Publicado: 23.07.2015 23:53 |Actualizado: 23.07.2015 23:53

Hameida: “Si Naciones Unidas no actúa en el Sáhara, los jóvenes están amenazando con usar las armas”

La periodista saharaui Ebbaba Hameida Hafed, que a través de sus conferencias y reuniones en instituciones como la ONU, defiende la libertad de su pueblo sin violencia, advierte de cómo la pasividad de España y del resto de países durante cuarenta años hacia el Sáhara está haciendo que los hombres conviertan la desesperación en violencia. “La mayor decepción y traición la vivimos con Felipe González”.

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La periodista Ebbaba Hameida Hafed.

La periodista Ebbaba Hameida Hafed. /NACHO CALONGE, UCM.

@aibarragamez

EL ESCORIAL.- Ebbaba Hameida Hafed, mujer, saharaui, 23 años. Periodista recién graduada y defensora incansable del Sáhara libre. Pese a su corta edad, esta joven nacida en El Aaiún ha intervenido en más de una conferencia de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU y en numerosas reuniones académicas, para explicar dentro y fuera de nuestras fronteras cómo es la situación que vive el Sáhara.

Después de cuarenta años de “lucha política pero también humana”, como ella misma describe durante la entrevista realizada durante los cursos de la Universidad Complutense en San Lorenzo de El Escorial, hay que transmitir y convencer a los políticos de un mensaje: que el pueblo saharaui debe ser libre y que tiene derecho a la autodeterminación.



Como ya dijo el primer ministro de la República Árabe Saharaui Democrática a este diario, la gente está tan desesperada que no descarta coger las armas para que les hagan caso a nivel internacional. Por este motivo, Ebbaba Hameida Hafed, totalmente en contra de a violencia, pero comprensiva con esa frustración de los jóvenes, cree que hay que dar voz al Sáhara a través de documentales como ‘Raíces y Clamor’, que ella misma realizó, y no a través de los conflictos armados.

La periodista, que pertenece a la Asociación de Periodistas Saharauis, a la Asociación de Mujeres Saharauis en España y al Movimiento Nacional de Liberación Saharaui, también es conocedora y partícipe en parte de la política nacional de nuestro país. “La mayor decepción y traición la vivimos con Felipe González”, admite.

Pregunta. En tus conferencias siempre diferencias a la sociedad española de las instituciones. ¿Crees que hay sentimiento de culpabilidad en España?

La sociedad española está concienciada de lo que pasó y pasa en el Sáhara, al igual que de la traición que sufrió por parte de España. Por este motivo se sienten responsables y actúan. Hay un sentimiento fuerte de cooperación con mi pueblo. La verdad es que es uno de los movimientos de solidaridad más grandes que hay.

Por su lado, los políticos en España saben lo que pasa perfectamente en el Sáhara, pero no tienen ninguna voluntad de arreglarlo. Los gobiernos del PSOE y PP nunca han hecho nada en el Sáhara, al contrario, se han comportado bien en la campaña electoral y una vez que llegan al poder se olvidan de todo. La mayor decepción y traición la vivimos con Felipe González.

P. Carmena se ha reunido con niños saharauis estos días ¿Tenéis esperanza de que con las candidaturas populares la relación España-Sáhara mejore?

Yo quiero confiar y tener esperanza en todos. Izquierda Unida siempre se ha comportado bien con mi pueblo. Sin embargo UPyD se comportó bien hasta que en el Parlamento Europeo se abstuvo en los acuerdos de pesca entre la Unión Europea y Marruecos. Abstenerse en este caso fue cobardía, porque sabían que en el acuerdo se incluían de manera ilegal aguas saharauis.

En el caso de Podemos confío y tengo esperanza, aunque me he sentido decepcionada en algunas cosas. Por ejemplo, públicamente siempre se han mostrado comprometidos con mi pueblo pero luego en su página web aparecía nuestro mapa con Marruecos. Tan intelectuales y tan jóvenes todos y no se fijan en esas cosas. Todos estos casos han sido para mi decepcionantes pero agradezco y agradeceré siempre la ayuda que mandan a mi pueblo y las conferencias que hacen para que tengamos voz.

P. Pero no es solidaridad lo que demandáis sino una actuación política, ¿no?

Exacto. Sin embargo, yo tengo que agradecer todos los gestos y ayudas que hacen por nosotros, independientemente del partido político que sea. Lo que pasa, y es lo que nadie entiende, es que nosotros no necesitamos limosnas sino acciones políticas en las que España tiene la responsabilidad de ejercer un papel fundamental. Lo que pedimos es que los españoles ejerzan un proceso de descolonización definitivo.

Es paradójico. Somos un país muy rico que, sin embargo, vive de la ayuda humanitaria. Cuánto expolia Occidente de nuestros recursos, que luego vende a Marruecos. Somos uno de los territorios más ricos de África porque tenemos fosfatos, pesca y minerales. Podríamos no sólo vivir nosotros, sino ayudar a otros países de nuestro entorno.

Por eso le pido a los políticos españoles que hagan política y que revisen su pasado, pues este país sigue siendo la administradora del Sáhara. La culpa la tiene Marruecos pero sus relaciones sagradas con España también son un impedimento.

P. ¿Cómo es vivir entre los campamentos y Occidente?

Son dos mundos opuestos. A mi me gusta vivir allí porque ves los valores del pueblo saharaui como la generosidad, la resistencia o la hospitalidad. No es fácil seguir después de 40 años con esta lucha, una lucha política pero también humana. En España tengo todas las comodidades y seguridades, pero cuando vuelvo allí me siento en casa; es mi hogar y es mi gente.

El valor de los campamentos es que han sido construidos por mujeres. No tengo ninguna duda que ellas han influido para que sean los mejores campamentos del mundo en cuanto a organización o alfabetización mixta. Sin embargo, la gente allí no tiene trabajo y pasa los días desesperándose. Por eso no me extraña que haya jóvenes que quieran volver a lar armas. Es algo que yo condeno, pero que entiendo después de ver cómo es la vida en los campamentos. No hay radicalismo ni terrorismo, sino un derecho a la resistencia armada. Si Naciones Unidas no actúa en el Sáhara, los jóvenes están amenazando con usar las armas para llamar la atención, salir en los medios y dar solución al conflicto.

P. ¿Cómo preparas tus conferencias? Imagino que no será fácil explicar en la ONU cómo es la vida en los campamentos.

No me preparo los discursos, la verdad. Pero algo que me llamó mucho la atención de las Naciones Unidas es que te obligan a que les des el discurso antes de leerlo públicamente. En esos casos sí tengo que preparármelo y se lo tengo que mandar. Fíjate si estamos en una sociedad democrática y libre.

P. ¿Alguna vez te han censurado?

A mí nunca me han censurado pero sí es cierto que tienes que cuidar mucho las palabras que pones. Por ejemplo, en las conferencias del Consejo de los Derechos Humanos en las que yo participo que se celebran en Ginebra te planteas: ¿Formo parto del teatro o me quedo aparte? Yo soy partidaria de hacer ambas labores, estar dentro y fuera, porque si renuncio ir a estas conferencias pierdo la oportunidad de dar voz a mi pueblo.

Es una hipocresía que no hayan hecho nada por este conflicto desde la Comunidad Internacional. Estamos defendiendo la autodeterminación del Sáhara porque ellos no dan soluciones y son los principales culpables de lo que aún vive el pueblo saharaui. Es increíble que no quieran defender un proceso tan claro, tan transparente y tan justo como este y en cambio sí se metan a combatir en otros sitios.

P. ¿Cuándo nació en tu interior el sentimiento activista?

No me considero activista, sólo soy una persona que ha nacido en un campamento de refugiados saharaui. Nacer en un sitio que tiene condiciones inhóspitas y unas circunstancias de vida complejas, a veces hasta infrahumanas, te obliga a que tengas que dejar tu país y tu familia, con una horrible sensación de desgarro. Yo me he criado en España e Italia, porque salí del Sáhara con sólo 5 años. Son países con una cultura totalmente diferente a la tuya, cuya gente a veces no entiende tu manera de vestir o de pensar.

Cuando vas creciendo y comienzas a leer la historia de tu país te das cuenta de qué son los campamentos saharauis y te preguntas: ¿Por qué nos han hecho esto a nosotros? Es injusto. Por eso cuando sales fuera, que mucha gente de los campamentos no puede hacerlo, y estas en Occidente, te sientes con la responsabilidad de dar a conocer lo que pasa allí, de corresponder a tu pueblo y a tu gente. Me siento como una embajadora del Sáhara.