Publicado: 14.02.2014 11:43 |Actualizado: 14.02.2014 11:43

Napolitano comienza hoy una rápida ronda de consultas para medir el apoyo a Renzi

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El primer ministr italiano, Enrico Letta, presentará su dimisión al Jefe del Estado, Giorgio Napolitano, a las 16.00 horas tras presidir su último Consejo de Ministros. Letta consumará así la renuncia a la que se ha visto forzado después de que su propia formación, Partido Democrático (PD), le retirase la confianza al considerar que era necesario un nuevo Ejecutivo. Aunque en un principio se resistió, Letta presentó finalmente su dimisión ayer jueves.

Antes de la dimisión, Letta presidirá el Consejo de Ministros a las 11.30 horas, que estaba previsto como casi todos los viernes, pero que no se ha desconvocado pues servirá de despedida para el presidente del Gobierno de su equipo.

El primer ministro deja el Ejecutivo sin alguna frase polémica y con un escueto comunicado: "Como resultado de las decisiones tomadas hoy por la dirección nacional del Partido Democrático, he informado al presidente de la República, Giorgio Napolitano, de mi voluntad de presentarme en el Quirinale [sede de la Jefatura del Estado] para dimitir del cargo de presidente del Consejo de Ministros".

Mientras Letta concluye sus últimas actividades como primer ministro antes de acudir al Quirinale, el líder del PD, Matteo Renzi, prepara ya el programa y la lista de ministros que presentará a Napolitano para tomar el relevo de su compañero de partido.

Tras recibir a Letta y aceptar la que será una dimisión irrevocable, Napolitano comenzará una rápida y breve ronda de consultas con las formaciones parlamentarias para buscar una solución a esta enésima crisis de Gobierno en Italia.

Aunque la solución la tiene escrita Matteo Renzi, el joven alcalde de Florencia, de 38 años, elegido el pasado 8 de diciembre con una victoria aplastante en unas elecciones primarias el nuevo secretario general del PD.

Durante la convención del PD celebrada ayer, Renzi afirmó que era "necesaria y urgente" abrir una nueva fase con un Gobierno nuevo para Italia que dure hasta el año 2018 y que sea capaz de llevar a cabo las "reformas" necesarias para el país y sacarlo del pantano en el que se encuentra.

El ambicioso Renzi, como el mismo se definió, también se propuso en primera persona para esta nueva fase, aceptando el "riesgo" de fracasar y acabar así con su futuro político, pero todo por el bien del país.

El PD como ganador de las elecciones del pasado febrero, aunque debido a su exigua ventaja y la enrevesada ley electoral no fue capaz de formar un Ejecutivo propio, será el encargado de proponer la salida a este pantano.