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La mujer condenada a muerte en Irán puede ser ejecutada este miércoles

Las autoridades iraníes cambiaron la lapidación inicial por morir en la horca

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Pese a la intensa campaña internacional para evitar su muerte, las autoridades de Irán tienen previsto ejecutar este miércoles en la horca a Sakineh Mohammadi Ashtiani, según informó ayer el Comité Internacional contra la Lapidación. Ashtiani, de 43 años y madre de dos hijos, fue condenada a morir lapidada en 2006 por haber mantenido relaciones con dos hombres tras la muerte de su marido.

Mas tarde, coincidiendo con la campaña internacional, también fue acusada de ser cómplice en el asesinato de su marido y desde entonces permanece ingresada en la cárcel de Tabriz, en el norte del país. Numerosas ONG relacionan los nuevos cargos con un intento de las autoridares iraníes de justificar el castigo. La condena a lapidación fue posteriormente conmutada por una pena de muerte al estilo habitual en la República Islámica de Irán: la horca.

Otro de los indicios de que pueda ser ejecutada este miércoles es que las autoridades iraníes suelen aplicar la pena los miércoles. El pasado septiembre, y tras aparecer unas fotos suyas en la prensa británica, fue condenada por las autoridades iraníes a 99 latigazos por los cargos de 'corrupción e indecencia'. La sentencia de muerte por lapidación provocó una campaña internacional por parte de los grupos pro derechos humanos para evitar este castigo que rige en Irán desde la Revolución Islámica de 1979, aunque no se llevaba a cabo desde 2007.

La movilización de la comunidad internacional aumentó después de que el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, que mantiene buenas relaciones con el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, ofreciera asilo político a Ashtiani, demanda que fue rechazada por las autoridades de Irán.

Sajjad Ghaderzadeh, el hijo mayor de Ashtiani, y Hutan Kian, el abogado de la mujer, permanecen detenidos desde que el 10 de octubre concedieran una entrevista al diario alemán Bild. El periodista y el cámara del diario alemán que realizaron la entrevista permanecen desde entonces arrestados en Irán.