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Miles de manifestantes en Rabat y Casablanca piden reformas democráticas

A pesar de las lluvias y el mal tiempo, 14.000 manifestantes se han concentrado en Rabat y 10.000 en Marraquech

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Decenas de miles de marroquíes han salido hoy a las calles de Rabat, la capital de Marruecos, y de Casablanca, la mayor ciudad del país, para reclamar reformas democráticas que incluyen un cambio de la Constitución, y la disolución del Gobierno y el Parlamento. Las protestas se han extendido también a ciudades como Marraquech, Tánger y Fez.

Unas 14.000 personas se concentraron en la plaza Bab Alhad de Rabat, y cerca de 10.000 se han reunido en Marraquech, en una jornada marcada por las fuertes lluvias y el mal tiempo. En Tánger, las estimaciones de las personas convocadas fluctúan según las fuentes: oficialmente sólo se han concentrado 450 personas, sin embargo, los organizadores de la marcha aseguran unas seis mil personas.

El dirigente de la Coodinadora Nacional de la Lucha Contra el Aumento de los Precios y el Deterioro en los Servicios Públicos, Abdelmunaim Musaui, ha reslatado en unas declaraciones la variedad política que se ha concentrado en dicha ciudad.  En Fez también se cuentan por miles los asistentes a pesar del temporal en la plaza Florencia.

Según pudo comprobar Efe, tras el inicio de las manifestaciones a las 10.00 hora local (misma hora GMT), se fueron incorporando más personas a ambas concentraciones, en las que no dejaron de gritar consignas contra la corrupción y en demanda de más libertad.Para esta convocatoria han cumplido un papel fundamental el uso de redes sociales y campañas como este vídeo que se ha colgado en Youtube.

Las fuerzas de seguridad se han mantenido mantienen en un discreto segundo plano, aunque su presencia es palpable en las principales calles de ambas ciudades. No dejaron de gritar consignas contra la corrupción y por más libertadEn Rabat, la principal arteria de la ciudad, el bulevar Mohamed V, ha sido despejado de vehículos, y furgonetas de la policía se encuentran en las calles aledañas.

En todas las concentraciones se han coreado consignas contra el presidente libio, Muamar al Gadafi, a quien los manifestantes calificaron de asesino. También se ha repetido en todas las concentraciones la demanda de una nueva Constitución para Marruecos.

Aferrado a su paraguas, como la mayoría de los presentes en la plaza Bab Alhad de Rabat, Mohamed Haghcham, desempleado, protestaba contra los actuales gobernantes y los consejeros del rey Mohamed VI. 'Los colegas del rey no sirven para gobernar el país, porque son niños', dijo Haghcham, quien también se mostró optimista acerca de la llegada de las reformas a Marruecos.

La jornada se ha visto salpicada por una serie de disturbios en varias ciudades. Los sucesos más graves se han registrado en las ciudades de Larache (noreste del país) y Alhucemas (norte) donde se han producido saqueos de sucursales bancarias, ataques con piedras a comisarías y comercios, e incendios de vehículos.

Los organizadores de las manifestaciones se han reunido para estudiar la deriva de las protestas

Una portavoz del Movimiento 20 de Febrero -que convocó la protesta a través de la red social Facebook- aseguró a Efe que el grupo ha decidido detener la manifestación en Rabat para prevenir una deriva violenta y con el fin de desvincularse de los incidentes.

En la localidad rifeña de Alhucemas, los manifestantes lanzaron piedras contra una comisaría y prendieron fuego a dos vehículos de policía, según testigos presenciales. Otras ciudades donde se han registrado incidentes son Sefrou, en el Atlas, Guelmim, en el sur, o Tánger, donde jóvenes apedrearon de nuevo una comisaría que ya fue atacada en la noche del pasado viernes.

El Movimiento 20 de Febrero y asociaciones que han apoyado la convocatoria se hallan en estos momentos reunidos a puerta cerrada para decidir su posición al respecto de esta deriva de las protestas. Los organizadores asumen la responsabilidad de los disturbios, aunque temen que las autoridades vayan a utilizar estos sucesos para limitar su movimiento en el futuro.