Publicado: 03.06.2014 19:19 |Actualizado: 03.06.2014 19:19

Un militar vuelve a ganar en Egipto: Al Sisi logra el 96,91% de los votos en las presidenciales

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El exjefe del Ejército Abdelfatah al Sisi se erigió este martes como ganador indiscutible de las elecciones presidenciales de Egipto, al obtener el 96,91% de los votos, en una carrera en la que los pronósticos se cumplieron sin sobresaltos. La Comisión Electoral confirmó la victoria arrolladora del mariscal en los comicios celebrados entre el 26 y el 28 de mayo pasado, que registraron una participación del 47,45%, lo que supone que votaron 25,5 de los casi 54 millones de egipcios llamados a las urnas.

Un total de 23.780.104 personas apoyó a Al Sisi, un número claramente superior a los 757.511 sufragios (3,09%) cosechados por el otro aspirante presidencial, Hamdin Sabahi. El izquierdista se vio incluso superado por los votos nulos, que ascendieron a 1.040.608, un 4,07% de todos los emitidos. El presidente de la Comisión Electoral, Anuar Rashad al Asi, defendió en una rueda de prensa su decisión de ampliar de dos a tres días los comicios por las "altas temperaturas" y para permitir que los egipcios se desplazaran entre provincias para ejercer su derecho al voto.

La abstención estuvo motivada por los Hermanos Musulmanes y
el movimiento
juvenil 6 de Abril

Afirmó que la participación fue del 10% el último día y que la mayoría de los votantes optó por acudir a las urnas a primera hora de la mañana y por la noche, si bien numerosos colegios aparecieron casi desiertos durante las tres jornadas. La abstención estuvo motivada, entre otros, por los Hermanos Musulmanes y el movimiento juvenil 6 de Abril, contrarios al régimen salido del golpe de Estado del Ejército contra el islamista Mohamed Mursi el pasado 3 de julio.

Por otro lado, Al Asi destacó que fueron rechazados los recursos presentados contra las decisiones del comité y que no hubo "problemas significativos" que afectasen la transparencia del proceso, pese a la anulación de las votaciones en doce centros por irregularidades. Recordó que observadores de la Unión Europea, la Unión Africana, la Liga Árabe y organizaciones locales siguieron los comicios, que la UE ya consideró que se desarrollaron "conforme a la ley", a pesar de la restricción existente de libertades y derechos.

El contexto es, además, opuesto al de junio de hace dos años, cuando Mursi se impuso al ex primer ministro Ahmed Shafiq al obtener 13,2 millones de votos (51,73 %) en unas elecciones con un 51,85 % de participación. Si entonces los partidarios del islamista saltaron de sus asientos para celebrar su victoria en medio de la división que se vivía en el mismo lugar donde se anunciaron los resultados, esta vez una marea de personas se lanzó a bailar en el escenario y corear lemas como "Viva Egipto", mientras sonaban canciones patrióticas. "Esto es una demostración para el resto del mundo", afirmó Mahmud Abu Sayed, trabajador del comité electoral que aseguró, sin tapujos, que festejaría el triunfo de Al Sisi en la cairota plaza de Tahrir, adonde se dirigió una multitud de personas con banderas y retratos del exmilitar.

Al Sisi alude en un su primer discurso a las demandas popularizadas en la revolución contra Hosni Mubarak

En su primer discurso a la nación como presidente electo, Al Sisi aseguró que "ya ha llegado el momento de trabajar para que Egipto se desplace hacia un futuro brillante y vuelva la estabilidad a esta patria". "El futuro es una hoja en blanco que podemos llenar con lo que queramos: con pan, libertad, dignidad humana y justicia social", destacó el ganador de las presidenciales, vestido con traje y corbata, en alusión a las demandas que se popularizaron en la revolución que desbancó a Hosni Mubarak en 2011. También agradeció la actitud de los egipcios y de su contrincante, al tiempo que pidió la unidad del pueblo para salir de la crisis.

Al Sisi recibió rápidamente la felicitación del rey saudí, Abdalá bin Abdelaziz, que convocó una conferencia de donantes para ayudar a Egipto a superar las dificultades económicas. Arabia Saudí es una de las monarquías del Golfo -junto a Emiratos y Kuwait- que más ha apoyado política y financieramente a las nuevas autoridades egipcias desde la caída de Mursi y los Hermanos Musulmanes. Otros países árabes como Jordania o Marruecos también felicitaron a Al Sisi, que dentro de Egipto fue saludado por la máxima autoridad musulmana del país, el muftí Shauqi Alam, y el papa copto (cristiano), Teodoro II, dos figuras que ya lo acompañaron cuando depuso a Mursi hace justo once meses.