Público
Público

«Necesitamos un Gorbachov tropical»

El presidente de la Comisión cubana de derechos humanos es escéptico. Tras una vida entera viviendo de espaldas a Fidel, no se fía. Milita en la disidencia.

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

¿Cómo valora la situación?

Este anuncio no me parece una noticia espectacular. La situación de derechos fundamentales en Cuba seguirá siendo muy desfavorable. El tema central no es la persona que ejerce el poder totalitario, sino la forma misma de gobierno totalitario. Hasta que esas estructuras no sean desmontadas, todo seguirá igual de mal.

¿Ni siquiera esperará a la constitución de la nueva Asamblea Nacional?

Será una pura formalidad, un puro movimiento de piezas en el tablero de ajedrez totalitario. Al mismo tiempo, no creo que sea fácil que una personalidad autoritaria como Fidel Castro se aparte de la escena completamente.

¿Hacia dónde va Cuba?

Lo más probable es que tengamos el mismo régimen que ha habido durante décadas. Un esquema como el que hubo en China al final de Mao o en Corea del Norte con Kim Il Sung. Todo siguió igual pero con otras personas desempeñando el poder formal.

No le veo muy optimista.

Es que el comandante en jefe lo ha tenido todo atado y bien atado durante décadas y sabe que hay una minoría totalitaria que le secunda y que puede perfectamente desplegar la misma capacidad de intimidación que ha tenido este régimen.

¿Cómo ve a Raúl Castro al frente de la isla?

La inmensa mayoría del pueblo cubano y la mayoría de la clase política y la nomenclatura, por no hablar de toda la intelectualidad cubana, desean reformas para sacar al país de la pobreza y la desesperanza y naturalmente Raúl Castro no es ajeno a esta influencia, él podría estar entre los que desean que las cosas mejoren, pero parece que el poder lo va a tener que desempeñar sujeto a unas restricciones impuestas por su hermano mayor.

¿Qué personajes dentro del aparato pueden tomar posiciones?

Creo que no sería difícil encontrar pequeños Gorbachovs tropicales dentro de nuestra propia nomenclatura totalitaria, pero ellos saben hasta dónde pueden llegar. Al pueblo cubano le queda un largo camino hasta encontrar mayores espacios de libertad y de convivencia democrática como condición para reconstruir nuestro arruinado hogar nacional.

¿Usted tiene esperanza en alguien en concreto?

Parece que las iniciativas vendrán desde arriba porque el pueblo de Cuba está maniatado después de décadas de terror y represión. Y le hablaba de Gorbachov como elemento de transición porque la solución está en desmontar el modelo totalitario de gobierno. Mi esperanza es que no dependamos de una persona o un grupo de personas.

¿Qué le pediría a España en este momento tan importante para Cuba?

El papel de España siempre será relevante en la medida en que logre encauzar los esfuerzos de la UE para seguir instando al Gobierno de Cuba, especialmente a esta administración continuista que se va a instalar a que acepte las reglas de convivencia civilizada. Y esto debe hacerse manteniendo contactos con el Gobierno de La Habana, pero desde una posición de principios, sin hacer concesiones y manteniendo una coherencia democrática.