Publicado: 25.03.2016 18:52 |Actualizado: 25.03.2016 18:52

El ministro belga del Interior admite negligencias antes de los atentados

Jan Jambon considera "inaceptable" que no se hiciese "nada esencial" en la gestión del caso de Ibrahim El Bakraoui, uno de los kamikazes del aeropuerto de Bruselas, desde su detención en Turquía y su posterior deportación a Holanda y Bélgica.  

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El ministro belga de Interior, Jan Jambon. - EFE

El ministro belga de Interior, Jan Jambon. - EFE

BRUSELAS / PARÍS.- El ministro belga del Interior, Jan Jambon, ha admitido este viernes que hubo negligencia en la gestión del caso de Ibrahim El Bakraoui, identificado como uno de los terroristas suicidas del atentado contra el aeropuerto de Bruselas, y ha considerado "inaceptable" que no se hiciese "nada esencial" entre su detención en Turquía y su deportación a Holanda.

"Tras una reunión con la Policía federal, sólo he podido concluir que alguien ha sido negligente, no ha sido suficientemente proactivo, ni comprometido con un dossier donde desde el principio podíamos notar que se trataba de terrorismo", dijo Jambon en una comparecencia ante el Parlamento belga. El ministro, que el jueves presentó su renuncia sin que fuera aceptada por el primer ministro belga, Charles Michel, admitió que, como responsable de la Policía, debe asumir "la responsabilidad política", aunque recalcó que no tiene "nada que ver con la culpabilidad".

Incidió en que "no hace falta ser superactivo" para comprender que "hay un riesgo muy elevado" de que alguien con el perfil de El Bakraoui ─condenado a diez años, encarcelado durante varios años, que parte a Siria y que es atrapado en la frontera turco-siria─ puede ser un combatiente extranjero. "Desde el 26 de junio, el momento en el que se nos informó, y el 20 de julio ─el momento en el que El Bakraoui fue trasladado en avión a Holanda─, el oficial de enlace no hizo nada esencial", continuó. "La manera en la que se ha producido es inaceptable y asumo las consecuencias", añadió. Jambon anunció además la apertura de un expediente disciplinario contra el funcionario en cuestión, según la Agencia Belga.



El Bakraoui fue interceptado el 11 de junio de 2015 en Turquía cerca de la frontera con Siria y el 26 de junio la policía turca informó de su detención al funcionario de enlace belga, el representante de la Policía belga en el país, explicó Jambon. Tres días más tarde, el 29 de junio, este oficial comunicó esta información al servicio de la Policía judicial en Bélgica, que a su vez informa al funcionario en Turquía de que El Bakraoui tiene un pasado judicial y que fue condenado a diez años por robo a mano armada.

El 14 de julio a las 10.14 horas Turquía envía una "nota verbal" en turco al portal electrónico de la embajada belga para informar de que El Bakraoui va a abandonar el país hacia Holanda en un vuelo que parte a las 10.40 horas ese mismo día. Ese mismo día, a las 14.30 horas, Ankara también envió un fax a la embajada belga, que informa al enlace belga dos horas más tarde.

Al día siguiente, el funcionario policial en una reunión con la policía turca es informado de que El Bakraoui había sido detenido en Turquía por terrorismo y de que si quería más información sobre el caso debe solicitarla por escrito. Esa misma tarde el funcionario informa a la embajada belga y ésta avisa a las autoridades holandesas. La información adicional que Bélgica tuvo que solicitar por escrito llegó al funcionario policial en Turquía seis meses después de la deportación, en enero de 2016, y confirmaba que El Bakraoui había sido arrestado por Ankara por "vínculos con la zona de conflicto".

El ministro belga de Exteriores, Didier Reynders, quien también intervino ante la comisión parlamentaria conjunta de Interior, Justicia y Exteriores, subrayó que el método utilizado por Turquía para comunicar la expulsión de El Bakraoui no es el habitual. "El método habitual de trabajo es que los servicios de policía turcos se pongan en contacto con los funcionarios de enlace cuando hay una extradición en el orden del día", sostuvo.

Desde mayo de 2013 se han producido seis comunicaciones de este tipo entre Turquía y Bélgica, cinco de las cuales se realizaron a nivel policial y la única remitida al portal electrónico de la embajada fue ésta, según el jefe de la diplomacia belga. El ministro de Justicia belga, Koen Geens, admitió que "por supuesto habrá que verificar si el conjunto de informaciones fueron tratadas y comunicadas correctamente". Consideró además "imperativo" que la policía y los diferentes servicios de seguridad implicados en la lucha antiterrorista compartan información para prevenir atentados.

Hollande: "La red terrorista está en vías de ser aniquilada"

Por su parte, desde París, el presidente francés, François Hollande, ha comentado las últimas operaciones policiales que se han saldado con varios detenidos tanto en territorio belga como en suelo francés y ha asegurado que la red terrorista responsable de los atentados perpetrados en París y Bruselas "está en vías de ser aniquilada".

Hollande, por otro lado, advirtió de que, a pesar de que ha habido "resultados" en los operativos lanzados en Francia y Bélgica y se ha logrado detener a algunas personas, "hay otras redes" que aún constituyen una "amenaza" para Europa. Subrayó que la conciencia sobre los riesgos existentes obliga a solucionar "los problemas que desgraciadamente han justificado esta difusión de la guerra". "Siria es por lo tanto para nosotros nuestro primer objetivo. No nos olvidemos de Irak ni de la cuestión de los refugiados, que es extremadamente dolorosa porque hay cuatro millones de refugiados sirios", añadió Hollande tras reunirse en el Palacio del Elíseo con el expresidente israelí Simón Peres.

Entre las recientes detenciones en operaciones antiterroristas se encuentra la de un hombre ayer a las afueras de París que planeaba un atentado inminente y era próximo al supuesto coordinador de los ataques del pasado 13 de noviembre en Francia, Abdelhamid Abaaoud. El presunto terrorista fue identificado por la cadena i-Télé como Reda Kriket, un francés de 34 años condenado en Bruselas en 2015 en rebeldía a cinco años de prisión junto a Abaaoud, después de que se emitiese una orden de arresto internacional contra él en 2014 por su implicación en una red de captación yihadista.