la ciudad antes que la conexión a Internet prácticamente desapareciera.

Ali, que tampoco quiere dar su nombre por razones de seguridad, había sido evacuado durante la noche anterior y ya reside con algunos familiares en las afueras de Alepo. A pesar de que él se encuentra bien y que puede acudir al hospital que hay en la zona, cuenta que teme por la vida de los familiares que siguen en el este de la ciudad, en concreto su hermana y su cuñado: "No sé cómo y dónde están ahora, dado que la evacuación se ha suspendido".

El mismo miedo lo comparte el profesor Mohammad Adel que no sabe qué va a pasar con su hermano y si pueden reunirse en las próximas horas, como habían previsto al salir de la parte sitiada: "Nosotros tenemos suerte, estamos bien, pero hemos sido obligados a dejar Alepo, nuestra casa. He dejado allí una parte de mi alma, me han obligado irme y me han convertido en un desplazado, por desgracia. Pero estamos a salvo por el momento". Horas antes, el profesor había enviado un mensaje desesperado ante las repetidas violaciones del proceso de evacuación: "Espero que el mundo haga algo por los civiles que todavía siguen en el interior de Alepo".

Aunque es difícil dar una cifra exacta del número de personas atrapadas, la ONU calcula que son más de 50.000 personas las que se encuentran todavía en la ciudad. "Mi temor es que Rusia impida que continúe la evacuación, y todos se encuentran todavía dentro", decía anoche Mohammad Adel en un mensaje. En la pasada madrugada del sábado todavía no se había alcanzado un acuerdo para reiniciar las evacuaciones. Con una deficiente conexión a internet, Mohammad espera poder reunirse con su hermano que, del otro lado, en el Alepo sitiado, espera a la evacuación: "No sabemos qué va a pasar. Solo tenemos mucho miedo".