Publicado: 18.08.2014 10:04 |Actualizado: 18.08.2014 10:04

Las negociaciones para el alto el fuego entre Israel y Palestina retornan al "punto cero"

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La delegación israelí, que negocia con la palestina en Egipto para lograr un alto el fuego en Gaza, elevó en las últimas horas sus exigencias y trató de vaciar de contenido el acuerdo con el movimiento palestino Hamás, dijeron hoy fuentes palestinas cercanas a la negociación.

Las mismas fuentes señalaron que la delegación palestina, que fue informada de la respuesta israelí al plan de cese de hostilidades propuesto por Egipto, la consideró como un retroceso a lo que se había logrado hasta ahora y un retorno al punto cero de las conversaciones.

Esto contrasta con el optimismo moderado que mostró ayer la representación palestina sobre la posibilidad de éxito en las conversaciones.

La delegación israelí entregó ayer a los mediadores egipcios sus observaciones al plan de alto el fuego propuesto por El Cairo y, tras realizar varias consultas con Tel Aviv, regresó a la capital del país árabe para reunirse con los servicios de inteligencia egipcios y continuar con las negociaciones, informaron hoy las fuentes.

Anoche, llegaron a El Cairo desde Gaza y Doha varios miembros de Hamás, que también se reunieron, junto al resto de la delegación palestina, con los servicios secretos egipcios, quienes les entregaron la respuesta israelí al plan egipcio.

La fuente añadió que la delegación palestina celebró también anoche una reunión interna para acordar la postura negociadora palestina a la luz de la respuesta israelí, para presentarla hoy a los mediadores egipcios.

Palestina exige el levantamiento del bloqueo económico y el asedio militar

El movimiento islamista Hamás, que dirige la acción política y militar en la Franja, exige el levantamiento del bloqueo económico y el asedio militar que Israel impone desde hace siete años en Gaza, así como la apertura del paso fronterizo con Egipto y el corredor con Cisjordania.

Exigencias que respalda el resto de las facciones palestinas, incluido el partido Al Fatah, del presidente palestino Mahmud Abás, y que apoya gran parte de la comunidad internacional, con la Unión Europea (UE) a la cabeza.

Israel exige, por su parte, la desmilitarización de la Franja, condición también apoyada internacionalmente, pero que expertos como David Levy, reputado exasesor de primeros ministros israelíes, creen inviable en la actual situación.

El Ejército israelí destruyó anoche la vivienda del presunto cerebro del asesinato de tres estudiantes israelíes atrapados y tiroteados el pasado 12 de junio cuando hacían autostop junto a una colonia cercana a la ciudad palestina de Hebrón 

En un comunicado, la oficina de información castrense explica que también fue destruida la casa familiar de uno de los supuestos autores materiales (Amer Abu Aysha) y sellada la su supuesto cómplice (Marwan Qawasme), ambos aún en búsqueda y captura.

Hosam Qawasme, presunto cerebro de la desaparición y muerte de Eyal Yifrah, Gilad Shaar y Naftali Frenkel, dos de ellos menores, fue detenido el pasado mes de julio en una redada en la ciudad de Anata, en el sur de Ramala, recuerda la nota.

"La orden de derribo se cumplió de acuerdo con las directrices del jefe del Comando General, general de Brigada Nitzan Alon, y tras tres apelaciones al Tribunal Superior de Justicia israelí, que confirmó la decisión del Ejército", explicó.

Pretenden demostrar a los culpables que existe un "precio a pagar" La destrucción de casas de militantes palestinos, que diferentes organizaciones de defensa de derechos humanos israelíes y mundiales consideran un acto de venganza sin base legal y un castigo colectivo a las familias, eran habituales durante la segunda Intifada, y el Ejército israelí había dejado de practicarlas.

Según las Fuerzas Armadas, la acción pretende demostrar a los culpables que "existe un precio personal a pagar" por atacar a Israel.

Poco después de que los cadáveres de los tres chicos fueran hallados en un descampado próximo a Hebrón, y en un acto de venganza, ultranacionalistas judíos atraparon a un menor palestino y lo quemaron hasta la muerte en un parque de Jerusalén.

Hasan, el padre de la víctima, de 16 años, exige desde entonces a Israel que aplique la misma lógica y derribe la casa de los acusados, que ya han confesado y están siendo procesados