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Motín conservador en Reino Unido por el matrimonio gay

Según el diario The Independent, más de un centenar de diputados conservadores se oponen a la medida

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El primer ministro británico, David Cameron, podría enfrentarse a un nuevo motín en las filas de su propio partido con motivo de la legalización del matrimonio gay. Según el diario The Independent, más de un centenar de diputados conservadores se oponen a la medida, hasta el punto de que habrían comenzado a promover una campaña interna para forzar a Cameron a abandonar sus planes.

El pasado octubre, el primer ministro hizo una feroz defensa de los valores de la familia y fue tajante al asegurar que 'la sociedad es más fuerte cuando hacemos votos unos a otros y nos apoyamos en el prójimo'. 'Por eso, yo no estoy a favor del matrimonio gay a pesar de ser conservador; yo apoyo el matrimonio gay, precisamente, porque soy conservador', sentenció.

Cuatro meses después, el ala más dura de su partido no está dispuesta a admitir este planteamiento y en caso de una votación que en principio no estaría formalmente sujeta a la disciplina de partido, el número de votos díscolos con lo que dicta su líder superaría los 81 que ya no le apoyaron en su defensa de la UE durante el motín de euroescépticos del año pasado.

El diputado conservador David Burrowes es uno de los promotores de la campaña contra el matrimonio gay, convencido de que 'fractura' la institución del matrimonio. En su opinión, la legalización de las uniones de personas del mismo sexo supondría 'abrir la caja de Pandora, creando un campo de minas en materia de libertad, religión y legislación de igualdad'. Burrowes acusa a Cameron de presumir de modernidad con su propuesta.

El matrimonio gay ha encontrado en el Partido Liberal-Demócrata, socio de los conservadores, a uno de sus máximos defensores. La legalización de estas bodas podría erosionar aún más el Gobierno de coalición, si bien es cierto que este asunto no forma parte de los acuerdos de Gobierno. El próximo marzo, a propuesta del ministro de Igualdad, el liberal-demócrata Lynne Featherstone, la legalización volverá a estar encima de la mesa.