Publicado: 14.04.2015 17:01 |Actualizado: 14.04.2015 17:01

Nigeria reconoce que no sabe si podrá rescatar a las niñas secuestradas por Boko Haram

El nuevo presidente del país asegura que ni siquiera saben dónde están. Amnistía Internacional denuncia que el grupo islamista ha capturado a unas 2.000 mujeres desde 2014

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:
Captura del vídeo de Boko Haram en el que se pueden ver a las niñas secuestradas. AFP

Captura del vídeo de Boko Haram en el que se pueden ver a las niñas secuestradas. AFP

Hoy hace un año un grupo de milicianos de Boko Haram secuestraba a casi 300 chicas en una escuela secundaria de Chibok, en el noreste de Nigeria. En todos estos meses algunas de ellas lograron escapar, pero todavía hay 219 que siguen en paradero desconocido.

Este martes, el nuevo presidente del país, Muhammadu Buhari, dijo que su Gobierno hará todo lo posible para encontrar a las chicas, pero reconoció que no prometer su rescate, ya que hay muy poca información sobre ellas.

"La nueva manera de hacer las cosas debe comenzar con la honestidad. No sabemos si podemos rescatar a las chicas de Chibok y tampoco sabemos dónde están. No puedo prometer que las vamos a encontrar, pero sí que mi Gobierno hará lo posible para devolverlas a casa", aseguró.

"Quiero asegurar a todos, en especial a los padres, que cuando mi Gobierno tome posesión a finales de mayo haremos todo lo posible para derrotar a Boko Haram. Actuaremos de forma distinta a cómo lo ha hecho el anterior Gobierno", añadió Buhari en un comunicado publicado el día que se cumple un año del secuestro.

El nuevo jefe de Estado, que derrotó de forma clara en las elecciones del pasado 28 de marzo presidente al saliente, Goodluck Jonathan, también lanzó una advertencia al grupo islamista, que conocerá "toda la fuerza de nuestra voluntad colectiva y el compromiso de erradicar el terror de esta nación" para recuperar la paz y la normalidad en las áreas más afectadas.



2.000 secuestros desde 2014

Boko Haram es el responsable del secuestro de al menos 2.000 mujeres y niñas desde principios de 2014, según ha denunciado Amnistía Internacional (AI). En un informe titulado 'Nuestro trabajo es disparar, masacrar y matar': el reinado de terror de Boko Haram, la ONG documenta los crímenes de guerra y contra la Humanidad cometidos por el grupo islamista desde el año pasado, incluida la muerte de al menos 5.500 civiles.

Hombres y niños son reclutados con regularidad o ejecutados de manera sistemática, mientras que las mujeres y menores son secuestradas, encarceladas y, en algunos casos, violadas, obligadas a casarse y a participar en ataques armados, a veces en sus propias ciudades y pueblos.

Las niñas de Chibok ganaron atención internacional gracias a la campaña lanzada en la red bajo el lema Bring back our Girls (Devolvednos a nuestras chicas), pero las escolares son solo "una pequeña proporción" de las mujeres, jóvenes y niños secuestrados por Boko Haram, alertó Amnistía Internacional.

"Los éxitos militares recientes podrían significar el principio del fin para Boko Haram, pero todavía queda mucho por hacer para proteger a los civiles, resolver la crisis humanitaria y comenzar el proceso de curación", advirtió el secretario general de AI, Salil Shetty, en un comunicado.

Boko Haram traslada a las mujeres y niñas que secuestra de sus campamentos a casas en ciudades y pueblos bajo su control para adoctrinarlas en su estricta versión del Islam y en la preparación para el matrimonio.

Aisha, de 19 años, habló con AI sobre cómo fue secuestrada de la boda de un amigo en septiembre de 2014 junto a su hermana, la novia y la hermana de la novia. Boko Haram las llevó a un campamento en Gullak, en el estado norteño de Adamawa. Una semana más tarde, la novia y la hermana de ésta fueron obligadas a casarse con rebeldes, mientras a Aisha y otras les enseñaban a luchar.

Aisha participó en un ataque contra su propia comunidad y, durante los tres meses que permaneció cautiva, fue violada en repetidas ocasiones; también vio a más de 50 personas asesinadas por los radicales, incluyendo a su hermana. "Algunos de ellos se negaron a convertirse al Islam. Otros no quisieron aprender a matar a otros. Fueron enterrados en una fosa común en el monte", recordó.

Arriba, Baga antes de los ataques. Las zonas rojas muestran la vegetación sana. Abajo,  el estado de la localidad tras el paso de Boko Haram. - EFE

Arriba, Bama antes de los ataques. Las zonas rojas muestran la vegetación sana. Abajo, el estado de la localidad tras el paso de Boko Haram. - EFE

Devastación por satélite

A través de imágenes por satélite, Amnistía Internacional ha documentado el alcance de la devastación causada por Boko Haram en Bama, una importante ciudad del norte recuperada por los militares nigerianos el pasado marzo después de meses bajo control yihadista. El 70% de la segunda mayor ciudad del estado de Borno quedó arrasada, después de que los radicales hubieran destrozado 5.900 estructuras, incluyendo el hospital.

Tras asumir el control de una ciudad, Boko Haram reunía a la población y anunciaba nuevas normas, como las restricciones a la circulación. Boko Haram imponía su ley con castigos severos, como la flagelación pública a quien no asistía a las oraciones o la ejecución en caso de adulterio.

Un joven de 15 años de Bama, liberado por Boko Haram debido a su discapacidad, fue testigo de 10 lapidaciones: "Lapidan los viernes. Reúnen a todos los niños y les piden que arrojen piedras. Yo también participé".

El informe de AI también revela las crecientes tensiones y desconfianza entre cristianos y musulmanes, a quienes los primeros acusan de desvelar su paradero o no avisarles de ataques inminentes. "El cambio de gobierno en Nigeria es una oportunidad para mejorar la seguridad tras el estrepitoso fracaso de los últimos años", dijo Shetty. Amnistía Internacional pidió que esta información sea tenida en cuenta por la Corte Penal Internacional (CPI) en su examen preliminar sobre la situación en el noreste de Nigeria.