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Murdoch trata de lavar su imagen renovando el dominical de 'The Sun'

En el editorial de presentación el dueño de News Corporation promete que "los periodistas acatarán los valores de la decencia"

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El magnate australiano Rupert Murdoch ha estrenado la nueva versión dominical del tabloide The Sun con el que espera recuperar la confianza de sus lectores y restaurar su propia credibilidad, minada por el escándalo de las escuchas que puso fin al provocador News Of The World.

Ante la curiosidad y el morbo, The Sun On Sunday, que no es realmente una nueva cabecera sino el formato que adoptará los domingos el diario sensacionalista The Sun, comenzó a venderse con una tirada de 3 millones de ejemplares y un atractivo precio de 50 peniques que ha forzado a rivales como The Daily Star Sunday o The Sunday Express a rebajar su coste.

Determinado a restablecer su prestigio en el panorama mediático, el propio Murdoch, de 80 años, se encargó anoche de supervisar gran parte del proceso de producción en las imprentas de Broxbourne (condado de Hertfordshire) de una publicación con la que aspira a alcanzar los dos millones de copias. Con 92 páginas, 28 dedicadas al deporte, la recién estrenada aventura del dueño de News Corporation, que seguirá siendo 'intrépida, franca, pícara y divertida' según Murdoch, pretende llenar el vacío dejado por su antecesor, el amarillista News Of The World, de tono agresivo y dudosa ética.

El nuevo rotativo, también centrado en noticias de gente, si bien con un trato más 'amable' hacia ellas, aspira a pasar página tras el sonado escándalo de las escuchas ilegales practicadas por periodistas de la publicación ya extinta a móviles de famosos para obtener exclusivas. Ese caso, que inicialmente estalló en 2006, puso en jaque al periodismo británico, cuestionó sus principios, y obligó al empresario a cerrar el pasado julio ese tabloide tras 168 años de historia y una circulación de 2,7 millones de ejemplares.

The Sun On Sunday admite hoy que ese episodio, por el que ya se han detenido a 30 personas y hay abiertas dos investigaciones -una por las escuchas practicadas por reporteros y otra sobre presuntos sobornos a autoridades a cambio de información- fue una 'experiencia aleccionadora' y reconoce que esta 'histórica' primera edición surge ante 'un periodo de desafíos'.

El escándalo también llevó al juez Brian Leveson a establecer una comisión para examinar los estándares éticos de la prensa británica. 'Nuestros periodistas deben acatar el código editorial de la Comisión de Quejas de la Prensa, los estándares de la industria sobre comportamiento ético, y los estándares de conducta de News Corporation', afirma en un editorial titulado Hoy sale un nuevo sol. En él, Murdoch añade que 'los periodistas acatarán los valores de la decencia cuando recaban las noticias'.