Publicado: 29.11.2013 09:14 |Actualizado: 29.11.2013 09:14

Mil manifestantes irrumpen en la sede del Ejército tailandés en el sexto día de protestas

El líder del principal partido opositor encabeza otra marcha hacia la embajada estadounidense en Bangkok. Los manifestantes piden la dimisión de la primera ministra, acusada de corrupción y de ser una gobernante títere del ante

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Alrededor de un millar de manifestantes antigubernamentales han irrumpido este viernes en la sede del Ejército tailandés en Bangkok, en el marco de la sexta jornada de protestas contra el Gobierno de la primera ministra, Yingluck Shinawatra.

 "Queremos saber de qué lado están las Fuerzas Armadas", gritaba uno de los manifestantes. Varios de los participantes en la marcha se han subido a las puertas del complejo militar, según testigos.

Por otra parte, miles de personas han iniciado marchas hacia las sedes del partido gubernamental Pheu Thai y hacia la Embajada estadounidense en la capital, tal y como ha informado el diario tailandés The Nation.

En la manifestación que discurre hacia la legación diplomática estadounidense participa el líder opositor Abhisit Vejjajiva, tal y como ha indicado él mismo a través de su perfil en la red social Facebook.

La oposición rechaza la petición de diálogo de Yingluck

Horas antes, el líder de las manifestaciones antigubernamentales que sacuden Tailandia desde hace seis días, Suthep Thaugsuban, había rechazado la oferta de diálogo formulada por Yingluck, afirmando que no está dispuesto a negociar.

"Nuestro único objetivo es que el régimen de Thaksin (exprimer ministro y hermano de la actual mandataria) no vuelva a Tailandia nunca más", sostuvo, según informó el diario tailandés The Bangkok Post.

Suthep y los manifestantes utilizan el término "régimen de Thaksin" para referirse a la presunta influencia que ejerce el exprimer ministro, derrocado en 2006 por un golpe de Estado y condenado en rebeldía por corrupción, sobre el Gobierno que encabeza su hermana.

El jueves, Yingluck solicitó a los manifestantes a través de un discurso televisado que abandonen sus movilizaciones y se sienten a dialogar con el Ejecutivo para poner fin a los enfrentamientos callejeros. Así, aseguró que las manifestaciones están causando daños a la economía del país e instó a los opositores a sumarse a un panel para encontrar una salida a esta crisis.

El líder de la oposición tailandesa, Abhisit Vejjajiva, encabezó este viernes una marcha antigubernamental hacia la embajada de Estados Unidos en Bangkok y la sede del partido gobernante Puea Thai para exigir el fin del "régimen" de los Shinawatra. Con banderas de Tailandia y haciendo sonar sus silbatos, miles manifestantes gritaron consignas contra la primera ministra, Yingluck Shinawatra, y su hermano Thaksin, ex jefe de Gobierno al que acusan de dirigir el país desde el exilio.

Con pancartas que llevaban eslóganes como "No sirvan al régimen de Thaksin" o "Fuera los sirvientes de Thaksin", la multitud avanzaba sin causar incidentes. Al llegar a la embajada de EEUU, los asistentes entregaron una carta en la que solicitaban al Gobierno de Barack Obama que apoye al movimiento antigubernamental y deje de reconocer al Ejecutivo de Yingluck Shinawatra.

La oposición acusa a la primera ministra de amparar la corrupción y hundir la economía

En otro incidente, otros grupo de manifestantes forzaron las entradas y entraron en las instalaciones del cuartel general del Ejército para pedir el apoyo de los militares. Abhisit, ex jefe del Gobierno y líder del opositor Partido Demócrata, anunció anoche su respaldo de las manifestaciones tras la fallida moción de censura contra Yingluck, a la que acusa de amparar la corrupción y hundir la economía.

Las protestas callejeras comenzaron en octubre para protestar contra varias iniciativas legales del Puea Thai y se intensificaron el pasado domingo con una movilización masiva y la ocupación o asedio de decenas de sedes ministeriales en Bangkok y otras provincias.

Las fuerzas de seguridad han recibido órdenes de evitar la violencia a toda costa, por lo que los manifestantes han podido invadir sin resistencia varios ministerios e incluso cortar el suministro eléctrico del cuartel de la Policía Nacional.

Según las autoridades, continúa inalterable el funcionamiento de la Administración, a pesar del sitio de varias oficinas del Gobierno, y no se han producido incidentes violentos de importancia.

El ex viceprimer ministro Suthep Thaugsuban, cabecilla del "Movimiento Civil para la Democracia", se ha mostrado dispuesto a morir y continuar la lucha hasta que el "poder" vuelva a manos del pueblo.

Suthep, que renunció recientemente como parlamentario del Partido Demócrata, propone la creación de un consejo popular extraordinario formado por representantes de los sectores sociales y económicos del país y de organismos especiales para garantizar el control de las instituciones, antes de volver al sistema electoral.

La mayoría de los manifestantes pertenecen a los mismos grupos de clase media y alta que apoyaban a los "camisas amarillas", quienes ocuparon durante meses la sede del Gobierno y los aeropuertos de Bangkok durante mas de una semana en 2008.

Este mismo colectivo también protagonizó las movilizaciones que precedieron al golpe de Estado de 2006 contra Thaksin Shinawatra, quien cuenta con gran respaldo en las zonas rurales del noreste y vive en el exilio para evitar una condena de dos años por corrupción