Publicado: 27.06.2014 12:35 |Actualizado: 27.06.2014 12:35

Moscú advierte a Kiev de que su asociación con la UE tendrá "serias consecuencias"

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La asociación de Ucrania con la Unión Europea, firmada este viernes en Bruselas, tendrá "serias consecuencias" para la economía ucraniana y para las relaciones comerciales entre Kiev y Moscú, ha advertido el viceministro de Asuntos Exteriores ruso, Grigori Karasin.

Por su parte, el jefe del comité parlamentario para Asuntos Internacionales, Alexéi Pushkov, señaló que Ucrania perderá hasta 40.000 millones de dólares en un año tras abrir sus fronteras a los mercados de la Unión Europea. "Ucrania no podrá vender sus productos al mercado ruso en las mismas condiciones que antes, ya que cada zona de libre comercio tiene sus exigencias y postulados, y debido a esto Rusia tendrá que revisar las condiciones en las que comerciamos con Ucrania", dijo el diputado de la gubernamental Rusia Unida.

Moscú ya había advertido desde finales del año pasado -meses antes de que el entonces presidente ucraniano, Víktor Yanukóvich, rechazara firmar el Acuerdo de Asociación que hoy firmó el nuevo líder de ese país, Petró Poroshenko-, de las consecuencias que tendría la firma para la economía ucraniana. Para Rusia, la zona de libre comercio entre Kiev y Bruselas -que permitirá que más del 90% de los productos europeos entren al mercado de la antigua república soviética sin pagar aranceles- es incompatible con la apertura de las fronteras de la Unión Aduanera para las mercancías procedentes de Ucrania.

Moscú plantea introducir aranceles para los productos ucranianos a fin de proteger su propio mercado de mercancía barata procedente de la UE, cuya entrada en Rusia podría perjudicar a los productores rusos, menos competitivos que los europeos. La firma de los acuerdos ha tenido lugar en una ceremonia durante la cumbre que ha reunido en Bruselas a los líderes de los Veintiocho, y en la que han participado el presidente de Ucrania, Petró Poroshenko; el primer ministro de Georgia, Irakli Garibashvili, y el primer ministro de Moldavia, Iurie Leanca.