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egipto Dos mujeres alemanas mueren apuñaladas en una playa de Egipto

Otras cuatro mujeres resultaron heridas después de que un hombre armado con un puñal accediera a la playa privada de un hotel en el Mar Rojo. Las autoridades todavía no han descartado ni la hipótesis del robo ni la del terrorismo. 

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Imagen del terrorista que mató a dos turistas alemanas e hirió a otras cuatro personas en un hotel de Egipto. | EFE

Dos turistas alemanas murieron el viernes apuñaladas y otras cuatro resultaron heridas en la playa egipcia de Hurgada, un conocido destino turístico en la costa el Mar Rojo, en un asalto cuyos motivos aún no están claros y sobre el que las autoridades han ofrecido informaciones contradictorias.

Las extranjeras fallecidas en Hurgada eran residentes en Egipto, según informó en un comunicado el gobernador de la provincia del Mar Rojo, el general Ahmed Abdulah, que no aportó más detalles. Ese extremo fue confirmado por un amigo de las víctimas,quien declaró al diario Frankfurter Allgemeine que las dos mujeres alemanavivían en el balneario donde se produjo el ataque.

Fuentes de seguridad citadas por el diario oficial Al Ahram que las heridas son una mujer checa, dos armenias y una cuarta cuya nacionalidad se desconoce.

El Ministerio de Interior informó de que el agresor accedió a la playa privada del hotel donde ocurrieron los hechos a nado desde una playa pública cercana.

Después del apuñalamiento múltiple, el asaltante fue detenido e interrogado por la Policía, que horas después del incidente aún no ha aclarado ni su identidad ni el posible motivo del crimen.

Las autoridades todavía no han descartado ni la hipótesis del robo ni la del terrorismo, puesto que ya se han producido ataques similares en la propia ciudad de Hurgada.

Otros ataques

En enero de 2016 dos terroristas, simpatizantes del grupo yihadista Estado Islámico (EI), acuchillaron a tres turistas, dos de ellos austriacos y uno sueco, en otro hotel de Hurgada.

El incidente más grave ocurrido a turistas en Egipto fue la explosión de un avión ruso en pleno vuelo, poco después de haber despegado del complejo hotelero de Sharm al Sheij (noreste), causando la muerte a sus 224 ocupantes.

La explosión del avión ha sido considerada por Rusia como un atentado desde el primer momento y fue reivindicado por el EI, que tiene una "filial" operativa en el Sinaí, pero los investigadores egipcios aún no han ofrecido su versión oficial de los hechos.

Rusia y el Reino Unido, antiguamente los principales emisores de turistas a Egipto, todavía no han retomado sus vuelos directos a Sharm al Sheij después de ese suceso, lo que ha contribuido a golpear duramente a la industria turística egipcia, uno de los motores de la economía del país.

El número de turistas en 2016 fue de 5,4 millones, lo que representa una caída del 41,9% con respecto al año anterior (9,3 millones), aunque en los primeros meses de este año el sector estaba presentado señales de una incipiente recuperación, según estadísticas oficiales.

El ataque en Hurgada se produjo horas después de una emboscada a tiros en la que murieron cinco policías, un ataque llevado a cabo por desconocidos en la localidad de Al Badrashín, ubicada en la cuenca del Nilo, a 30 kilómetros al sur de El Cairo y cerca de un lugar turístico, las pirámides de Saqara.

Los ataques terroristas contra la Policía y el Ejército han sido frecuentes en el país desde 2013, principalmente en el norte del Sinaí, pero también en la zona metropolitana de El Cairo.

Desde el pasado diciembre también se ha registrado una serie de atentados reivindicados por el EI contra los cristianos coptos, en los que han muerto un centenar de personas en diferentes puntos del país.

A instancias del Ministerio de Interior, por motivos de seguridad, las iglesias copta y católica anunciaron hoy la suspensión de sus actividades culturales y viajes hasta el final de julio.

El Gobierno decretó el estado de emergencia en todo el país el pasado abril a raíz de los atentados contra las catedrales de Tanta y Alejandría, en el norte, donde murieron más de 40 fieles.