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Muere el joven que ha provocado las protestas en Túnez

El licenciado se quemó a lo bonzo porque la policía le quitó su único medio de vida

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El hombre que ha provocado la mayor ola de disturbios en Túnez en décadas ha muerto tres semanas después de quemarse a lo bonzo en protesta contra su desesperada situación económica. Mohamed Bouazizi falleció el martes de sus quemaduras en un hospital en las afueras de Túnez, confirmó su familia.

El joven de 26 años se había autoinmolado el pasado 17 de diciembre frente a un edificio oficial en la localidad de Sidi Bouzid después de un incidente con las fuerzas de orden. Este licenciado en informática estaba en paro y se ganaba la vida como vendedor ambulante de frutas y verduras. La policía confiscó su mercancía porque no disponía de la licencia correspondiente.

El alto paro y el descontento general están detrás de los disturbios

El desesperado acto de protesta de Bouazizi ha provocado los peores disturbios desde que Zine El Abdine Ben Ali llegó al poder en este país magrebí hace 23 años. Grupos de jóvenes que también están sufriendo la grave crisis económica y la elevada tasa de desempleo han protagonizado múltiples ataques violentos contra las autoridades en varias ciudades del país.

De momento, las protestas han costado la vida a cuatro personas, incluyendo a Bouazizi. Dos jóvenes murieron de los impactos de bala tras un enfrentamiento con la policía y otro se suicidó al subirse a una torre de alta tensión. El 24 de diciembre, un grupo de manifestantes atacó un cuartel de la Guardia Nacional. El miércoles, un ataque concertado de hackers, con el apoyo de Anonymous, el grupo que organizó los ciberataques contra las empresas que dejaron de cooperar con Wikileaks, logró paralizar todas las webs de la Administración tunecina.

Bajo la mano firme de Ben Ali, Túnez ha sido uno de los países más estables y tranquilos de la región. Europa y Estados Unidos premian la cooperación de los tunecinos en la lucha contra los terroristas de Al Qaeda con una actitud poco crítica hacia los abusos de derechos humanos en el país.

El presidente Ben Ali pide calma y promete reforzar las políticas de empleo

La crisis obligó a Ben Ali quien visitó personalmente al joven comerciante en el hospital antes de morir a dirigirse a la nación en televisión a finales del año pasado, en el que el presidente pidió calma a los manifestantes y prometió reforzar las políticas de creación de empleo. Además, Ben Ali acometió una remodelación de su Gobierno nombrando un nuevo ministro para la Juventud. Pero esto no fue un obstáculo para que Ben Ali echara la culpa por la violencia a la oposición, a la que acusó de haber instigado las protestas.