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Montebourg apoya a Hollande en las primarias

La decisión del excandidato socialista deja a Aubry con pocas posibilidades

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François Hollande marcó un tanto decisivo en su enfrentamiento con Martine Aubry por la nominación socialista para las elecciones presidenciales de 2012 en Francia. El diputado Arnaud Montebourg, revelación de la primera vuelta de las primarias del Partido Socialista (PS) con un 17% de votos, anunció que 'a título exclusivamente personal' votará en la segunda vuelta este domingo por la candidatura de Hollande.

No es que sus seguidores vayan a imitarle, ni que dé una consigna de voto. Pero sí que, con este anuncio, pone las cosas radicalmente cuesta arriba para la ex primera secretaria del partido, Aubry.

El líder renovador y presidente de la Diputación Provincial de Saone y Loira, cuyas ideas sobre control de la finanza, proteccionismo progresista y renovación democrática han sido estrellas de las primarias, se explicó al diario Le Monde sobre los motivos de expresar su preferencia por uno de los dos contendientes socialistas.

Reiteró con claridad: 'Me niego a dar una consigna de voto'. Pero también confesó: 'a título exclusivamente personal, votaré por François Hollande'. Curiosamente, quiso añadir una puntualización: 'Como las propuestas de los dos candidatos son para mí equivalentes, no puedo decidirme en función de mi ética de la convicción. Por eso, mi elección va a deberse sobre todo a la ética de la responsabilidad. Quiero que la izquierda gane y derrote a Nicolas Sarkozy', subrayó.

Explicó que 'François Hollande, que llegó en cabeza de la primera vuelta, es el mejor para garantizar la unidad', 'evitar la fragmentación' e impedir que 'el resultado de las primarias dé una señal de imposibilidad de unión', porque todo ello 'sería una prenda entregada al sarkozysmo'.

La revelación de las primarias dice que actúa por un sentido de responsabilidad

Muchísimos matices y peros puso así el que fuera candidato rompedor, y dotado de un programa de izquierda real, al gesto que puede ser interpretado como un apoyo a Hollande. Primero, porque insistió mucho en que Hollande y Aubry se parecen como dos gotas de agua negó que uno fuera más de izquierdas que otro e hizo de todo, en su entrevista con Le Monde, para que se viera que iba a votar a Hollande por obligación, y sin pasión. Segundo, porque aludiendo a la tesis weberiana de la 'ética de la responsabilidad' de un gobernante, dejó en libertad total a los más de 450.000 votantes que el domingo pasado habían apoyado sus tesis.

De su gesto, una primera conclusión se impone: No es tanto un apoyo a Hollande, como una zancadilla, probablemente mortal, a Aubry. Hollande, que recogió un 39% de los votos en la primera vuelta, ya tenía 'aritméticamente' ganada la segunda con las consignas de voto en su favor lanzadas por otros tres candidatos perdedores, Ségolène Royal, Jean-Michel Baylet y Manuel Valls. Aubry, por el contrario, desde su 31% inicial del domingo pasado, necesitaba como agua de mayo el 17% de Montebourg, y había hecho palmitas en todas las direccio-nes para obtenerlo.

Montebourg aseguró que no tomó esa decisión por razones de odio personal hacia Aubry, ni por un caso de corrupción de cuadros locales del PS en la región de Marsella, que les ha enfrentado durante meses.

Montebourg afirma que las propuestas de Aubry y Hollande son equivalentes

Con su opción, Montebourg favorece la nominación de un candidato que no sólo es centrista, sino que además lo asume públicamente, lo reconoce y planea librar explícitamente campaña para destronar a Sarkozy desde el centro.

El candidato presidencial del Frente de Izquierdas, Jean-Luc Mélenchon, ha expresado en varias ocasiones que prefería enfrentarse en la primera vuelta de 2012 con un candidato como Hollande en el PS, que con una Aubry de vocabulario lírico-izquierdista. Mélenchon reaccionó al anuncio 'a título personal' de Montebourg. 'Esta mañana ha escogido el color de su corbata. A mí me da igual. Yo ya escogí la mía: ¡Es roja!', dijo Mélenchon.